miércoles, 27 de enero de 2010

Tanda de penaltis


Para mí, en el mundo del fútbol, no hay nada más emocionante que una tanda de penaltis. Nada que sea capaz de contener y liberar las efusiones de implicados y espectadores de forma más síncrona y pautada. Lo mejor y lo peor en cinco minutos. Espectáculo puro.
Aunque el origen del penalti data de 1890 (William McCrum), las primera tanda de penaltis se remonta a 1962, al Trofeo Ramón de Carranza, invención de Don Rafael Ballester. A partir de ahí, ya en los años setenta, se implanta de forma progresiva como resolución obligada en el partido de vuelta en eliminatorias de doble partido. Así, se instituye en la Copa del Rey y en las diferentes copas europeas (Copa de Europa, Recopa y de Ferias), para posteriormente colonizar las competiciones FIFA. Un buen amigo, fiel atlético, siempre me dice que si en 1974 la final hubiera admitido la tanda de penaltis, el Atlético hubiera sido campeón de Europa…
Sea como sea, las tandas de penaltis han colaborado a agrandar la leyenda de los porteros (Clemence , Arconada, Grobbelaar, Pfaff, Dukadam, Kahn, Goycochea, Dudek, Seaman, Taffarel, Casillas, …), la desgracia pasajera de no pocos jugadores de campo (Heynckes , Eloy, Baggio, Terry, Joaquín, Shevchenko, Graziani, Aldo Serena, Pellegrino, Eto'o…) y la gloria de los últimos goleadores (Cesc, Hrubesch, Panenka, Kennedy, Drogba…). Sin embargo, una característica bastante poco usual de estos desempates los hace particularmente interesantes. Se trata de la obligación de que, una vez finalizados los cinco primeros lanzamientos con empate, se sigan lanzando penaltis hasta deshacer las tablas. Y esto incluye a los porteros.
De todos es conocida la habilidad de muchos porteros ejecutando activamente la pena máxima. Los exponentes máximos de estos porteros ofensivos quizá sean Chilavert y Ceni. Sin embargo, no es una habilidad común. Sólo hay que visitar los campos de primera de forma asidua para darse cuenta de ello. Sin embargo, muchos guardametas se han visto ante la necesidad de enfrentarse a la necesidad de chutar un penalti. De contribuir con su aportación en un aspecto habitualmente inexplorado, pero no por ello menos crucial. De asumir un rol circunstancial fuera de su competencia. Toda su organización dependerá de ello.
Aquí, el ejemplo que siempre he tenido en mente es la final de la Copa del Rey de 1977. Athletic de Bilbao y Betis. El primero, favorito, dada su trayectoria copera, su reciente subcampeonato de la UEFA, que cede por el valor doble de los goles en campo contrario ante la Juventus de Zoff, Gentile, Scirea, Tardelli, Boninsegna y Bettega y su plantel en el que figuran Alexanco, Villar (por cierto, que cuando se edita este artículo hackeada), Irureta, Dani, Rojo y el gran Iríbar. “El chopo” es, para muchos, junto a Don Ricardo Zamora, el mejor guardameta español de todos los tiempos. El Betis contaba con un equipo equilibrado donde Cardeñosa ponía la calidad y Esnaola su impronta de portero vasco, donostiarra, para más señas. Y es que este dato no es baladí, porque después de la salida de Esnaola en 1973 (por 12 millones de pesetas), el viejo Atocha vio pasar a Artola, Urruti y Arconada. Ahí es nada.
Volvemos al Calderón. 25 de junio de 1977. El final de los 90 minutos refleja un empate a uno. La prórroga con empate a dos. Penaltis. Primera tanda de cinco: fallan Cardeñosa y Dani, los especialistas. Seguirán chutando. El octavo lo decide tirar Esnaola. Con la derecha engaña a Iríbar. Marcan todos los jugadores hasta que en el décimo penalti, Iríbar decide lanzar. Por delante de Astrain. Chuta por el mismo lugar donde antes había marcado Esnaola, sin embargo, el donostiarra adivina la intención, se lanza y para. La Copa es del Betis.
La historia del fútbol cuenta con tandas de penaltis interminables. En todas ellas, tarde o temprano el portero debe chutar. En la última final de la Copa griega de 2009, el Olympiakos de Valverde chutó 22 penaltis para hacerse con el trofeo. Nikopolidis (cuyo apodo es George Clooney) anotó 2 penas máximas. El último gol dio el triunfo a los del Pireo. “Clooney” siempre golpeó el último en su tanda, siempre a su izquierda con la derecha. Fuerte, raso y algo con la puntera, la verdad.
La contribución de Nikopolidis fue, como la de Esnaola, fundamental. En el mundo de las organizaciones, la flexibilidad es una de las características de los recursos humanos competentes. Esta flexibilidad en muchas ocasiones tiene una incidencia muy dispersa, aunque crucial. Además, la flexibilidad no es una cualidad que implique confort. Muy al contrario, supone escapar de una zona de seguridad para adentrarse en terrenos desconocidos. Así, en el ámbito laboral donde las recompensas suelen ser muchísimo menos atractivas que en el deporte de alta competición, dicho fomento se antoja complejo para empleados y gestores. Por tanto, ¿cómo convencer a los gestores de que hay que dotar un tiempo y unos recursos para “entrenar” los “penaltis”? y, por otra parte, ¿cómo podemos motivar a “entrenar” y a “chutar” a los empleados? Inmersos en los tiempos en los que estamos las soluciones no son obvias...

jueves, 21 de enero de 2010

Fichajes: ¿Verdades o Intereses?


Es difícil asomarse a un medio de comunicación deportivo o a una sección de deportes de un medio generalista en dónde no se hable del posible fichaje de un jugador consagrado o de una figura emergente por un club determinado. ¿No os aburre tanta imaginación? A lo largo de toda la temporada, los jugadores en activo de una plantilla están casi permanentemente leyendo que su club piensa fichar a un jugador que juega en su misma demarcación, y en la mayoría de las ocasiones, en condiciones tremendamente mejores que las suyas.

La verdad es que esta situación, que es permanente, no es la mejor para el fútbol, ni para los clubes ni jugadores pero si para:
- Algunos agentes que quieren mover ficha con sus representados y es una forma de “poner a sus jugadores en el Mercado” y o bien conseguir algún movimiento o bien impulsar un incremento de las condiciones de los jugadores que representan.
- Algunos medios de comunicación de forma independiente, que consiguen rellenar páginas y páginas día tras día con posibles fichajes que nunca llegarán a buen fin pero... que ayudan a vender ejemplares o conseguir audiencia.
- Algunos medios de comunicación que se dejan utilizar por algún club, para sus propias estrategias, para sus sondeos, para distraer la atención y para un amplio etcétera de inconfesables intenciones.
- Algunos periodistas que se dejan utilizar por los agentes o los propios futbolistas para desarrollar determinadas estrategias encaminadas a casi siempre ganar más dinero.
- Algunos periodistas que fundamentan su notoriedad en decir conocer antes que nadie las intenciones de los clubes y fundamentar su importancia profesional en sus buenos y certeros confidentes.
- Algunos directivos en los clubes que trasladan informaciones en estado embrionario y no maduras con intención de ganarse “el favor” de determinados periodistas o medios por lo que pueda suceder.

En fin, el abanico de intereses e interesados es amplio, pero casi siempre con fines que no se podrían explicar en una rueda de prensa sin avergonzarse, o avergonzarnos por permitir como aficionados que nos utilicen para seguir engorando el desprestigio que van formando la mayoría de los intervinientes en este mundo tan maravilloso como es el fútbol.

Un dato para el contraste, si cogemos algún medio de comunicación y nos remontamos 12 o 24 meses una o dos temporadas y seguimos la información de alguno de los grandes clubes españoles en lo relativo a los jugadores que “dicen” que piensa fichar y lo comparamos con los que realmente luego han sido fichados nos sorprenderíamos. Yo lo he hecho la prueba con un medio y un club y:
- Todos los contratados se habían anunciado previamente en el medio, 100% de acierto (Obvio).
- Pero todos los que se había afirmado que se ficharían, el porcentaje de error es del ¡90%!

Conclusión: si digo muchos, seguro que acierto “todos” contentos, cumpliendo cada uno sus objetivos inconfesables, y mientras los aficionados sin enterarnos de lo que se cuece en estos temas, bailamos al son que nos tocan.

El mundo del deporte y de la empresa, es más, la sociedad en general, está necesitada de información fiable y por supuesto de periodismo de investigación no mercenario, pero hay que dar un cierto repaso a todo lo que está sucediendo en este campo de los “fichajes” y no dejarnos utilizar, para conseguir que el fútbol en el que tanta emoción pone nuestra sociedad, no resulte tan poco veraz como otros campos en los que desgraciadamente lo que se dice y la realidad no tienen nada que ver.

martes, 19 de enero de 2010

Cruyff, Canales y Talento Joven

Uno de los seguidores de este blog y de nuestro canal en Twitter (@aprendeldeporte), Luís Sancho (@luis_sancho), me ha sugerido esta tarde que podría ser interesante hacer una reflexión sobre la opinión que ha dado hoy Johan Cruyff en la columna que tiene en el diario “El Periódico” sobre el tan hablado fichaje por parte del Real Madrid del que parece puede ser la nueva perla del fútbol español, el jovencísimo jugador del Racing de Santander, Canales.

Tras leer detenidamente su columna, creo que Luís Sancho tenía razón y que tiene muchas reflexiones que nos pueden ser interesante cuando hablamos de identificar y gestionar adecuadamente el talento joven en nuestras organizaciones:
  • Yo no sé si Canales acabará fichando o no por el Madrid. O por cualquier otro grande-grande. Lo único que deseo, siendo tan joven, es que no lo estropeen”: Una reflexión seguro compartida por muchos aficionados del fútbol que hemos visto muchos casos de jóvenes promesas que se han convertido en juguetes rotos por sucumbir a la ambición o al rodillo de los grandes clubs. Esta circunstancia también se ha dado en el mercado laboral, por ejemplo a principios de los 2000 cuando a cualquier recién licenciado en informática se le ofrecía un sueldo millonario por sus servicios de programador. Cuando la burbuja explotó, la mayoría de ellos perdieron su puesto de trabajo y tuvieron que “digerir” la normalización de sus salarios con un gran coste emocional. Es muy difícil hacer un buen profesional, y muy fácil convertirlo en un mal empleado.

  • A los 18 años has de aprender tanto, como persona y como futbolista, que si desembarcas en un grande demasiado pronto tu equipaje es tan corto que las mochilas más pesadas de los que te rodean te dejan absolutamente atrás”: Los jóvenes son muy influenciables y el equipo en el que tienen que trabajar determina en gran medida su éxito o su trabajo. Para un futbolista de 18 compartir vestuario con sus ídolos como Cristiano Ronaldo o Kaka, cobrar un sueldo millonario o estar todos los días en los medios es un sueño muy difícil de asimilar. Coincido plenamente con la reflexión de Cruyff en el sentido que para ser un buen profesional, primero hay que ser persona. Si muchos de los directivos de las organizaciones, con un poder, económico y real, infinitamente más limitado del que adquiriría Canales en el Real Madrid, pierden el norte con facilidad y se creen lo que no son, que se puede esperar de un niño. Los principios y valores, son los cimientos de la persona. Si la base es endeble, el árbol crecerá torcido, por mucho abono que le echemos.

  • El fútbol es una carrera corta, pero no tanto. Si tienes calidad a los 18 y haces las cosas bien, tienes un montón de años por delante. A los 18 años no necesitas muchos ceros en la nómina”: Como sabéis hablamos mucho del cortoplacismo en este blog, es uno de los grandes enemigos de nuestra sociedad. Lo queremos todo ya: el éxito, el sueldo, la notoriedad… todo. Y si no lo conseguimos en seguida, somos unos fracasados o unos ilusos. Hay otra forma de hacer las cosas. El dinero no es lo único, no garantiza la felicidad, ni tampoco el conseguir los objetivos. Qué gran ejemplo de cómo afrontar una carrera con visión de futuro es Nadal. Cómo su familia, su entrenador han conseguido construir una buena base, con fuertes valores, que le han permitido no deslumbrarse por su fulgurante éxito, y saber afrontar las vacas flacas con humildad, tenacidad y entrega.

  • El fútbol será todo lo profesional que queramos, pero aún firmando un contrato profesional, la edad es la que es y la formación es fundamental”: A los jóvenes hay que darles oportunidades, hay que apostar por ellos. Pero para que puedan aprovecharlas es necesario que les demos los medios necesarios. La formación es una herramienta fundamental como dice el holandés, pero no pensemos sólo en los talleres que organiza Recursos Humanos, el rol del jefe es el determinante. ¿Nuestros directivos están preparados para formar y desarrollar a las nuevas generaciones que llegan a hoy a nuestras organizaciones? ¿Comprenden sus motivaciones? ¿Sus expectativas? Un buen líder puede conseguir oro con una buena material prima, como ha sido el caso de Aito García Reneses con Ricky Rubio en el Jouventut, en cambio un mal jefe, como un mal profesor, es capaz de convertir a la mejor de las promesas en el empleado más gris.

¿Están nuestras organizaciones preparadas para las nuevas generaciones?


jueves, 14 de enero de 2010

Lo que la victoria esconde


Estaba claro que repetir lo irrepetible era complicado y los que le tenían ganas a Guardiola –por su éxito meteórico, liderazgo, discurso, por no conceder entrevistas etc-
no han desperdiciado la eliminación copera ante el Sevilla para criticarle. Se le ha señalado como el culpable por la derrota de la ida, por no haber puesto al once de gala. De haber sido al revés, es decir, victoria mínima en la ida y haber sacado un equipo suplente en la vuelta como prueba de soberbia, entendería las críticas tras la eliminación. Pero no ahora, ya que Guardiola ha sido fiel ha su estilo en todo momento.


Ahora, resulta que esta derrota es síntoma inequívoco de que el Barça está en crisis. ¿Y el Sevilla? ¿Es ahora intratable cuando hace jornadas que en Liga no carbura y hasta se especulaba con la destitución del entrenador en caso de caer en Copa? Una vez más es evidente que la distancia que separa el éxito del fracaso es una finísima línea, llamada cortoplacismo.
A Guardiola se le ha criticado que no sacó el once de gala en la ida y que fueron demasiadas concesiones. ¿Aguanta el once de gala jugando todo el año sin descansar? Pese a los 6 títulos, se ha apuntado que la plantilla azulgrana es corta. De ahí las rotaciones. Hay que buscar minutos a los que menos juegan para que puedan estar en condiciones de estar al máximo nivel cuando se les necesite. De lo contrario, no van a salir de la nada al máximo, digo yo.


La victoria, en numerosas ocasiones, es perjudicial ya que esconde defectos. La derrota, sinónimos de fracaso, en numerosas ocasiones, puede convertirse en algo positivo. Recuerdo que en las concentraciones de la selección de baloncesto, cuando todo iba rodado en los amistosos y solo se sumaban victorias, Alberto Herreros, que ya desempeñaba el rol del veterano en un grupo donde predominaban los juniors de oro, me decía que prefería llegar al torneo de turno (Europeo, Mundial, Juegos) con alguna derrota. "Quiero ver cómo reacciona el grupo, cómo se sobrepone, cómo se reagrupa y cómo sale adelante", decía. Quería ver cómo se reconvertía una mala experiencia en algo positivo. Hacerlo durante el torneo era casi imposible.
Algo parecido sucedió en el pasado Europeo de Polonia. España barrió en la preparación, encajó una durísima derrota ante Lituania antes del Torneo y empezó perdiendo con Serbia. El grupo, ya experto y veterano, no se descompuso pese a las dudas que atravesaron y salió adelante. Hasta ganar el oro. "Mejor que nos pase ahora esta derrota en el primer partido cuando tiene solución que en los cruces de cuartos, semis o final", razonaba el grupo.


Ettore Messina, coleccionista de Final Fours y que pasa por ser una de las grandes vacas sagradas de los banquillos europeos, dejaba hace unos días una interesante reflexión. Tras un inmaculado arranque liguero de 11-0, el Real Madrid encajaba dos derrotas seguidas ante dos débiles rivales Prokom Polaco y Obradoiro, ganaba al campeón de Europa –Panathinaikos- y perdía consecutivamente ante Baskonia, Barça y Estudiantes: 5 derrotas en 6 partidos. La crisis/bache era evidente. El técnico italiano era categórico: "Más que esta racha de derrotas, me ha sorprendido más el arranque que tuvimos". La crisis había coincidido con las lesiones de Llull, Reyes, Van den Spiegel y otras puntuales como Vidal, Hansen o Bullock. Si a esto se le añade que el proyecto nacía de cero con nuevo banquillos, directiva y hasta ocho jugadores nuevos (Prigioni, Kaukenas, Vidal, Hansen, Dasic, Velickovic, Lavrinovic, Garbajosa), ciertamente no era lógico lo que había pasado al inicio. Tampoco tanta derrota junta. El caso es que ni el entrenador ni la directiva dieron por buena la racha inicial. Sí era positivo sumar victorias teniendo en cuenta que todo era nuevo, pero vieron más allá: se siguió buscando refuerzos en el mercado –llega Marko Jaric, que merece un capítulo aparte y ahora Ante Tomic-, trabajando a varios meses vista y se comprobó la importancia de varios jugadores que no iban a tener al principio tanto pese específico.
Ahora, se verá si el Barça, tras encajar el primer revés de la era Guardiola, está preparado para salir, para reaccionar. Y ahora, sin el viento tan a favor, se podrá ver si Guardiola sigue fiel a su estilo de ir implementando jugadores jóvenes de la cantera. Hasta ahora, al Barça le ha ido todo de frente. No ha sido casualidad y si más una causalidad -algunos argumentarán ciertas ayudas- que les ha llevado al éxito, eso que según Xavi Pascual, técnico del Barça de Basket, "no es más que una cima de fracasos".
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