jueves, 17 de junio de 2010

Toca aprender de la selección de baloncesto


La inesperada derrota de España en el Mundial de Sudáfrica ante Suiza ha provocado un bajonazo en la euforía colectiva. Se ha pasado de ser la grandísima favorita que iba a salvar con su 'jogo bonito' el catastrófico inicio del Mundial, a ser todo un mar de dudas y a reabrir debates: el de la portería con Casillas, si hay que jugar más por las bandas con Navas, si ha de entrar Cesc por Busquets y retrasar a Xabi Alonso, si tenía que jugar Iniesta, el estado de Torres...

Lo que antes eran loas y alabanzas ahora son críticas. Nada nuevo bajo el sol. Es el deporte nacional.

Me recuerda a lo sucedido con la selección de baloncesto en el pasado Europeo de Polonia. La ÑBA perdió en el choque inaugural con Serbia y se abrió la veda de las cuchilladas y las críticas. Ya entonces escribí que era algo totalmente injusto y que los agoreros, que unos días antes veían todo perfecto, se acabarían subiendo al carro. Así sucedió.

Tras aquella derrota ante Serbia, y el triunfo con apuros ante Gran Bretaña, el grupo se hizo fuerte, se unió aun más ante la adversidad y salió fortalecido. Así, hasta acabar arrollando hasta el oro. Hace tiempo escribí sobre la basketbolización del fútbol y cómo ésta selección aprendió de la baloncesto a la hora de formar un grupo humano. Ahí, fuera de la cancha es donde los intangibles son fundamentales aunque la mayoría de los aficionados no saben valorar esto. Sólo se fijan en las estadísticas. Tremendo error. Como dijo Boza Maljkovic: "Las estadísticas son como el bikini. te dejan ver, pero no lo más importante".

Ahora, la selección de fútbol puede seguir inspirándose en la de baloncesto. Eso sí, me hace gracia que con la de baloncesto se afilara el cuchillo a la primera y con la de fútbol se pida paciencia y que esto es un traspiés. Serbia, a la postre fue subcampeona del mundo. Suiza, pese a ser un país encantador donde tengo familia, no creo que llegue a tanto.

Lo dicho, toca aprender una vez más de la selección de baloncesto y los valores que tiene y que están expuestos en el libro Basuketoboru, la selección española de baloncesto desvela sus secretos para triunfar.

martes, 15 de junio de 2010

¡Por fin está aquí el mundial!


Si dijera que sin lugar a dudas estamos viviendo uno de los momentos más complicados que ha vivido la humanidad, desde el punto de vista económico, de su historia, creo que nadie pensaría lo contrario. La práctica totalidad de los gobiernos que tienen que gestionar esta situación van a salir dañados y les costará reponerse ante la opinión de su país de las amargas y dolorosas medidas que para poder salir de esta situación van a tener que adoptar.

Malos tiempos para la lírica”. Estamos muy probablemente en un momento de gran confusión, “lo económico” lo impregna todo, cientos de millones de personas en todo el mundo han perdido su empleo o están a punto de perderlo, decenas de millones de empresas han desaparecido, en fin… La mayoría de los que eran inmensamente ricos ahora lo son más aunque sólo sea porque los demás somos un poco más pobres. El orden económico mundial se tambalea, el poder se desplaza de los continentes más asentados hacia los económicos emergentes, por lo general ubicados en continentes hasta hoy considerados marginales como Asia y Latinoamérica.

Los principios que hasta hoy han sido válidos para establecer las reglas del “juego” están siendo cuestionados… pero no están saliendo otros en los que fundamentarse. ¿Y entonces?
Pues bien, creo poder afirmar que por lo menos durante un mes y en esta situación inmensamente grave que he intentado narrar, algo nos va a hacer olvidar, algo nos va a emocionar, algo nos va a hacer llorar y reir, saltar de alegría o sumirnos en la tristeza, algo que nos va a unir a los ciudadanos de un país, independientemente de ideologías, independientemente de nuestra situación económica, independientemente de todo, de nacionalismos, de rencores aparentemente irreconciliables.

¿Qué es eso que puede hacer que durante un mes el mundo se distraiga del foco amargo en el que está sumido?

El mundial de Sudáfrica, el fútbol, lo único que no entiende de razas, de ideología, de credos ni de sexo. Eso que nos hace a todos seguidores de nuestro país por un mes. Todos estaremos unidos con una misma ilusión, con un mismo fin, con un mismo deseo, GANAR.
Y esto señoras y señores es la magia del fútbol, no hay nada igual. Cuanto tenemos que aprender de estos momentos.

Podemos trabajar juntos, podemos disfrutar juntos, podemos construir nuestro presente y nuestro futuro juntos, independientemente de todo lo que suceda alrededor. Sentirnos orgullosos de ser parte de un todo representados por un puñado de muchachos que son una muestra de nuestra diversidad, aprovechada de la forma más positiva, diferentes pero juntos con un mismo fin.
¡Cuánto tenemos que aprender del fútbol! La crisis que estamos viviendo es una crisis de valores, de algunos de esos valores que sin duda vamos a ver en el Mundial. Esfuerzo, ilusión, motivación, trabajo en equipo, superación, solidaridad, generosidad, orgullo de pertenencia, rigor, disciplina, entrega…

La vida es maravillosa a pesar de todo y en estos momentos críticos hay también millones de oportunidades, aprovechemos este gran ejemplo.
Aprendamos del deporte, ¡a por ellos! juntos podemos.
¡VIVA EL MUNDIAL Y VIVA EL FÚTBOL!

viernes, 11 de junio de 2010

Más reflexiones sobre Mou: ¿Y los valores?


Hace unos días publicaba mi buen amigo Paco Alcaide un interesante post donde planteaba algunas cuestiones y reflexiones sobre la idoneidad de fichar a Mourinho. Tras leerlo, pensé en hacer un comentario con mi visión, pero me salió un poco largo, así que he preferido hacer un post encadenado con el suyo, para continuar la reflexión.


A lo que Paco ha expuesto, de forma brillante como siempre, y Eduardo ha complementado de igual forma, yo querría añadir tres dudas más que me surgen al ver este nuevo fichaje galáctico de mi club del alma:


- Mourinho gana títulos, es innegable, pero yo me pregunto, ¿Un entrenador sólo se le debe medir por sus resultados? ¿Y sus comportamientos? ¿Da igual lo que se haga mientras se consiga ganar? ¿El fin justifica los medios? ¿Se puede insultar, criticar, enfrentarse a los árbitros, al público…? ¿Todo vale mientras se consigan los resultados? Dónde está el límite?

- Por otro lado, desde el punto de vista de imagen, el Real Madrid es un club que desata pasiones, muchas positivas y otras muchas negativas, sirva como ejemplo el recibimiento cada vez más hostil, que nos hacen en algunos campos españoles. Principalmente las críticas fundadas o no, siempre son por su prepotencia, su chulería, sus comportamientos altivos ... Y yo me vuelvo a preguntar ¿La imagen de Mourinho es la que mejor el viene al Real Madrid? ¿Es la que encaja con el posicionamiento y con la estrategia que su Director General lleva años tratando de construir? ¿Desde una óptica no deportiva es Mou el entrenador que este club debe tener?

- En el himno del club blanco se canta con orgullo:
¡Hala Madrid!, ¡Hala Madrid!
Noble y bélico adalid,
caballero del honor.
¡Hala Madrid!, ¡Hala Madrid!
A triunfar en buena lid,
defendiendo tu color

¡Hala Madrid!, Hala Madrid!, Hala Madrid!
Enemigo en la contienda,
cuando pierde da la mano
sin envidias ni rencores,
como bueno y fiel hermano.

¿Vosotros creéis que los valores de Mou encajan con esto? ¿Su comportamiento fuera y dentro del terreno de juego ensalzan estas ideas o las pisotean sin miramientos? ¿No deberían coincidir los valores de los profesionales con los del club para el que juegan o trabajan?


No sé algunos pensareis que son ideas poco importantes, que lo que manda son los títulos, que Mourinho sabe cómo hacer a sus equipos campeones, que tiene las claves para ganar la Champions… No sé, quizás a lo mejor tenéis razón y todo esto son nostalgia de otra época donde el deporte era el campo de los caballeros.

jueves, 27 de mayo de 2010

¿Es bueno el fichaje de Mourinho?

Apunto sólo algunas ideas, desde un punto de vista meramente descriptivo:

- Si el fichaje de Mourinho es bueno o no, los resultados lo dirán. Lo hemos dicho muchas veces: al éxito (y al fracaso) siempre se le encuentran justificación. El problema de toda decisión de gestión es que se sustenta en unas expectativas, y luego, las expectativas se cumplen o no. Es el riesgo de toda inversión, como la vida misma.

- Hace un año el nuevo equipo directivo del Real Madrid apostó por un entrenador, Pellegrini, y un año después el chileno está fuera. ¿Fracaso del entrenador o del equipo directivo que le fichó? Algunos dirán que los directivos se equivocan y otros que ese equipo directivo no es válido. Cuestión de gustos, cuestión de interpretaciones... como la vida misma. Lo que sí sé se echa en falta en el fútbol falta un alto componente de retribución variable, tanto para jugadores como para directivos, que cuando los resultados no sean los esperados vean reducirse su nómina en un componente significativo.

- La llegada de Mourinho viene avalada por su trayectoria pasada en el Inter, Chelsea y Oporto. 18 títulos adornan su currículum, pero como sucede en la vida misma, resultados pasados no son garantía de resultados futuros. Cada desafío es un nuevo reto en el que hay que partirse la cara, y ningún desafío es fácil. Pensar lo contrario es ingenuidad.

- Todo éxito (o fracaso) es en términos comparativos. Por eso, a pesar de que el Real Madrid ha sumado el mayor número de puntos de su historia en la Liga, el Barcelona ha sido el campeón. ¿Qué quiero decir? Que no basta ser bueno (o muy bueno) sino mejor que el resto. Camacho dijo en una ocasión: "El principal problema del Madrid es el Barça". Lo bien o mal que lo haga el Madrid de Mourinho estará condicionado por lo bien o mal que lo haga el Barcelona de Pep.

- Con independencia de los resultados, Mourinho se va a beneficiar de una cosa: del trabajo hecho por Pellegrini. Al inicio de temporada llegaron nuevos jugadores (CR, Kaká, Benzema... hasta ocho) y nuevo entrenador y todo ese engranaje era necesario engrasarlo. Como decía Di Stéfano: "El fútbol no se juega sólo en el campo, se juega conociendo al compañero, al que más asiduamente tienes al lado; la colectividad hay que hacerla a base de entendimientos personales, el hablar, el charlar , el estar, no es sólo cuestión de ir a entrenar todos los días, es cuestión de convivir. Y ahí sale el entendimiento cerebral de los individuos, se sabe como respira el compañero, se sabe cómo funciona, sabes los movimientos, cómo se apoya, dónde mira...". Esa labor está hecha y no es peccata minuta.

- Al Real Madrid se le juzgará, fundamentalmente, por su trayectoria en la Champions League, que es donde compite de igual a igual con otros equipos de similares presupuestos y es donde tiene que demostrar que es un "grande". Sabemos que a partir de Octavos, el pase a la siguiente ronda de la competición es eliminatoria, y a partido de ida-vuelta cualquier error -arbitral, defensivo, etc- se paga carísimo. Por mucho equipo que se tenga, el éxito hay que ganárselo con sangre, sudor y lágrimas.

- Muchas veces el problema no es ganar o perder, sino el exceso de expectativas. Creer que con un nombre (Real Madrid) y con nombres (CR, Kaká, Higuaín...) se ganan títulos es una ingenuidad. La autocomplacencia es peligrosísima. Detrás de cualquier logro destacable hay mucha reciedumbre, concentración, labor de equipo, comunicación, ilusión, liderazgo, estudio de los contrarios, estado de ánimo, etc, etc, etc.

- El fútbol, como la vida, es ilusión, porque siempre que hay cambios sabiendo que previamente no ha habido éxitos, todo parece de color rosa. Ocurre habitualmente cuando comienza una nueva temporada. Esperanza a la enésima potencia que muchas veces carece de fundamento racional.

Sólo me queda una duda respecto al futuro: si Mourinho no ganase ningún título, ¿qué pasaría?.

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