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lunes, 11 de febrero de 2013

ÑBA, un ejemplo en las duras y a las maduras (1 de 2)



Cuando escribimos Eduardo Schell y yo Basuketoboru, una de las cosas que más nos llamó la atención cuando entrevistamos a la Selección ganadora de mundial de Japón y a todo su entorno, fue la importancia que le daban a los valores.

José Luís Sáez, el presidente de la Federación Española, nos contó cómo le encargó al ahora nominado al Hall de la Fama Lolo Sainz, que creara una filosofía de equipo que les permitiera llegar a lo más alto.

Ahora casi quince años después, dentro y fuera de la cancha, con la camiseta de la Selección o con la de cualquiera de sus equipos, los miembros de la roja son un ejemplo de estilo y de valores deportivos, incluso cuando la mayoría de nuestros internacionales que están jugando en la NBA no lo están pasando especialmente bien:

Pau Gasol
Tras un arranque de ensueño donde ganó dos anillos con una gran aportación al equipo, está viviendo sus momentos más oscuros. Casi lo traspasan varias veces, la directiva y el entrenador no le apoyan, ahora le sientan y quieren que sea el “líder” del banquillo, y sólo cuenta en algunas ocasiones con el apoyo de su compañero Kobe.
En esta situación que hundiría o acomodaría al más pintado, Pau dice que aunque no le gusta su situación, lo importante es el equipo. “Esta es una experiencia de aprendizaje para mí. Quiero formar parte de este equipo y quiero que funcione” declaró para Marca hace unos días. Sin duda la humildad es su gran palanca que le hace ser el jugador que es, mirando siempre hacia adelante y anteponiendo el equipo a sus propios intereses,

José Manuel Calderón
En su último año de contrato, tras años superando a todos los fichajes que hacía su propio equipo para sustituirle, mantiene la sonrisa y su lealtad al equipo, dejando en un segundo plano a Kyle Lowry, y firmando unas jornadas de ensueño llegando a ser MVP. Grande de dentro y fuera su declaraciones son una lección para todos “Seré el mejor profesional mientras esté aquí”.
Ahora finalmente traspasado a los Pistons, donde parece que su actitud positiva y su impecable profesionalidad es valorada por su nuevo entrenador Lawrence Frank quien le promete una plaza de titular. Por supuesto Calderón, sigue sonriendo “Estoy feliz de estar en una situación con un equipo que realmente me quiere".

Marc Gasol
Firme como roca, y con la determinación de una locomotora Marc se abre paso un año más en los Memphis, ahora considerado su estrella. Tras haber estado ya en el All Star del año pasado, no baja su rendimiento ni se acomoda en los laureles: anota, defiende, tapona y lleva a su equipo cada vez más arriba. Coherente con su gran capacidad de lucha y su actitud ganadora, quiere más, objetivos más altos y nuevos retos, para seguir aprendiendo y creciendo. Siempre superándose para dar lo mejor que tiene a su equipo. De casta le viene al galgo.

domingo, 1 de julio de 2012

Corresponsales AdP: Previo a la final, SER vs TENER by José Carlos Carrasquet



Erich Fromm es un famoso sociólogo alemán que con un estilo simple y directo analiza las patologías producidas por la obsesión de tener, y propone priorizar una orientación al ser. 
 
Tener o ser son dos disposiciones que engloban cada una de las circunstancias que rodean a un ser humano, y si bien es cierto, que nadie está totalmente entregado a uno de estos polos, sí que en cada individuo puede identificarse cierta predilección por cada uno de ellos, así como una clara orientación general del global de la sociedad hacia el lado del tener. En general la valoración de lo que tenemos, adquiere más importancia de lo que realmente somos..
 
Estos dos modos, tener o ser, traspasan todas las esferas de la vida en sociedad, no reduciéndose a la problemática de la propiedad privada: el aprendizaje, la memoria, la conversación, la lectura, el ejercicio de la autoridad, la fe, el amor, son todas esferas en las cuales una persona puede orientarse por tener o por ser. No todo se reduce a tener objetos, a tener posesiones; se pueden tener hijos u optar por ser padres, se pueden tener amigos (miles de ellos en facebook) u optar por ser cómplice de unos pocos, se puede tener un título de nobleza, o por el contrario ser noble.
 
Cómo veis esa disyuntiva esta presente en todos los ámbitos de la sociedad, y el deporte no escapa a ello. Ahora, en plena disputa de la Eurocopa,  asisto con incredulidad al debate continúo generado por el juego de la selección española y la táctica de su entrenador.
 
España, es una selección que se ha caracterizado, al menos desde que yo tengo uso de razón, por la obsesión de TENER grandes títulos. El objetivo era conseguir algo que la hiciera referente, y que aupará al deporte rey a la más altas cotas, consiguiendo el reconocimiento de todos. Un título europeo en blanco y negro era un bagaje demasiado pobre para sacarle brillo a un palmarés.
 
En ese camino en busca de la gloria, que yo recuerde, las gestas no han sido muchas. En mi memoria está una hipnótica goleada a Malta, que ante lo insólito del hecho congregó a familias enteras ante el televisor mientras José Ángel de la Casa se desgarraba la voz cantando cada uno de los goles. O una Eurocopa con Arconada, para mi el mejor portero nunca visto, héroe y villano a la vez, que permitió ver por primera vez a mi generación, a la ahora llamada Roja en una final. O una remontada épica en dos minutos ante Yugoslavia en el Mundial de Corea, que nos ofreció la imagen de dos figuras totalmente contrapuestas en todos los sentidos, como Camacho yGuardiola abrazados en éxtasis ante lo inesperado del hecho. 
 
El resto, si mi memoria no me falla, desilusiones, eliminaciones prematuras, y el paso infranqueable de los cuartos de final. Y así, año a año, lustro a lustro, decenio a decenio la inquietud por TENER aumentaba, y la ansiedad de los combinados que se presentaban a los grandes eventos hacía que su nivel de competitividad bajara con respecto a las prestaciones habituales de los jugadores en sus equipos de origen. No había un patrón definido, no había un estilo de juega, no había una filosofía establecida. No ERAN un equipo.
 
Con la llegada de la Eurocopa del 2008, y después de desterrar por fin la “furia” como el elemento principal de identificación, se empezó a gestar una forma de interpretar el juego. Forma que poco a poco fue haciéndose petrea, y que acabó adoptando, como los buenos vinos, una denominación de origen: el ”tiki-taka”.
 
Con ese estilo, el actual seleccionador, Del Bosque, ha llevado al equipo español a cotas que muchos pensaban que ya no verían. Y a parte de la victoria en el pasadoMundial de Sudáfrica 2010, si la memoria no me falla, creo recordar que únicamente tiene dos derrotas en su palmarés. Un equipo con un sello propio, y que lo identifica en el campo. Todas las selecciones saben lo que ES este equipo.
 
Pero ahora, en un giro incomprensible, parece que no es suficiente con SER. Parece que, al igual que en otros ámbitos se ansía más el TENER. No gusta lo que se ES, y el único objetivo es volver a hacerse con el título en juego y así TENER una Copa más que haga a esta selección única, al ser la primera que encadena dos Europeos y un Mundial. Anda algo disgustado el seleccionador con todo este debate, y creo que no le falta razón.
 
Fromm pronosticaba que el ansía del TENER era la verdadera causa  de la crisis de la sociedad occidental, sus malestares y el posible camino que terminará con la vida humana en este planeta. Puede que ese sea el camino que han elegido algunos para su selección.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Mi lectura de la lucha por las medallas en Turquía


Más allá de la tristeza provocada por nuestro papel en el campeonato, creo que este Mundial nos ha dejado algunas lecciones interesantes que no deberíamos dejar que la decepción ocultara.
Así que para ahondar en el acalorado debate de esta semana en el blog, a raíz del artículo de mi buen amigo Eduardo Schell, os voy a dar mi visión.
Del campeón poco tengo que decir. Un equipo a un alto nivel, al que sólo la España que conocemos podía haber hecho sombra, como ocurrió en el amistoso previo. Sin España, campeón seguro.

Por todos es sabido que la Federación Internacional siempre hace todo lo posible para que el país anfitrión llegue a la fase final, con el fin de lograr la mayor garantía posible de tener los pabellones llenos con el público local. En este campeonato la norma se ha cumplido y Turquía, a pesar de haber hecho un gran campeonato se terminó convirtiendo en el convidado de piedra de la final. Si bien quiero destacar el magnífico trabajo de mi buen amigo Bogdan Tanjevic, quien supo liderar con una energía y un carisma magistrales, para motivar y empujar a su equipo hasta lograr el metal.

Compartiendo el pódium nos encontramos a una Lituania, que con una buena preparación, paso de ser apabullada por España en los amistosos a remontarnos 18 puntos y a lograr una merecida medalla de bronce.

El cuarto puesto esconde a mi modo de ver a una de las perlas de este campeonato: Serbia. Un equipo muy joven, que ha hecho méritos para mucho más por su juego, por la cohesión de su equipo y por la fuerza y la gran técnica que han derrochado durante todo el mundial. Su magnífico juego me ha hecho recordar muchas veces al de la Yugoslavia de la época de oro. Me ha llenado de satisfacción ver a uno de los grandes veteranos de la cancha como es Dusan Ivkovic, dar una magistral lección de cómo dirigir un equipo, sintonizando con los jugadores, apoyándoles con el cariño de un padre pero marcando el rumbo al mismo tiempo con la firmeza de un líder nato. Tengo que reconocer que también he sentido un poco de envidia, no sé si sana, al ver que hay países que sí consideran la veteranía y la experiencia una virtud (aviso para los malpensados: no me estoy postulando para ningún puesto).

El quinto puesto fue para una selección agotada que necesita encontrar un nuevo modelo al haber perdido a su generación de oro. Aun así Argentina supo adaptarse a la situación, y jugar el partido por el quinto puesto centrados y motivados para conseguir relegarnos al tan olvidado sexto puesto.

Y en ese puesto quedó nuestra selección. Sextos. Un puesto que no recordábamos que existía hace casi una década. Sin duda un puesto que sabe a fracaso porque nuestra escuadra aspiraba al pódium por trayectoria y por la gran calidad de los jugadores que estuvieron en Turquía.

Para mí España ha girado como una moneda en el aire. Dando la cara en los amistosos previos, jugando a un gran nivel que alimentó aun más nuestras esperanzas, y desgraciadamente mostrando la cruz durante todo el campeonato, siendo un mal dibujo de la de años, o incluso días, atrás.

Yo veo una de las principales causas ha estado en la lesión de Calderón, un gran veterano en la dirección de equipos, que con su ausencia dejó un gran hueco en la cancha que el joven Ricky Rubio, simplemente por su inexperiencia ya que tiene un gran futuro, no supo llenar, pero también provocó un gran vacío de liderazgo en el vestuario que ha hecho tambalear los fundamentos de la roja.
Está claro que el equipo echó de menos a un seguro de vida como es Pau, pero esto no debe servir como excusa, y mucho menos para utilizarla públicamente durante la competición porque al hacerlo se infravalora a la excelente plantilla que sí fue a jugar, y además se mina su confianza.

Estos días muchos de vosotros me habéis preguntado sobre cuál es el futuro de nuestra selección. Yo no comparto la idea, por muchos repetida, de que esta generación ha llegado a su final. Una derrota no significa el final de un ciclo. Ya veréis como estos jugadores durante esta temporada van a ser piedras fundamentales para sus clubs. Para luchar contra las crisis y las adversidades hay que innovar y buscar soluciones nuevas, esto implicará incorporar algunos jugadores nuevos, para poco a poco evolucionar, que no tirar, el modelo de juego hasta encontrar nuestro estilo de juego.

Yo quiero transmitiros una visión de optimismo, ya que creo que el año que viene, en el Europeo de Lituania, si sabemos aprender de nuestros errores, volveremos a ver a la selección que nos hace soñar. No creo que sea época de pedir dimisiones, sino de buscar soluciones, y en eso estoy seguro que el actual presidente de la FEB acertará, a pesar de los muchos detractores que está teniendo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Intentando descifrar el sexto puesto

Debacle. Fin de ciclo. Desastre. Fracaso. Han sido las palabras que más he escuchado y leído tras la eliminación de la selección española en cuartos de final ante Serbia. No estoy de acuerdo. Como dije en el anterior post, no hay que edulcorar la realidad, pero tampoco creo que haya que ser el más tremendista. Tengo la sensación que si la crítica no es apocalíptica, no le vale al gran público deseoso y ansioso de carnaza. Y si hace falta, se altera (que no edulcora) la realidad. Como en el Europeo de Polonia el año pasado cuando camino del oro, cuando peor venían dadas, parece que hubo una matanza interna. Si no fuese porque uno conoce al grupo...

Tras cuatro años irrepetibles (campeones del mundo en 2006 y de Europa en 2009 además de subcampeones olímpicos 2007 y de Europa 2007), España se ha adentrado en el terreno de lo desconocido: la lucha por intentar quedar quinto. Adiós a las medallas a las que nos ha malacostumbrado este equipo que no se apeaba de las semifinales desde 2005. Y a esto hay que añadir la plata europea de 2003 y el bronce de 2001 logrado en Turquía. Dos años antes, la plata de París'99, aunque eso era otra época. La que coincidía con el inicio de la leyenda mundial de unos juniors de oro que ya habían conquistado Europa.

Pero eso es otra historia. Toca el presente: ¿Fin de ciclo? No lo creo, no creo que se pueda hablar de esto con jugadores tan jovenes y expertos como Ricky, Llull, Rudy, Marc Gasol o Claver y en la recámara otros como Sergio Rodríguez y Carlos Suárez. ¿Que rueden cabezas? Tampoco. ¿Excusas aprovechando las bajas de Pau y Calde? No he visto/escuchado ni una por parte de Scariolo/jugadores/FEB ¿Decepción? Sí. Un palo. Tremendo. Y acentuado tras quedar sexta y no quinta. Sigo pensando que esta misma selección que ha acabado quinta podría haberse plantado en la final y ganar el oro (vs USA jugando un partido casi perfecto para paliar su físico) o al menos haberse vuelto a casa con una medalla al cuello.

Cito el anterior post: España no ha jugado bien en la primera fase. Lo ha visto hasta un ciego. Despertó en el momento de la verdad, los cruces de octavos. Parecía que el click estaba cerca. Y Serbia, con un triple desde los 9 metros, lo evitó. Unas veces, el triple no entra como en la semifinal de Japón 2006 y se da pie a la leyenda, otras veces entra una de dos y te quedas con cara de tonto en casa (plata europea'07) y otras veces, el triple entra. Y adiós a la posibilidad de un encore más difícil todavía: medalla mundial sin Pau ni Calde. Era un salto sin red. Y yo soy de los que aplaude en el anodino circo a los funambulistas que pueden caer a un pozo lleno de caimanes y alimañas.

Pero reducirlo todo al triple o no de Teodosic sería simplista. España no ha sido España en toda la primera parte y está fuera. De una forma dolorosa y que ha generado dudas y a muchos apuntando a la cabeza de Scariolo. Y de Sáez.

Scariolo. Un genio de la pizarra. No ha estado fino en tramos, se emperró en las dos unidades. A ratos funcionó de lo lindo. Otras chirrió. Piden su cabeza. Antes de eso: ¿A quien ponemos? Hay una norma absurda de incompatibilidad en España. Y Scariolo, pese a ser italiano (algo que parece ser que molesta) es un currante nato, un perfeccionista y un gran seleccionador. Sería absurdo prescindir de él. Me parece una de los mejores entrenadores de Europa y aunque tuve alguna duda de cómo se adaptaría el año pasado a su rol de seleccionador aparcando algunos de sus tics de entrenador, sigo creyendo que es el mejor para el cargo. Aunque sea italiano.

¿Qué ha fallado? Sustituir a Pau, el mejor jugador de la historia del baloncesto español, es imposible. Intentarlo, como quedó claro desde el principio, una idiotez. Pretenderlo, una aún mayor. Hay que intentar paliarlo. Y eso se ha intentado. Si a esta baja le añades la de Calderón, te quedas sin dos titulares de tu quinteto y dos piezas determinante. Pese a todo, ni una excusa.
La baja de Calderón alteró la composición inicial del esquema. Raul (que bien pudo ser Sergio Rodríguez), ha estado bien en su rol, pero el esqueleto ya no era el mismo. En twitter me dicen que por qué no han jugado más Claver o San Emeterio. Creen que con su concurso el resultado habría sido distinto. Ojalá, peor lo dudo. Que los 12 destaquen es complicado, hay roles y los veteranos están ahí para cuando la cosa se pone fea. Lo contrario sería enviar al paredón a los soldados indefensos e inexpertos. Eso sí, como también he tweetcomentado, y antes del Argentina-España, también habría dado más minutos a San Emeterio.
En el desequilibrio forzoso por la baja de Calde, el gran perjudicado ha sido Ricky, del que olvidamos su edad:19 años. Lo bueno es que a base de palos se aprende, que se lo digan a Sergio Rodríguez en Portland. Y la base que sustentará España los próximos años ha tomado nota: Ricky, Llull, Rudy, Marc y por la tele Sergio Rodríguez y Carlos Suárez. Con esta nómina de jóvenes expertos se me antoja difícil hablar de fin de ciclo. Y Navarro, Felipe y Pau, entre otros, no se han jubilado, aunque su presencia cada año a partir de ahora se me antoja complicada y llegará con cuentagotas. Ojalá me equivoque. Y si se siguen uniendo a la causa pese a su físico, será por su espectacular compromiso e identificación.

El caso más sangrante ha sido el de Garbajosa. Criticado injustamente. El aficionado medio piensa que esto es una liga fantástica y que basta con juntar a dos tios que promedian 15 puntos. No es así. Él hace de experto veterano y desempeña un rol clave dentro y fuera. Lo injusto es pensar que ha de tener el rol de 2006. Sus intangibles y calidad + inteligencia le convierten en indispensable dentro de un grupo. "Las estadísticas son como un bikini", me dijo una vez Maljkovic: "Te dejan ver mucho, peor no lo más importante". Si decide descansar, se le echará mucho de menos. Pasará con él como con Carlos Jiménez. Que son dos jugadores insustituibles.


No creo que haya que culpabilizar a uno del resultado final. Ha sido la suma de pequeños detalles y dos grandes, las bajas de Pau y Calde. Entre esos detalles: 1. La reestructuración de la configuración inicial (se apostó por dos bases y el comodín de Llull en lugar de tres para añadir centímetros por la baja de Pau); 2. El rendimiento menor de puntales jovenes/expertos como Ricky (aprenderá del exceso de presión), Rudy (salvo ante Grecia, en algunos minutos, y contra Argentina para el quinto puesto no ha sido él) y Marc, al que la amigdalitis tocó en su peor momento, no ha sido Marc y menos Pau, algo que era absurdo ya que son dos jugadores distintos aunque algunos esperaban que sucediera; 3. La asignación de roles y la falta de reordenación de los mismos por parte de Scariolo para aprovechar el despertar de Fran Vázquez, que debió jugar más, y el buen momento de Reyes antes de su recaída del cuello, e incluso San Emeterio, aunque en su caso le tapan Navarro y Rudy; 4. Hubo fallos de concentración, extraños en un grupo experimentado como este y que dejó escapar 16 puntos ante Lituania, aunque convendría no confundir esto con falta de hambre; 5. La pizarra no funcionó en determinadas jugadas clave (los jugadores son humanos y no robots). 6. Y luego, el triple de Teodosic. ¿Haber hecho falta? Estaba bien así.

¿Lo positivo? Hay grupo, base y jugadores. Y ante todo, compromiso. El mostrado por los que están, y por los que no están y quieren estar. Hay ganas de seguir creciendo y de seguir haciendo historia. De ampliarla. Si es que es posible. Turquía será, con suerte, un doloroso punto y seguido a una trayectoria inmaculada que ha escrito las páginas más gloriosas de la historia del baloncesto español. Y esto, conviene no olvidarlo, esta ha de ser la base sobre la que seguir creciendo. No es fácil lo logrado, ni mantenerse: a EE.UU. le ha costado 16 años volver a ser campeón del Mundo.

Y acabo como finalicé el último post: el fracaso sería no levantarse. Y hay mimbres para seguir andando.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El fracaso es no levantarse

Cuando uno se acostumbrada a comer caviar, una buena lubina a la sal se te indigesta. No digamos unas insípidas pero nutritivas varitas de merluza congelada con las que muchos hemos crecido.
En esas estamos en el Mundial de baloncesto: la Selección Española de baloncesto nos ha mal acostumbrado en el éxito y en cuanto la máquina chirría aparecen las críticas y los críticos. Está claro que no hay que edulcorar ni encubrir y que hay que criticar, pero para construir y no para destruir. No con esta selección que se ha ganado el suficiente crédito y respeto: vigente campeona del mundo (2006) y de Europa (2009) y subcampeona olímpica (2008 vs USA). Además, en este fantástico ciclo de cuatro años, la plata europea de 2007. Y hay que recordar que desde Paris'99 con Lolo Sainz en el banquillo, España siempre ha tocado metal en los Europeos (salvo en 2005 que fue cuarta) y todas las veces con entrenadores distintos.


La trayectoria avala a esta selección, a este grupo, que se ha ganado el derecho a que se crea en él. Sin ir más lejos, la conquista del oro europeo del año pasado en Polonia arrancó con una derrota ante Serbia precedida por un traspiés ante Lituania en el último amistoso. Tras el varapalo ante Serbia, España estuvo casi cinco minutos eliminada virtualmente. Entonces escribí: Falta un día menos para el oro. Era el momento de creer en el grupo. Y el oro llegó tornando en loas y aplausos las cuchilladas y las críticas.
Este año, el inicio ha sido idéntico. O peor: Inesperada derrota ante Francia, pequeño resurgir sin convencer ante Nueva Zelanda y varapalo sonoro ante Lituania tras ir ganando por 16 creando un mar de dudas. Fue el momento de aprovechar y cargar contra la selección y de disparar las críticas y de recordar que el seleccionador, Sergio Scariolo, era y es italiano.



Que España no era España lo veía hasta un ciego. No había sensaciones positivas, faltaba alegría, faltaba chispa, falta 'mojo' y faltaba Pau. Y Calderón, baja a última hora por lesión que trastocó la composición inicial de la selección y los planes previstos.
Era el momento de las críticas. Y también el momento de creer pese a que el camino era el más complicado: ganando a Líbano y Canadá, las dos cenicientas del grupo, a España se le dibujaba un camino muy complicado como tercera de grupo: Grecia en octavos y EE.UU. en cuartos. El apocalipsis para los críticos.

Una última victoria de Nueva Zelanda a Francia situó a España segunda. Demasiado premio para tan poco demostrado. Pero el azar, la suerte -que es para el que la trabaja, dicen- aupó a España a la segunda plaza y a cruzarse con Grecia, que intentó evitar el lado difícil del cuadro (España y EE.UU.) y le salió mal la jugada.
Lolo Sainz, puede hablar con conocimiento de causa de lo que es la suerte de un resultado con el que no cuentas. En París'99, España estaba fuera, haciendo las maletas rumbo al avión cuando un inesperado resultado la clasificó. Acabó ganando la plata. Ahí se gestó el espíritu y el compromiso de hoy.

El caso es que esta España, que no jugaba a nada y donde sobraba todo el mundo según los críticos, se personó en octavos y se cargó a Grecia dando un puñetazo en la mesa para meterse en cuartos ante la combativa Serbia, que ganó a España al inicio de Polonia'09 y fue arrollada en la final por la misma España.
El caso es que sigo creyendo en este selección, porque me ha demostrado que hay que creer en ella y porque conozco bien a los jugadores tras tantos años, aunque está claro que algún día, muy a nuestro pesar, nos caeremos del podio. Nadie dijo que esto fuese a ser fácil. Por muchos motivos: baja de Pau, lesión de Calderón, alto nivel de otras selecciones, hay que jugar sin el mejor jugador de la historia de nuestro baloncesto, lesiones de jugadores, malos momentos de forma de otros...
Pese a todo, el compromiso de los jugadores está ahí. Y no se puede dudar de él. Bueno, algunos sí dudan de ellos: he leído que Scariolo es italiano, que Marc no es la sombra de su hermano, que Garbajosa y Mumbrú están de prestado, que otros jugadores tenían que estar ahí, que los suplentes no dan la talla, que falta relevo generacional y por supuesto, que el gran culpable de todo esto es José Luis Sáez, el demonio en persona.

Muchos de estos críticos se subirán al carro si al final, felizmente, llega la medalla. Muchos se han subido al carro del baloncesto con los éxitos recientes y no perdonan el despido de Pepu. Sí, Pepu fue un gran técnico, y así los escribimos en Basuketoboru. Se vió en Japón 2006 donde empezó la leyenda con un cuento de Disney. También chirrió en 2007 (es humano) y fue él quien anunció que dejaba la selección tras Pekín 2008. Sólo se adelantaron los plazos. Además, sin él, se ha ganado una plata olímpica con otro entrenador (Aito) y un oro europeo con otro (Scariolo). ¿No ha llegado el momento de pasar página?
Otros críticos piensan que la selección es como una Liga Fantástica en la que con juntar a 12 tios que promedien 15 puntos o más es la solución. Eso ha hecho en los últimos años EE.UU. y a sí le fue. Tuvo que reconvertirse. Y para volver a triunfar copió el modelo de España. No me lo invento. Me lo dijo el presidente de la Federación de EE.UU. en Pekín 2008.
Otros muchos no entienden de liderazgo, de intangibles, de grupo, de trabajo en equipo, de esfuerzo, de compromiso. Esto no lo refleja la estadística, engañosa en tantas ocasiones.

El miércoles toca Serbia. Si España sigue siendo España, la nueva España post Pau-Calde y que se vio ante Grecia, ganará y pasará a semis ante Turquía (presumiblemente), anfitriona de este Mundial. Y luego, la final, ante EE.UU. (presumiblemente). Y yo creo en España. Desde el sufrimiento. Así sabrá mejor. Y si no llega (al igual que si llega), a analizar para poder seguir construyendo. Llegar cuesta, mantenerse más. Esto solo lo hacen los grandes. Ya que el verdadero fracaso no es caer, si no no saber levantarse.

domingo, 18 de julio de 2010

Lecciones de un Mundial Inolvidable


Cuando sólo han pasado unos días desde la victoria de la Selección española en el Campeonato del Mundo de Sudáfrica y aunque todavía nos embriaguen sus recuerdos, podemos exponer algunas enseñanzas que, a mi juicio, nos ha dejado la trayectoria del combinado nacional.

La primera es que en esta vida la grandeza del éxito está íntimamente relacionada con el grado de dificultad encontrado en el camino. Para todos aquellos que pensaban que ya teníamos la Copa antes de viajar a Sudáfrica, les aconsejo que se pongan a jugar aunque sea un torneo de amigos para así comprobar que nadie regala nada.

La segunda es que, ante la adversidad (primer partido y derrota), la reflexión, la autocrítica, la confianza en el trabajo realizado y en los componentes del grupo es una necesidad. También en estos casos se demuestra el grado de cohesión del grupo, pues lo más fácil es que cada elemento se preocupe de salvar su trasero o desviar la atención.

La tercera, y esta es extensible a la empresa, es que cada partido hay que jugarlo sin perder la identidad pero adaptándose al entorno o circunstancias (Partido contra Chile o Paraguay). Lo más importante en estos casos es la meta, no el camino, aunque lógicamente sin traicionar sus principios.

La cuarta es el valor del equipo. Durante el campeonato y después en las celebraciones hemos podido observar cómo el núcleo más mediático (jugadores y técnico) destacaban y valoraban a médicos, fisios, utilleros, etc. Una máquina es perfecta porque todas las piezas funcionan sincronizadamente, sin importar el oropel social que se les conceda. Para ello es imprescindible que cada uno conozca su puesto, función y rol, términos parecidos pero que no lo son.

La quinta tiene que ver con el nivel de activación óptima, que podemos definir como el estado anímico donde nos sentimos capaces de lograr todo aquello que nos propongamos. Existe a dos niveles: individual y grupal. El primero tiene que ver con el autoconocimiento y la automotivación y le corresponde a cada uno entrenarlo y ejercerlo; el segundo se circunscribe a la temperatura emocional del grupo y el doctor es el entrenador, quien recetará motivación si el grupo está relajado (nivel por debajo de esa línea óptima) o relajación si el grupo está ansioso (nivel por encima de la línea óptima).
Estos conceptos del deporte son perfectamente exportables a cualquier área de la sociedad y a la vida misma.

La sexta se refiere a la humildad como mejor aliada del éxito. En todo el campeonato hemos podido ver imágenes, escuchar declaraciones y observar gestos en el equipo español que implicaban máximo respeto al rival y naturalidad en los momentos tensos (antes, durante y después de los partidos). Y como la competición es un claro espejo donde se refleja cómo eres en realidad, podemos aseverar que estos chicos y quienes les dirigen les sobra esa virtud.

La última, pero no la menos importante, es el liderazgo. En este sentido hemos podido observar cómo Vicente Del Bosque lo ha ejercido de manera silenciosa. Sin estridencias, sin rencor, sin gestos para la galería ha sabido transmitir serenidad, sentido común, reconocimiento constante a sus chicos, saber ponerse en un segundo lugar e incluso valorar la labor de su antecesor en la gran obra maestra lograda.

Como corolario, podemos asegurar que este equipo nos ha dado una lección a esta sociedad española que en los últimos tiempos ha estado más preocupada en parecer que en ser, que ha elegido el camino rápido del éxito y del dinero sin importarle dejar en el camino los valores y principios que ayudan a construir algo serio y sólido.

Por todo ello, muchas gracias CAMPEONES.

lunes, 12 de julio de 2010

La Roja y el ejemplo de la ÑBA

Tras la inesperada derrota ante Suiza en el primer partido del Mundial, escribíamos que España tenía un inmejorable espejo en el que mirarse para acabar ganando el título: la Selección Española de Baloncesto. Los caminos, paralelos, se han acabado cruzando y ahora mismo ambas son las vigentes campeonas del mundo y de Europa.

· En el pasado Europeo, la ÑBA perdió el primer partido ante Serbia, a la postre subcampeona, y se desataron las criticas ventajistas que luego se subirían al carro cuando se recondujo la situación. El grupo, sólido, fuerte y homogéneo, se hizo aún más fuerte ante las críticas. "Todo lo que no te mata te hace más fuerte", comentarían. En este Mundial, la selección de fútbol, catalogada como gran favorita y que salvaría el paupérrimo nivel de juego del Mundial, arrancó con derrota ante Suiza, que a diferencia de los balcánicos se quedó fuera de la primera fase. Se dispararon las alarmas y se puso en duda todo. El grupo se replegó y se hizo fuerte.
· Tras ese tropiezo de la ÑBA, hubo una victoria rácana ante Gran Bretaña para seguir vivos. Lo importante no era el juego, sino ganar. Ya más tarde se trataría de reencontrar sensaciones. Con La Roja pasó lo mismo ante Honduras. Al tiempo que se respiraba, se ganaban horas para recuperar a los tocados en ambos ejemplos.


· Con el pase de ronda se empezó a recobrar la confianza del exterior. Dentro, nunca se perdió. Había confianza en el trabajo previo. La Roja venía de ganar dos años antes la Eurocopa y tras un batacazo en la Copa de Confederaciones. En el basket, la trayectoria le avalaba aun más al grupo: 2006 oro mundial, 2007 plata europea, 2008 plata olímpica (amen de la plata europea de 2003 y el bronce de 2001).


· La ÑBA claramente fue de menos a más, como La Roja. La confianza en el trabajo colectivo, el esfuerzo, la capacidad de sacrificio y la entrega eran clave. Había un bloque en el que las individualidades se ponían a servicio del grupo. Lo importante era el resultado final. La ÑBA acabó barriendo en los cruces, primero a Francia (66-86), invicta hasta entonces, luego a Grecia (82-64) y acabó arrollando a Serbia, verdugo del primer día para colgarse el ansiado oro europeo (85-63).


· La figura del entrenador también ha sido centro de polémica. En la ÑBA, desde la destitución de Pepu antes de los Juegos de 2008, tras anunciar él que dejaría la selección, el puesto del seleccionador ha vivido en el ojo del huracán. Primero con Aíto, gran estratega y que puso en peligro el grupo con sus caprichosas decisiones y el trato al jugador, y luego Scariolo, principalmente por ser italiano. Pese al relevo en el banquillo, los éxitos post Pepu llegaron no sin antes unas duras críticas. Con Del Bosque ha sucedido lo mismo. Luis Aragonés, escocido aun e instalado en un rencor permanente, no tardó en cargar contra los que fueron sus jugadores. Los ventajistas atizaron a Del Bosque, que siempre respondió con una sonrisa y pasó de polémicas. Evitó ser el protagonista. Sabia decisión. Los mismos que le criticaron, luego le alabaron por sus cambios y su precisión al dirigir el equipo.


· El talento al servicio del grupo. Ha sido clave en las dos selecciones. Afortunadamente hay overbooking de buenos jugadores. No caben todos. No pueden jugar todos. Y lo mejor es que los que juegan se entregan el grupo, a la causa común. Aparcan su ego y trabajan por la meta común.

jueves, 17 de junio de 2010

Toca aprender de la selección de baloncesto


La inesperada derrota de España en el Mundial de Sudáfrica ante Suiza ha provocado un bajonazo en la euforía colectiva. Se ha pasado de ser la grandísima favorita que iba a salvar con su 'jogo bonito' el catastrófico inicio del Mundial, a ser todo un mar de dudas y a reabrir debates: el de la portería con Casillas, si hay que jugar más por las bandas con Navas, si ha de entrar Cesc por Busquets y retrasar a Xabi Alonso, si tenía que jugar Iniesta, el estado de Torres...

Lo que antes eran loas y alabanzas ahora son críticas. Nada nuevo bajo el sol. Es el deporte nacional.

Me recuerda a lo sucedido con la selección de baloncesto en el pasado Europeo de Polonia. La ÑBA perdió en el choque inaugural con Serbia y se abrió la veda de las cuchilladas y las críticas. Ya entonces escribí que era algo totalmente injusto y que los agoreros, que unos días antes veían todo perfecto, se acabarían subiendo al carro. Así sucedió.

Tras aquella derrota ante Serbia, y el triunfo con apuros ante Gran Bretaña, el grupo se hizo fuerte, se unió aun más ante la adversidad y salió fortalecido. Así, hasta acabar arrollando hasta el oro. Hace tiempo escribí sobre la basketbolización del fútbol y cómo ésta selección aprendió de la baloncesto a la hora de formar un grupo humano. Ahí, fuera de la cancha es donde los intangibles son fundamentales aunque la mayoría de los aficionados no saben valorar esto. Sólo se fijan en las estadísticas. Tremendo error. Como dijo Boza Maljkovic: "Las estadísticas son como el bikini. te dejan ver, pero no lo más importante".

Ahora, la selección de fútbol puede seguir inspirándose en la de baloncesto. Eso sí, me hace gracia que con la de baloncesto se afilara el cuchillo a la primera y con la de fútbol se pida paciencia y que esto es un traspiés. Serbia, a la postre fue subcampeona del mundo. Suiza, pese a ser un país encantador donde tengo familia, no creo que llegue a tanto.

Lo dicho, toca aprender una vez más de la selección de baloncesto y los valores que tiene y que están expuestos en el libro Basuketoboru, la selección española de baloncesto desvela sus secretos para triunfar.

martes, 9 de marzo de 2010

Me gusta "La Roja"


Estoy seguro que en estos momentos en nuestro país, es fácil compartir este pensamiento, pero creo que en general también en todo el mundo por todos aquellos que amamos el fútbol.
Una vez más, el miércoles pasado volví a tener esa sensación de “sentirme bien”, viendo jugar al fútbol. Sé que hubo fases en el partido contra Francia en las que pensé que podríamos estar apartándonos de esa forma de hacer fútbol total, a la que nos está acostumbrando nuestra selección. Es muy atractivo verles tocar, pero por momentos se olvidaron que el objetivo del fútbol debe empujar a los jugadores a tirar a puerta y eso parecía relegado en algunos tramos del partido.
Hoy no voy a hablar de ese partido contra Francia, hoy quiero hablar de Vicente del Bosque. Es verdad que la base de este equipo la hizo Luis, entrenador que para mí merece todos los respetos del mundo del fútbol, pero creo que es Vicente del Bosque el que les ha hecho disfrutar de la selección. Pero hay algo, que es aún más importante, y es que desde que Vicente se incorporó como entrenador, en cuanto a resultados, sus cifras son inmejorables, teniendo en cuenta que Luis había dejado el listón muy alto y además la selección es una balsa de paz y armonía, y así lo dicen todos los agentes que la rodean.

Del Bosque es un buen entrenador. Sin duda a los profesionales hay que medirles por resultados y Vicente los tiene, pero pienso que hay que tener en consideración no solamente el resultado, sino también los comportamientos y con Del Bosque ya se sabe que los comportamientos que nos vamos a encontrar, son en todo momento razonables, humanos, desprovistos de tensión, amables, serios, comprometidos, ejemplares, porque la mayoría de las personas que le conocen bien, afirman, que la cualidad más importante suya es que antes que entrenador, es persona, una gran persona.

En el mundo que hemos construido, que importante es encontrarnos con líderes que llevan como bandera su comportamiento humano. Ser persona es sin duda para muchos, el principal valor que debería tener un líder, sería condición necesaria sin lugar a duda. Algunos dirán que para un líder eso no es suficiente, y yo lo comparto, está bien no es suficiente, pero es necesario, ya que con esa base construir otro tipo de competencias, comportamientos, características y habilidades que hagan que el profesional se convierta en el líder al que todos seguiríamos, es mucho más fácil.

Me gusta ver jugar a la Roja de Vicente del Bosque, la Roja en la que juegan muchachos de todas las partes de nuestro país, que tienen una única misión, ganar, jugando bien y por ello haciéndonos felices a los demás. Me gusta verla jugar en armonía, dónde parece que no tienen lugar los egos desmesurados, dónde la alegría domina, dónde se pueden conseguir grandes logros porque se trabaja en equipo, dónde el líder sabe comprender los diferentes momentos, buenos y malos y hacernos entender a todos, repito, a todos, haciéndonos soñar que podemos ser tan buenos y eficientes como los mejores.

Ojalá Vicente que tengas esa suerte, que el mundo del fútbol te la conceda y nos hagas campeones del mundo, pasando a la historia de los grandes entre los grandes, tu modelo es saludable para nuestra sociedad.
Me gusta la roja… y admiro el comportamiento de su líder.

viernes, 5 de febrero de 2010

El Penalty Anulado y el Autocontrol


No vamos a descubrir el mundo si decimos que, actualmente, vivimos en una sociedad de locos: Mucho ruido, muchas prisas, cero en paciencia, mucha competitividad y un largo etcétera de sinónimos. Lo observamos en la calle, en los aviones, en las empresas y, como no, en el deporte.
Sin embargo, desde que Daniel Goleman nos descubrió que tenemos un cerebro atávico al que le llega antes la información y que reacciona primitivamente en primer lugar y tenemos otro racional, al que le llega esa información un poco después y que pone orden y sosiego a esa reacción, está en nuestras manos, mediante el entrenamiento, controlar esos impulsos primarios.
Como estamos en http://www.aprendedeldeporte.com/, vamos a poner un ejemplo del mundo de la alta competición para extrapolar a nuestra vida diaria que acabo de vivir en Hungría.

Acaba de finalizar el Campeonato de Europa de Fútbol-Sala y pudimos observar cómo en el partido de cuartos de final se enfrentaban España y Rusia. Después del empate en el tiempo reglamentario vinieron los fatídicos penaltis. En el definitivo, España marca un golazo que los dos árbitros no ven y se arma la marimorena. Para todo aquél que haya jugado alguna vez, comprenderá que, a máximas pulsaciones, el que actúa es el cerebro reptiliano, el primitivo, por lo que es de imaginar que lo que le apetece a uno ante esa injusticia es liarse a mamporros o algo similar.
Sin embargo, pudimos observar un gesto que a todos nos da una autentica lección de autocontrol: El portero Luís Amado (España), en primer lugar no entiende nada; en un segundo paso, intuye que lo van a anular y, por último, se aleja del tumulto porque entiende que tiene que seguir con su tarea (parar penaltis) y no le interesa desequilibrarse emocionalmente. En efecto, en las siguientes rondas de tiros detiene el definitivo y España a las semifinales y luego a ser campeón.

Es este un bello ejemplo de cómo, ante una situación de máximo estrés que te impide ver el horizonte, se aleja para no dejarse llevar por las llamas de la pasión y se centra únicamente en la tarea, en el objetivo final.

Me comentaba después, que desde que practicó kárate de pequeño, aprendió a concentrarse en lo verdaderamente importante y a desdeñar lo superfluo, abstraerse del entorno. Cuando estudié de joven algo de psicología, un profesor me dijo: Si estás muy enfadado con el árbitro porque ha pitado algo que consideras injusto, lo primero que tienes que hacer es desviar la atención del foco que te origina ese desasosiego y centrarte rápidamente en la pelota que se va a poner en juego.

Ahora que somos algo más mayores y tenemos grandes responsabilidades, podemos actuar del mismo modo cuando algún problema nos ahoga y pensamos que se acaba el mundo: Pensar y centrarnos en la meta. De este modo nos aseguraremos de no gastar energía inútilmente y dejarla para aplicarla a lo que realmente nos hará más grandes, a nosotros y al equipo.

viernes, 20 de noviembre de 2009

La Resignación


Creo que fueron los chinos los primeros en definir una crisis: Problema u oportunidad. Viene esto a cuenta porque, en estos tiempos de turbulencias y malos augurios, los humanos tendemos con demasiada frecuencia a escudarnos en excusas y etiquetas como “no hay dinero, hay miedo, nadie compra..” o en el ámbito del deporte “los árbitros, la mala suerte, etc, etc.”.

Leyendo a Eduardo Punset, me quedé con una definición: “el cerebro humano no busca la verdad, sino que busca su supervivencia”. Precisamente esto explica como, ante una dificultad o un fracaso, todos buscamos una explicación fuera de nuestro comportamiento. Sin embargo, mi experiencia me dice que la solución o el problema casi siempre viene dictada por nuestra actitud ante esa dificultad.

Os contaré una experiencia para corroborarlo: Recuerdo que en año 2000, estábamos disputando el Campeonato del Mundo FIFA en Guatemala. El comienzo fue fantástico, ganando y mostrando una imagen muy sólida y postulándonos como un verdadero aspirante a destronar a los hasta entonces imbatibles brasileños (tres veces campeones del mundo de tres ediciones disputadas). Pero entonces llegó el infortunio: En el partido previo a la disputa de semifinales, nuestro segundo portero se lesiona en el calentamiento; avanza el partido y, cuando quedan unos minutos para el final, nuestro portero titular sale a cortar un balón largo y, en vez de golpear al mismo, lo hace al pie del rival. El dolor es inhumano y acaba el partido. Al final del mismo, ambos van al hospital y les hacen pruebas. Resultado: El primero tiene fractura de uno de los dedos de la mano y el segundo fractura de un dedo del pie. El ambiente en el hotel, una vez se saben los resultados, se convierte en drama: Los lesionados llorando, observando que se les escapa un sueño, y el resto del equipo contagiado, llorando por sus compañeros y, en su interior, pensando que se desmorona el trabajo realizado.

Imagino que todos vosotros os habréis encontrado en alguna situación similar en vuestras carreras profesionales, y la experiencia nos dicta que la solución dependerá de nuestra capacidad de tomar la decisión adecuada. En este caso particular, recuerdo que no bajé a cenar y me quedé en la habitación pensando qué hacer. Al final de la cena, aparecí y pedí por favor al Presidente de la Federación Española de Fútbol y al Secretario de Estado para el deporte que nos dejaran solos. En ese momento descubrí en mí una fuerza y convicción que no conocía y les dije, con una rabia incontenida, que ningún éxito en la vida se consigue sin dificultad, que debíamos confiar en el trabajo realizado previamente y que debíamos encontrar en nuestro interior la fuerza necesaria para ganar por nuestros compañeros que estaban lesionados.

Mano de santo, que diría mi abuela. Al final de la charla surgió un deseo irrefrenable de doblegar a las circunstancias y manejar nosotros nuestro futuro. En ese momento observé de manera clara que seríamos campeones, como así sucedió, ganando por primera vez en la vida a los invencibles brasileños ¡Y jugando con el tercer portero!
Ahora, con la perspectiva del tiempo, observo que lo más común hubiera sido resignarnos y apelar a la mala suerte, a la adversidad , de este modo, hubiéramos sido perdonados por la opinión pública, pero nos hubiéramos quedado sin un preciado logro que cambió totalmente nuestro futuro y, más importante, que nos demostró que las circunstancias exteriores pueden ser manejadas desde nuestra fuerza interior.

Por tanto, si hubiésemos hecho caso a nuestra carga genética, nos hubiésemos conformado con una derrota de las circunstancias sobre nuestra voluntad, pero demostramos que puede ser de otra manera.

La lectura es bastante clara: La resignación es una muerte en vida y la lucha es un deseo de seguir viviendo con dignidad. A partir de ahí, el resultado da igual porque habremos ganado.

viernes, 2 de octubre de 2009

El Arte de la Guerra de Scariolo


En uno de los capítulos del Arte de la Guerra, Sun Tzu habla de la importancia de estudiar profundamente la guerra y todas las variables que intervienen. Destaca cinco factores clave: la influencia moral, el clima, el terrerno, el mando y la doctrina. "Con inlfuencia moral me refiero a lo que motiva a la gente a estar en armonía con sus líderes, a fin de que les puedan acompañar en vida y muerte sin miedo a morir. Con mando me refero a las cualidades de inteligencia sinceridad, humanidad coraje y severidad del general", señala. En un acertado comentario, Chang Yü, historiador chino cuya obra principal fue Pai Chaing Chuan: Las biografías de Cien Generales, deja una interesante reflexión: "Cuando alguien trata a la gente con benevolencia, justicia, rectitud, y deposita en ella la confianza, el ejército estará espiritualmente unido y estará feliz de servir a sus líderes. El Libro de las Mutaciones dice: 'Con la alegría de superar dificultades, la gente se olvida del peligro de la muerte'".

En el pasado Eurobasket, el general Scariolo dio un claro ejemplo de mando y su inteligencia para amoldarse al grupo en determinados aspectos, y no al revés, fue decisiva en la consecución del oro. Hace muchos años que creo que es el mejor entrenador y un estratega casi inigualable por su afán de superación y tenacidad, y casi obsesión perfeccionista por el trabajo. En Polonia dejó claro que también es un gran seleccionador y un buen gestor humano, que es igual de importante que lo primero.

España llega al Europeo con muchos jugadores importantes tocados o lesionados y tras un fuerte varapalo en el último amistoso. A la primera, la situación se complica con una derrota ante Serbia que deja malas sensaciones. Se salva una 'primera' final ante Gran Bretaña, pero las sensaciones siguen sin recuperarse y se gana a Eslovenia en la prórroga para pasar a la segunda fase con España moviéndose en un terreno desconocido desde muchos años atras: el de la duda. Scariolo se reune con los jugadores y en una charla abierta en la que no se buscan ni culpables ni responsables sino soluciones, el seleccionador pregunta si él es el problema. Que un 'jefe' haga esto es digno de mención y elogio. El grupo es claro: "No". Y la solución que dan es seguir trabajando y ser más intensos. José Luis Sáez, presidente de la FEB, transmite a Jorge Garbajosa, co capitán junto a Navarro, su diagnóstico: "Aquí el único problema que veo son vuestras caras serias, que hace mucho que no las veía. A vosotros os caracterza la ilusión, las ganas de pasarlo bien y disfrutar en la cancha". A partir de ahí, el grupo reacciona. Sufre un pequeño varapalo ante Turquía aunque las sensaciones ya empiezan a ser mejores, y se llega al oro.

Entre medias, el grupo hace autogestión cierra filas y se muestra más unido que nunca pese a los palos que llueven. "Lo que no nos ha matado nos ha hecho más fuertes", comenta Garbajosa. El grupo se reencuentra y se suelta con el general Scariolo al frente. Es elocuente la forma de gestionar y afrontar la final ante Serbia, el rival que hizo tambalear los cimientos de la selección en la primera jornada.

En el video que adjunto a partir delminuto 4 se ve la charla táctica de Scariolo antes de la final: no hay pizarra, ni tácticas y sí un video proyectado que habla de lo dura que ha sido la travesía hasta llegar al oro. Como dijo Sun Tzu: Conoce al enemigo y conócete a tí mismo. Así, en cien batallas jamás estarás en peligro".
Merece ver este extracto del documental de Veo7 Un oro de película: Así es el dia de la final, paseo matinal, la charla etc. Todo restando cierta trascendencia al partido. Me recuerda a la final del Mundial de Japón con los jugadores jugando toda la mañana a la pocha y olvidándose de la hora del partido: http://www.youtube.com/watch?v=ziBFXhxJaQA

jueves, 24 de septiembre de 2009

Lecciones del Europeo de Baloncesto

El pasado domingo finalizó el campeonato europeo de basket celebrado en Polonia donde la selección española se alzó con la medalla de oro después de derrotar en la final a los serbios por 85-63.

Pero, ¿qué lecciones nos ha dejado el certamen? Apunto sólo algunas:

Toda travesía atraviesa por momentos complicados. Es ley de vida. Ninguna biografía, ni en lo personal ni en lo profesional, es una línea recta. Más bien sucede todo lo contrario, cualquier meta que merezca la pena está plagada de obstáculos que hay que sortear. Si las cosas fuesen tan fáciles de conseguir como algunos piensan cualquier persona lograría lo que desease.

Resistencia emocional. Una de las cualidades que mejor define a las personalidades que llegan más alto es la capacidad para soportar el dolor. Según un estudio internacional sobre liderazgo con directivos de referencia, casi todos suelen ser personas que en su juventud (a partir de los 14 años) han tenido problemas muy graves de los que han salido adelante con mucho sacrificio. Lo decía Camilo José Cela: "Quien resiste, vence".

Gestión de las críticas. Me viene a la memoria las palabras de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, a colación de esta cuestión: "Con frecuencia tomo una decisión sabiendo que seré criticado, pero con la seguridad de que saldré victorioso. Un líder debe tener la suficiente confianza para pensar que demostrará que ha sabido tomar la decisión adecuada. Aunque hay que ser humilde, se debe aceptar que, por el momento, la razón por la que eres tú y no esas personas quienes toman la decisión es que tú estás al mando y ellos no. No le haces ningún bien a nadie si, al igual que Hamlet, no eres capaz de soportar el peso de las convicciones". Así de simple. Hagas lo que hagas te van a criticar, y si no haces nada también, porque algo deberías haber hecho.

La importancia del equipo. Que se sustenta en tres aspectos: objetivos claros, complementariedad de sus miembros y mucha unión. Los tres son importantes pero el más difícil de suplir es el último. Cuando en un equipo cada uno sólo mira por lo suyo ese proyecto está condenado al fracaso. La práctica de la generosidad y la humildad son fundamentales para no poner en peligro esa unión tan imprescindible. Es uno de los secretos del conjunto español.

Cualquier resultado es la consecuencia de un trabajo previo. Nada se consigue de un día para otro, todo tarda en llegar. Entre la siembra y la siega hay periodos de sequía y malas cosechas. El jugador del Memphis Grizzlies, Marc Gasol, no se olvido de ello: "Estoy muy contento por este nuevo éxito, aunque debemos acordarnos de generaciones anteriores con jugadores como Alberto Herreros, Alfonso Reyes o Carlos Jiménez para entender los que estamos consiguiendo. Es un trabajo que viene de muy lejos".

Rectificar es de sabios. Durante el campeonato hubo declaraciones poco afortunadas de algún jugador, pero su humildad para comerse el orgullo y rectificar, le dignifica. Fallar, fallamos todos, la diferencia es que unos saben reconocer sus errores y otros no, algo que a la larga daña mucho la convivencia.

El éxito tiene muchos padres pero el fracaso es huérfano. El otro día en mi blog personal escribía un post donde me hacía eco de unas palabras del pensador Fernández Aguado: "De vez en cuando, un fracaso sirve para filtrar a los amigos de los meramente interesados. No es fácil diferenciar cuando se está en la cúspide, pero sencillísimo hacerlo en el fracaso. ¡Cuántos y cuántas parecen buenas y amigables personas mientras las cosas van bien para tornarse desagradecidas en los periodos de fracaso. Esa lección antropológica sólo se aprende en la práctica, ningún máster puede transmitirla...". Cuando todo son parabienes muchos se enorgullecen de ser españoles, pero en cuanto las cosas se tuercen un poco miran para otro lado. Sucedió durante los primeros compases del Europeo.

Hasta que no pasa el rabo todo es toro. Un dicho muy taurino que bien se podría aplicar a lo sucedido en Polonia. Muchos dictaron sentencia antes de tiempo y los resultados les quitaron la razón. Lo comentamos en el post de "Respeto" escrito por José Ignacio Rivero: "Quien sabe mucho, escucha; quien sabe poco, habla".

Estoy seguro que los expertos en basket de este blog (Lolo, Eduardo y Eugenio) podrán aportar otras muchas lecciones interesantes..

lunes, 14 de septiembre de 2009

Respeto


APRENDE DEL DEPORTE es un bonito nombre para nuestro blog, pero ¿es sólo eso?, no, yo creo que cuando lo elegimos, todos coincidíamos en que en el deporte hay innumerables referentes de aplicación universal a la vida profesional y por qué no, a la personal también.
Pero avancemos un poco más, ¿de qué debemos aprender?, del comportamiento de los deportistas, de los directivos, de los aficionados, de los clubes, de los medios de comunicación deportivos, de los periodistas deportivos, de los árbitros,…


En general, todos los agentes que actúan entorno al deporte podrían ser referentes en sus actuaciones, ya que normalmente la notoriedad, la tienen casi garantizada por la gran proyección que el deporte tiene para la sociedad en todo tipo de países, y para la casi totalidad de la población.
Pero ¿de qué tenemos que aprender? De los éxitos, de los fracasos, del esfuerzo, del talento, de la lucha, del intento de la superación, de la fama, del trabajo de equipo, del entrenamiento y la preparación,…
Pues bien, yo creo que de todo eso y de muchas más cosas deberíamos de sacar enseñanzas para nosotros mismos y para ponerles de ejemplo a los demás.
Pero yo quisiera destacar algo que en mi opinión es uno de los problemas más importantes que estamos viviendo ya desde hace mucho tiempo en el mundo y que es muy fácil encontrar ejemplos en el mundo del deporte de fácil comprensión.


Me refiero a dos temas:
Uno, el cortoplacismo y otro la fragilidad de las opiniones que nos hacen pasar de la alabanza a la crítica en cuestión de un solo resultado, de un mínimo acontecimiento y/o de la razonable imposibilidad de triunfar al máximo de forma permanente.


¿Ejemplos?
Nuestra selección de Baloncesto no cabe la menor duda de que es una de las selecciones europeas mejores de todos los tiempos, capaz de no arrodillarse ante EEUU, pero eso es muy difícil de mantenerlo en el tiempo. Es cierto que en este Europeo no está al máximo nivel que en otros campeonatos, por lo que necesitarían más el apoyo de todos nosotros los aficionados, los periodistas,… para intentar suplir los problemas existentes, lesiones, ausencias, baja forma de algún jugador, cambio de entrenador, etc… No siempre se puede ganar, pero no tenemos que tratar la derrota como al deshonor o la falta de entrega. Son un gran grupo, que siempre ha luchado con ambición de ganar y que a veces no lo han conseguido.

Sigo sintiéndome orgulloso de que hayan existido y hayan ayudado a crecer al baloncesto en nuestro país y porque no sean el ejemplo, con las otras selecciones, de hombres y mujeres de esa disciplina en España. Que ha demostrado (el trabajo realizado por la Federación) que el medio y el largo plazo existe y que cuando se trabaja con rigor, disciplina, entusiasmo y profesionalidad, los resultados son mejores y más estables. Creo que la Federación de Baloncesto ha demostrado un camino distinto al cortoplacismo, pero que nunca ha dado la espalda al resultado.


Por todo ello sigamos ese camino y si en este Europeo no conseguimos la victoria deseada, no matemos a nadie, analicemos, diagnostiquemos y sigamos trabajando con rigor y disciplina y todos apoyando para reencontrar otra vez todos los éxitos buscados.
Todos los jugadores que están en la selección son excelentes pero alguna vez no están a la altura de lo que pueden hacer, seamos respetuosos con ellos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Selección de basket: Confianza, fe y compromiso


Acabada la primera fase del Europeo, toca hacer balance de España: sorprendente derrota ante Serbia, complicado triunfo ante G.Bretaña y sufrida victoria en la prórroga (que no debió ser) ante Eslovenia. Total: a segunda fase arrastrando una victoria y una derrota. No es el mejor de los escenarios, ni el previsto, pero tampoco el peor. En los cruces, los del otro lado se pondrán a temblar al ver a España por abajo.

La imagen no ha sido la mejor, de acuerdo, pero tengo fe y máxima confianza en este EQUIPO. Ellos, los jugadores, también. Y eso es lo bueno. Han llovido críticas, obviandose problemas físicos, lesiones y 'tocados'. Principalmente de esos que ya le habían colgado el oro a España antes de jugarse el Europeo. En este país de extremos ahora son esos mismos los que no han tardado en afilar la guadaña. Esos mismos serán los que se suban al carro del oro (si llega, que estoy convencido de que sí) y lo que antes era negro, será blanco.

Lo bueno de este EQUIPO es que los integrantes tienen máxima capacidad de autocrítica. Lo hicieron antes de afrontar el Europeo ("Hace dos años también nos colgaron el oro antes de empezar y hemos de aprender de los errores cometidos, y lo hemos hecho", me decían Navarro y Garbajosa, los cocapitanes), y lo hacen ahora tras una irregular primera fase.

Se han despertado ciertas dudas. Normal. Hay múltiples excusas. Ellos no las buscan. Pero las hay: la ausencia de su base titular desde 2003 y estrella de los Raptors, Jose Manuel Calderón, y la retirada de la selección de Carlos Jiménez, eterno capitán y clave en la defensa, en el trabajo oscuro y decisivo en la selección como destacamos en Basuketoboru. También hay que tener en cuenta los problemas físicos que han arrastrado Pau, Rudy, Navarro, Garbajosa e incluso Marc. Hablamos de cinco jugadores clave..

Lo bueno, como me dicen, es que sólo se puede ir a más. Y que ajustando ciertos detalles, se logrará. El GRUPO, que ha ido incorporando paulatinamente ciertas piezas (Ricky, Claver, Llull), sigue unido, sin fragmentarse y haciendo gala de un enorme compromiso. Esto es clave y el primer éxito de esta selección y Federación.

He recibido ciertos comentarios curiosos en Facebook al tomar una idea prestada de Fran Guillen sobre una comparación con la selección italiana de fútbol: "Mundial de fútbol de 1982. Italia empata sus tres primeros partidos de primera fase contra Polonia, Camerún y Perú y se clasifica por los pelos y como segunda de grupo. Sensaciones lamentables, tensión en el vestuario y la prensa sin dejar títere con ... cabeza. ¿Resultado? Italia campeona del mundo. Quien quiera entender, que entienda". Me apuntaron que "la comparacion es un tanto peregrina, entre otras cosas aquella Italia tenia hambre de victoria y los nuestros llevan muchas medallas colgadas ya en el cogote". Me hizo gracia. Si algo define a este GRUPO es el hambre de victoria. Si no, ¿A cuento de qué iba a estar Pau aquí tras dos eternas temporada con los Lakers y con la presión que recibe? Se podía haber borrado antes de la lista y tras lesionarse, pero no. Demostró su compromiso, sus ganas de ganar y dio ejemplo liderando a un EQUIPO que creo que es un ejemplo de entrega, capacidad de sacrificio y de trabajo.

También me han resultado hilarantes cuando menos ciertos comentarios en los que se atacaba la confección de la Selección. Algunos se rasgan las vestiduras por la presencia de Garbajosa, Mumbrú o Cabezas y reivindican sin saber la presencia de Fran Vázquez o Sergio (ambos declinaron estar) o de Carlos Suárez o Saul Blanco, ambos jugadores sin experiencia internacional al estar en equipos no punteros. La gente cree que una selección es un Supermanager. Y no. Es un EQUIPO, en el que hay que saber gestionar un grupo humano y en el que hay que tener en cuenta intangibles, además de valorar si un veterano como uno de esos tres aludidos puede aportar más en un momento crítico que un novel como Suárez o Blanco (que formarán parte del futuro).

Con un equipo así de comprometido con una causa común, en el que todos los jugadores tienen un mismo objetivo y bien focalizado, la consecución del resultado está más cerca y el éxito deja de ser una casualidad para ser una causalidad. El secreto del éxito de esta Selección pasa por este compromiso de todos y ahí hay que aplaudir la fenomenal gestión realizada por la Federación Española de Baloncesto.

jueves, 25 de junio de 2009

El compromiso de los ganadores


Pau Gasol liderará la selección española de Scariolo en el próximo europeo de septiembre. Una excelente noticia que adelantó mi compañero de Marca Jesús Sánchez. Había dudas al respecto. Aguantar un exigente calendario de 82 partidos de liga regular casi cada dos noches con viajes de costa a costa sin descanso en un equipo tan exigente como los Lakers y siendo un jugador con un rol crucial no es fácil. Luego llegan los playoffs a vida o muerte y si ganas el anillo has cumplido. Si no, prepárate para las críticas más feroces en EE.UU.

La presión a la que está sometido Pau es tremenda. Lo normal es que descansase este verano y le diese una tregua a su espalda. Pero no. Su insaciable afán de superación, su sed de triunfos, sus ganas de hacer historia y colgarse la medalla de oro europea que se le han escapado en dos ocasiones han hecho que diga Sí a la llamada de Scariolo. Y me da que si Pau va, no es para perder el tiempo.

La selección no aceptará otra cosa que no sea el oro. Su grado de autoexigencia es el máximo. Infinito, diría. Ellos son los primeros en marcarse las cotas más altas. Saben que están ante la oportunidad de su vida de seguir haciendo historia. Desde la medalla de plata de París’99 con Lolo al frente, esta selección no ha parado de cosechar éxitos sin que los cambios de entrenadores afecten: bronce europeo enn 2001 y las platas de 2003 y 2007, el oro mundial de 2006 y la plata olímpica de 2008. Ahora toca la de oro.

Los 12 que vayan y dos, tres o cuatro que se queden fuera de la lista pero que podrían ir, bien podrían estar de vacaciones. No van por dinero. Son los clubes los que les pagan. Pero demuestra un grado de compromiso increíble con la Selección, la Federación y el grupo. Son ganadores, gente comprometida que sigue siendo humilde y leal pese a la lluvia de éxitos y que quiere seguir haciendo historia. Ya lo apuntó Lolo en un post anterior. La clave es la gran familia que se ha formado. Que los jugadores sean los importantes, que se diviertan trabajando y ganando y sobre todo que cada verano sigan esperando impacientes la llamada de la selección aunque eso les cueste problemas con sus equipos aquí y allí. El compromiso adquirido está fuera de toda duda. Lo han demostrado con mucho sacrificio.

jueves, 11 de junio de 2009

¡Pau y Calderón sí jugarán!



Puedo entender la preocupación que pueda embargar en estos momentos al actual Seleccionador Sergio Scariolo al conocer la noticia de que ni Calderón ni Gasol estarán en el Europeo de Polonia, ¡como para no estarlo!, pero creo que los amantes del Baloncesto podemos estar tranquilos. Tranquilidad que incluso emerge del propio Presidente de la Federación, José Luis Sáez que ha pronosticado medalla de Oro. Estoy bastante de acuerdo con él por la historia reciente de nuestra selección y a los hechos me remito:

Final del mundial de Japón. España contra Grecia. Nuestro buque insignia, Pau Gasol no puede jugar el partido porque en la semifinal contra Argentina se había lesionado el tobillo. A pesar de no jugarlo, Pau fue una baza decisiva para ganar el último encuentro que separaba a nuestra Selección del precioso metal. Sus compañeros saltaron a la cancha con unas camisetas que ponían “Pau también juega”. Se conjuraron para ganar a Grecia por su compañero que tanto les había ayudado.

Esta Selección ha aprendido a jugar “subida a hombros de gigantes”. Gigantes cotidianos como Alfonso Reyes, que sin duda ha aupado a su hermano Felipe a ser el gran pívot que es hoy, o Nacho Rodríguez que fue una referencia ganadora durante mucho tiempo para mi admirado Juan Carlos Navarro.
Muchos han sido los jugadores y los técnicos (en la cancha y en la Federación) que han forjado la historia de la actual Armada Invencible en la que se ha convertido nuestra Selección y de la que tan orgullosos estamos todos. Algunos de ellos de renombre, pero otros más bien anónimos o al menos casi olvidados como Iván Corrales o Iñaki de Miguel. Todos ellos han sido pilares fundamentales para el proyecto de la Selección de hoy. Juntos sentaron las bases de la filosofía del equipo actual, que se ha ido mejorando año a año, grupo a grupo, y transmitiendo de veteranos a novatos, a fuego lento, para convertirse en una de las garantías de éxito del proyecto durante muchos años.
Hay dos aspectos muy importantes que muchas veces por egos o por superficialidad se pasan por alto en los equipos:
  1. La historia: Uno no puede entrar en un proyecto como un elefante en una cacharrería. Debe conocer sus tradiciones, sus porqués, sus mitos, sus héroes y sus villanos. Y luego con mucha humildad aprender todo lo posible de ella y con todo respeto tratar de aportar algo. Nunca he entendido el modelo de muchos directivos y políticos, que tras acceder a un nuevo cargo arrasan con todo lo anterior, porque no lo han hecho ellos, y reinventan la rueda, algunas veces cuadrada, sacando pecho por sus hazañas.
  2. Las referencias: Para el crecimiento personal y profesional es importantísimo poder contar con referencias sólidas y coherentes que nos permitan aprender, que nos orienten, que sean un norte en comportamientos y en las actitudes. Yo he tenido la suerte de tener algunas de ellas como Pedro Ferrandiz o el increíble Santiago Bernabéu que han sido ejemplos muy importantes para mí.

La historia y las referencias hacen que las personas que integran el equipo estén totalmente comprometidos con la filosofía que emana de la empresa, en este caso la Federación Española de Baloncesto, y con su actuación se implican e involucran en su tarea, controlando y superando las dificultades y adversidades que suceden a su alrededor, trabajando así al máximo de concentración
Por eso Pau y Calderón van a jugar este europeo, igual que lo va a hacer Carlos Jiménez el Gran Capitán, y Alberto Herreros, y Alberto Angulo, y nuestro llorado Fernando Martín, y Corbalán, y Solozabal, y Epi… Y por eso nosotros y nuestra historia, los magníficos miembros de la Selección actual y todos los que han pasado por ella se enfrentarán juntos al reto de traernos a casa la medalla de oro de este Europeo.

Vamos a soñar otra vez…Todos juntos, como una piña, como siempre se ha hecho en la Selección, incluso venciendo inconvenientes y dificultades, como en Fuenteovejuna, todos a una…¡medalla de oro!

viernes, 3 de abril de 2009

'Basketbolización' en el fútbol... ¿Y en la empresa?

"El grupo es bueno, hay compromiso de la gente que viene, implicación, no se nota el cambio de entrenador, hay sentido común y disfrutas viniendo aquí. La convivencia es magnífica. Si el equipo se lleva bien fuera del campo, las cosas funcionan dentro". Lo dice Xavi Hernández, motor del Barça y hombre clave de la Selección española de fútbol.

La Selección de fútbol me recuerda cada vez más a la de baloncesto, vigente campeona del mundo y subcampeona olímpica y de Europa. La Selección de fútbol se ha convertido en un grupo de amigos que disfruta estando juntos y haciendo lo que más les gusta. Se ha formado una piña, una gran familia y así todo es más fácil. Prima el respeto, el sacrificio por el compañero (yo acudo en tu ayuda cuando se va tu par porque sé que tu vas a hacer lo mismo por mi cuando te necesite), el espíritu de trabajo, la entrega, el compromiso, la implicación, la ilusión y el anteponer el bien del grupo al de uno mismo. Igual que en la de baloncesto, que nos desveló en Basuketoboru su receta para triunfar.

Con estas premisas todo es más fácil y se supera cualquier obstáculo. El último, como se ha visto, ante Turquía. La Selección tiene sello propio, un estilo en el que hay jugadores fundamentales pero cuya ausencia se puede suplir. Se vio en el Ali Sami Yen. Faltaron Iniesta, Cesc, Villa y luego se lesionó Senna. Dio igual, se sacó el triunfo adelante, con cierta fortuna, pero con otros jugadores dando un paso al frente. No fue un triunfo brillante, pero sí valioso por los 3 puntos que la clasifican virtualmente para el Mundial y porque se demostró la capacidad de trabajo del grupo para sacar adelante una situación complicada con el 'otro juego de la selección': menos vistoso y brillante pero efectivo.

Si la selección de fútbol ha triunfado inspirándose en los valores que ha transmitido la selección, ¿A qué espera la empresa para hacerlo también? Las premisas son sencillas y efectivas, pero para eso es fundamental que el jefe transmita confianza al grupo (trabajadores) y se la gane ya que esto no es algo que se otorga. Es clave fomentar el trabajo en equipo, la unión, la solidaridad, el respeto, el compromiso y la ilusión por una causa común. Contra la crisis, Basuketoboru

martes, 10 de marzo de 2009

La FEB vence al cortoplacismo


Como en las buenas recetas de cocina, campo que también me apasiona y en el cuál hago algún pinito, hay un factor que no se nos debe pasar por alto para conseguir un resultado digno de ser recordado, el tiempo. El fuego lento es fundamental para conseguir un plato exquisito, y de igual forma esta ha sido una de las claves que ha permitido que hoy podamos hablar de una Selección Nacional de Baloncesto de éxito. Este proyecto que hoy ha alcanzado cotas impensables, nació hace diez años con otro grupo de corazones que pusieron la primera piedra de un camino que sigue teniendo un gran futuro.


En la fundación de este proyecto, en que yo tengo el orgullo de haber participado, la Federación Española de Baloncesto con su presidente Pepe Sáez a la cabeza han tenido un papel más que protagonista. Promovieron, apoyaron y, juntos Federación y Equipo Técnico, sentamos las bases de la filosofía del equipo actual, que se ha ido mejorando año a año, grupo a grupo, y transmitiendo de veteranos a novatos, a fuego lento, para convertirse en una de las garantías de éxito del proyecto de la Selección durante muchos años.


No ha sido fácil construir con una visión de largo plazo, aún recuerdo la cara que teníamos Pepe Sáez, y un servidor en la terraza de un bar de Pau (Francia) mientras esperábamos ser eliminados, cuando de pronto la suerte nos sonrío y nos metió en cuartos del Eurobasket de Francia.


Hay que saber tener la paciencia, la visión y la firmeza para enfrentarse al cruel cortoplacismo en el que vivimos hoy en día, para poder conseguir unos resultados extraordinarios. Y gracias a que la FEB ha sabido tenerlo todo ello, nosotros no dejamos de soñar, y tras haber organizado el Eurobasket de Madrid, ahora la Federación se propone el reto, y seguro que lo terminará consiguiendo, de que España organice el mundial de baloncesto de 2014.
¿Cuándo en la historia de un deporte en este país hemos tenido a tantos jugadores en la élite mundial, como ocurre en la actualidad con nuestro baloncesto, a quien la NBA no quita ojo ni un momento? Esto no es casualidad, no es el resultado del capricho azar o de una generación de excelentes jugadores. Esto sólo se consigue pensando a largo plazo, con mucha ilusión y mucho trabajo por parte del increíble equipo de la Federación.


¡Gentes de la FEB, seguid así, no decaigáis ni en ápice en seguir haciendo soñar a todo el baloncesto español!

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