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lunes, 11 de febrero de 2013

ÑBA, un ejemplo en las duras y a las maduras (1 de 2)



Cuando escribimos Eduardo Schell y yo Basuketoboru, una de las cosas que más nos llamó la atención cuando entrevistamos a la Selección ganadora de mundial de Japón y a todo su entorno, fue la importancia que le daban a los valores.

José Luís Sáez, el presidente de la Federación Española, nos contó cómo le encargó al ahora nominado al Hall de la Fama Lolo Sainz, que creara una filosofía de equipo que les permitiera llegar a lo más alto.

Ahora casi quince años después, dentro y fuera de la cancha, con la camiseta de la Selección o con la de cualquiera de sus equipos, los miembros de la roja son un ejemplo de estilo y de valores deportivos, incluso cuando la mayoría de nuestros internacionales que están jugando en la NBA no lo están pasando especialmente bien:

Pau Gasol
Tras un arranque de ensueño donde ganó dos anillos con una gran aportación al equipo, está viviendo sus momentos más oscuros. Casi lo traspasan varias veces, la directiva y el entrenador no le apoyan, ahora le sientan y quieren que sea el “líder” del banquillo, y sólo cuenta en algunas ocasiones con el apoyo de su compañero Kobe.
En esta situación que hundiría o acomodaría al más pintado, Pau dice que aunque no le gusta su situación, lo importante es el equipo. “Esta es una experiencia de aprendizaje para mí. Quiero formar parte de este equipo y quiero que funcione” declaró para Marca hace unos días. Sin duda la humildad es su gran palanca que le hace ser el jugador que es, mirando siempre hacia adelante y anteponiendo el equipo a sus propios intereses,

José Manuel Calderón
En su último año de contrato, tras años superando a todos los fichajes que hacía su propio equipo para sustituirle, mantiene la sonrisa y su lealtad al equipo, dejando en un segundo plano a Kyle Lowry, y firmando unas jornadas de ensueño llegando a ser MVP. Grande de dentro y fuera su declaraciones son una lección para todos “Seré el mejor profesional mientras esté aquí”.
Ahora finalmente traspasado a los Pistons, donde parece que su actitud positiva y su impecable profesionalidad es valorada por su nuevo entrenador Lawrence Frank quien le promete una plaza de titular. Por supuesto Calderón, sigue sonriendo “Estoy feliz de estar en una situación con un equipo que realmente me quiere".

Marc Gasol
Firme como roca, y con la determinación de una locomotora Marc se abre paso un año más en los Memphis, ahora considerado su estrella. Tras haber estado ya en el All Star del año pasado, no baja su rendimiento ni se acomoda en los laureles: anota, defiende, tapona y lleva a su equipo cada vez más arriba. Coherente con su gran capacidad de lucha y su actitud ganadora, quiere más, objetivos más altos y nuevos retos, para seguir aprendiendo y creciendo. Siempre superándose para dar lo mejor que tiene a su equipo. De casta le viene al galgo.

domingo, 1 de julio de 2012

Corresponsales AdP: Previo a la final, SER vs TENER by José Carlos Carrasquet



Erich Fromm es un famoso sociólogo alemán que con un estilo simple y directo analiza las patologías producidas por la obsesión de tener, y propone priorizar una orientación al ser. 
 
Tener o ser son dos disposiciones que engloban cada una de las circunstancias que rodean a un ser humano, y si bien es cierto, que nadie está totalmente entregado a uno de estos polos, sí que en cada individuo puede identificarse cierta predilección por cada uno de ellos, así como una clara orientación general del global de la sociedad hacia el lado del tener. En general la valoración de lo que tenemos, adquiere más importancia de lo que realmente somos..
 
Estos dos modos, tener o ser, traspasan todas las esferas de la vida en sociedad, no reduciéndose a la problemática de la propiedad privada: el aprendizaje, la memoria, la conversación, la lectura, el ejercicio de la autoridad, la fe, el amor, son todas esferas en las cuales una persona puede orientarse por tener o por ser. No todo se reduce a tener objetos, a tener posesiones; se pueden tener hijos u optar por ser padres, se pueden tener amigos (miles de ellos en facebook) u optar por ser cómplice de unos pocos, se puede tener un título de nobleza, o por el contrario ser noble.
 
Cómo veis esa disyuntiva esta presente en todos los ámbitos de la sociedad, y el deporte no escapa a ello. Ahora, en plena disputa de la Eurocopa,  asisto con incredulidad al debate continúo generado por el juego de la selección española y la táctica de su entrenador.
 
España, es una selección que se ha caracterizado, al menos desde que yo tengo uso de razón, por la obsesión de TENER grandes títulos. El objetivo era conseguir algo que la hiciera referente, y que aupará al deporte rey a la más altas cotas, consiguiendo el reconocimiento de todos. Un título europeo en blanco y negro era un bagaje demasiado pobre para sacarle brillo a un palmarés.
 
En ese camino en busca de la gloria, que yo recuerde, las gestas no han sido muchas. En mi memoria está una hipnótica goleada a Malta, que ante lo insólito del hecho congregó a familias enteras ante el televisor mientras José Ángel de la Casa se desgarraba la voz cantando cada uno de los goles. O una Eurocopa con Arconada, para mi el mejor portero nunca visto, héroe y villano a la vez, que permitió ver por primera vez a mi generación, a la ahora llamada Roja en una final. O una remontada épica en dos minutos ante Yugoslavia en el Mundial de Corea, que nos ofreció la imagen de dos figuras totalmente contrapuestas en todos los sentidos, como Camacho yGuardiola abrazados en éxtasis ante lo inesperado del hecho. 
 
El resto, si mi memoria no me falla, desilusiones, eliminaciones prematuras, y el paso infranqueable de los cuartos de final. Y así, año a año, lustro a lustro, decenio a decenio la inquietud por TENER aumentaba, y la ansiedad de los combinados que se presentaban a los grandes eventos hacía que su nivel de competitividad bajara con respecto a las prestaciones habituales de los jugadores en sus equipos de origen. No había un patrón definido, no había un estilo de juega, no había una filosofía establecida. No ERAN un equipo.
 
Con la llegada de la Eurocopa del 2008, y después de desterrar por fin la “furia” como el elemento principal de identificación, se empezó a gestar una forma de interpretar el juego. Forma que poco a poco fue haciéndose petrea, y que acabó adoptando, como los buenos vinos, una denominación de origen: el ”tiki-taka”.
 
Con ese estilo, el actual seleccionador, Del Bosque, ha llevado al equipo español a cotas que muchos pensaban que ya no verían. Y a parte de la victoria en el pasadoMundial de Sudáfrica 2010, si la memoria no me falla, creo recordar que únicamente tiene dos derrotas en su palmarés. Un equipo con un sello propio, y que lo identifica en el campo. Todas las selecciones saben lo que ES este equipo.
 
Pero ahora, en un giro incomprensible, parece que no es suficiente con SER. Parece que, al igual que en otros ámbitos se ansía más el TENER. No gusta lo que se ES, y el único objetivo es volver a hacerse con el título en juego y así TENER una Copa más que haga a esta selección única, al ser la primera que encadena dos Europeos y un Mundial. Anda algo disgustado el seleccionador con todo este debate, y creo que no le falta razón.
 
Fromm pronosticaba que el ansía del TENER era la verdadera causa  de la crisis de la sociedad occidental, sus malestares y el posible camino que terminará con la vida humana en este planeta. Puede que ese sea el camino que han elegido algunos para su selección.

martes, 20 de marzo de 2012

¿Todo vale a la hora de realizar los traspasos en un equipo?

Os dejo la entrevista que @EduardoSchell tuvo a bien hacerme la semana pasada en Marca sobre el final del culebrón de los traspasos realizados por los Lakers. Espero que os guste.


El traspaso de Derek Fisher y el de Luke Walton vuelve a dejar de manifiesto que los Lakers no entienden de sentimentalismos. Ya intentaron traspasar a Odom y a Gasol, dos piezas fundamentales en los éxitos recientes. ¿Es buena esta frialdad? ¿Vale todo? ¿No hay que cuidar mejor a tu producto? ¿Vale todo para triunfar? El asunto es delicado, nadie mejor que Eugenio de Andrés*, experto en gestión de Recursos Humanos, para valorar los traspasos de los Lakers y su gestión desde el punto de vista empresarial y humano. ¿Afectarán estos movimientos al vestuario amarillo?
"Partiendo de la base que en una empresa privada cualquier decisión tiene cabida para tratar de mejor los resultados de una organización, desde mi punto de vista no todas son lícitas, y es muy corto de miras el tomar determinadas decisiones buscando meramente un rédito económico o deportivo. Más, teniendo en cuenta los éxitos recientes de los Lakers desde la llegada de Pau Gasol: dos anillos y tres finales consecutivas no merecen un cambio tan radical por el mal resultado de la pasada campaña".
¿Vale todo? "Claro que no, quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, y quien lo hace sin corazón se quedará solo", dice. Lo mejor es tratar de sintetizar y esquematizar el posible impacto de estos traspasos. Habla Eugenio de Andrés:
A favor de los Lakers

· No hay que tener miedo a tomar decisiones difíciles, quien no vale o no aporta al proyecto no tiene cabida en él. Quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, pero quien lo hace sin corazón se quedará solo

· Acabado todo este culebrón de traspasos y fallidas operaciones, lo mejor es que los que están saben que están ahí. Al menos hasta final de año. Muchos saben que no estarán mucho tiempo y que no les queda demasiado. Saben que no tendrán muchas oportunidades más de ganar anillo. Como dijo Ron Harper en su reciente visita a MARCA, se trata de "intentar el último hurra". Un último billete para el tren del anillo. Daños colaterales al margen, el grupo tiene la posibilidad de intentar hacer algo grande.


En contra de los Lakers
· Las decisiones difíciles no se pueden dilatar en el tiempo ni se pueden filtrar al equipo, y mucho menos a la opinión pública, ya que lo que provoca reacciones muy negativas para el equipo, como ha ocurrido con Odom, quien se enfadó con motivo y buscó su salida tras el 'no traspaso de Chris Paul', o con Pau quien a pesar de apelar a su gran profesionalidad ha visto mermado su juego.

· Deben responder a un proyecto y una estrategia de futuro. Querer arreglar el largo plazo, con decisiones cortoplacistas es un error garrafal.

· Hay aspectos que deben estar por encima de los resultados económicos, como es la cultura y los valores de una organización, de un equipo. Esto lo confirmaron tanto los miembros de la Selección Española que ganaron el mundial de Japón, como una gran parte de profesionales del baloncesto a los que entrevistamos para el estudio del libro 'Basuketoboru' explicando el éxito de la selección. Los valores de un equipo son su ADN, cuando se manipula o se les da la espalda, el equipo se queda sin identidad, sin rumbo. Prescindir torpemente de Derek Fisher, jugador con un rol clave en la consecución de los últimos anillos de la NBA del club angelino y alma máter del vestuario, a priori es una decisión equivocada. El dinero no lo es todo, el vestuario, el estilo, las personas, son determinantes. Él conocía perfectamente su rol dentro del equipo, en la cancha y en el vestuario y esto será complicado de suplir. En uno de los cursos que impartimos en Tatum junto al ex seleccionador Lolo Sáinz, éste cuenta cómo reestructuró la selección, antes de ganar la medalla de plata en el europeo de París'99, manteniendo en el equipo al mítico Súper Epi para que le ayudara a crear equipo desde el vestuario.

· Al fin de cuentas lo que un líder debe buscar es que los miembros de su equipo pongan todo su capacidad al servicio del equipo, pero por muy buenos que sean los jugadores, su capacidad siempre se ve matizada por su compromiso. Es decir, no vale con ser bueno, es necesario querer hacerlo bien. Y estas decisiones de la directiva de los Lakers lanzan un complicado mensaje: Odom y su versatilidad y compromiso están fuera desde hace meses, Gasol ha sufrido una situación complicada ya que desde su 'no traspaso' hasta el cierre del mercado ha vivido en la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con él escuchando constantes rumores y noticias de que le ponían en el mercado y ahora Fisher, el eterno capitán y líder del vestuario (además de presidente del sindicato de jugadores) está fuera. Y los que se quedan la única garantía que tienen es que saben que están hasta verano, luego nadie lo sabe a ciencia cierta.

· Cuando uno toma decisiones complicadas debe tratar de hacerlo lo mejor posible con la gente que se va, sobre todo por la gente que se queda, ya que esta va a ver en sus compañeros su futuro. Que los jugadores, de los que esperas su entrega total para ganar el campeonato, vean que en cuanto el vil dinero entra en escena tú no eres más que un peón con el que juegan a su antojo, no creo que ayude mucho. Estos comportamientos provocan que los jugadores vayan a lo suyo, que el concepto de equipo no exista. Quizás, por este tipo decisiones, la NBA sea un sitio tan individualista.
· La magia de los equipos no se construye con el talonario, lo hacen las personas. Los corazones no se inspiran con decisiones teóricamente buena sobre el papel, lo hacen cuando sientes la lealtad, los valores o la confianza en ellos mismos.
· En este sentido el comportamiento de los Lakers en los últimos meses con Pau Gasol dista mucho de ser ejemplar. En ocasiones hay que afrontar complicadas remodelaciones de los proyectos pero no se puede tener en vilo a un pilar fundamental de los éxitos recientes y a alguien tan valioso dentro y fuera de la cancha como es Pau. He añorado que un directivo de la franquicia saliera públicamente y respaldara a Gasol poniendo fin a los rumores y especulaciones de su posible traspaso. Con tanta especualción sobre su futuro es normal que alguien humano como Pau haya podido ver mermado su rendimiento. Además, situándole de una forma tan descarada en el mercado han podido depreciar su valor

lunes, 24 de octubre de 2011

Kathrine Switzer la primera mujer en correr una maratón


La mujer de esta foto, que me ha pasado mi amigo Fernando, es de Kathrine Switzer. Esta valiente mujer desafió las normas establecidas cuando en 1967 se convirtió e la primera mujer en correr una maratón, ya que hasta ese momento se trataba de una prueba exclusivamente para hombres.

Para ello se inscribió como KV Switzer y cruzó la línea de salida con el dorsal 261 como si fuera un corredor más. Pero Kathrine pasó a la historia cuando uno de los jueces a mitad de la carrera se dio cuenta y salto tras ella para detenerla, pero el resto de corredores se lo impidieron y la “escoltaron” para que pudiera terminar la carrera, con un tiempo de 4 horas y 20 minutos. Ese es uno de los momentos inolvidables de la historia de los maratones que quedó para el recuerdo en esta foto.



Desde entonces Kathrine Switzer se ha dedicado a luchar contra la desigualdad entre mujeres y hombres, organizando carreras en 27 países, Avon International Running Circuit, en las que han participado más de 1.000.000 de mujeres, hasta que logró en 1984 que el maratón femenino fuera prueba olímpica.

En el plano deportivo ha corrido 35 maratones, ganando el maratón de New York en 1974, y logrando su mejor marca, 2:51.33, cuando quedó segunda en 1975 en el maratón de Boston. Es la mujer con sexta la mejor marca del mundo.

Me admiran poderosamente los actos donde la gente normal se rebela contra las injusticias, contra las ideas reaccionarias, contra el “no se pude hacer” o el “nunca se ha hecho así”. Me admira tanto el valor de Kathrine , como el del resto de corredores anónimos que impidieron la injusticia.

Necesitamos recuperar el espíritu de aquel incidente de Boston, para poder transformar las cosas, para no aceptar todo lo que nos sucede, para no vivir con frialdad la desgracia ajena. Porque nuestra felicidad está completamente interrelacionada con la de los demás. Creemos que podemos ser francotiradores, independientes, pero sólo en sociedad cobramos sentido, y sólo siendo mejores personas, e implicándonos más con la gente que nos rodea,  lograremos cambiar un poco nuestro mundo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Rudy y la prueba del tres


Luol Deng, alero sudanés de 2,06 de los Chicago Bulls e internacional con Gran Bretaña. Esta era la primera prueba de fuego (medio/bajo) de la selección española de baloncesto. Descartado Carlos Suárez (esto es otro debate-yo le habría llevado-), Sergio Scariolo decidió afrontar el Eurobasket de Lituania sin un '3' alto y entre algunos aficionados cundió el pánico y que cierto sector crítico aprovechó sin dudar: ¿Pero cómo se va a defender a un equipo con un alero alto si no tenemos?

A la primera, se ha visto como: Se ha aprovechado la rapidez de Rudy y su mayor explosividad en algunas facetas de juego para intentar detener a este portentoso alero. El resultado, tremendamente positivo: victoria, que era lo importante, y Deng se quedó en 17 puntos con apenas 4 canastas en 14 intentos en juego. Nada mal. Rudy, muy motivado se anticipó al pase, no dejó que recibiera y cuando éste se hacía con el balón estaba preparada la trampa: si penetraba a canasta ahí le esperaban los dos Gasol o uno de ellos con Ibaka.

Es decir, se defendió atacando y con un trabajo en EQUIPO, como twitteabamos antes del partido, con un esfuerzo colectivo. Se defendió atacando, con actitud. Se subió un paso. Importante de cara a Lituania y Turquía.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El compromiso de Felipe

Cada año, algunas de las estrellas y jugadores relevantes de cada selección se cae/borra/renuncia a jugar. Salvo lesión, no es el caso de España. Destaca el compromiso de los jugadores, ese orgullo de pertenencia y ese constante deseo por querer estar ahí y por pertenecer al grupo. Todo un ejemplo a seguir dentro y fuera de la cancha en equipos y empresas. La razón: orgullo de pertenencia, el saberse valorado y cuidado. La implicación es máxima. Ha llevado años de trabajo ha dado sus frutos.

Por esto quiero detenerme hoy en la figura de Felipe Reyes, ejemplo de sacrifico, esfuerzo, trabajo en equipo y por poner su talento de especialista al servicio del grupo. Un jugador que huye de los focos y que es indispensable en este colectivo.

A escasos días del inicio del Eurobasket, falleció su padre, un personaje también clave en la formación del llamado club España: primero con Alfonso y luego con Felipe, siempre estuvo con ellos, les inculcó los valores y él y Lola fueron auténticos MVP en la grada con el resto de la familia. Se formó una gran familia. Y se le echa de menos.

Pese a la impactante noticia, Felipe ha querido estar con sus compañeros, con el grupo. Es uno de ellos. Siempre ha estado ahí. Desde los juniors de oro. Y ante Portugal fue uno de los más destacados: luchador incansable, fajador bajo los aros, pelea cada balón, cada rebote, se deja la piel en cada jugada. Un ejemplo. Para todos

martes, 24 de mayo de 2011

¡Todos los partidos valen 3 puntos!



Todos los años vivimos la misma situación. En las últimas 8 jornadas un grupo amplio, por término general, de equipos de fútbol luchan por evitar el descenso a la categoría de plata.



En esos últimos partidos contemplamos enfrentamientos realmente sorprendentes, de aquellos que, durante la mayor parte de la liga regular, han protagonizado partidos totalmente desprovistos de ganas, de lucha, de entrega y han dejado escapar puntos valiosísimos, y en muchos casos determinantes, para no llegar a los últimos partidos, en situación de riesgo.


La entrega, la pasión, la fuerza que vemos en esos partidos, sin duda habría sido fundamental para evitar los dramas de los últimos momentos. Y es que todos saben que, entre jugar en primera o segunda división, puede estar la supervivencia del puesto de trabajo para los profesionales, e incluso de la viabilidad económica para los Clubs.


Siendo así ¿Por qué dejan todo para el final? ¿Es esto una característica del fútbol?


Sin duda la respuesta es NO, en muchos ámbitos de la vida, tanto en términos empresariales, como personales, nos dejamos llevar por el día a día y cuando tomamos conciencia de que se aproxima, la entrega de los objetivos, los exámenes, la necesidad de hacer las reservas para irnos de vacaciones,… en muchos casos ya es demasiado tarde.


¿Qué hacer para que jugadores, entrenadores, directivos e incluso aficionados, tomen conciencia de la necesidad de tomar decisiones enérgicas, firmes, ante actitudes inmaduras, de algunos jugadores y entrenadores que se motivan tan sólo cuando juegan con grandes equipos? Realmente su liga es otra. En esa liga, es donde deben dar todo lo que tienen dentro, y donde se debe demostrar todo el saber hacer de los entrenadores y directivos.


No es verdad cuando se dice que la liga se gana o se pierde los ocho últimos partidos, es cierto pero no es verdad, la liga se pierde o se gana en la primera vuelta y en la regularidad, en la entrega y en el esfuerzo.


Un partido lo pierde cualquiera, sin duda eso es una realidad, pero cada partido se debe vivir como una final, se debe preparar como una final, no se puede permitir, la falta de rendimiento, la falta de entrega, la falta de concentración, hay que tomar medidas inmediatamente. Eso es lo que marca la diferencia.


La lucha que se produce en los últimos partidos ¿no se puede producir en los primeros? ¿Y en todos? Realmente es un fraude, los 38 partidos de la liga valen lo mismo, y ninguno se puede dar por ganado o por perdido. Y ese esfuerzo que se es capaz de dar en los últimos partidos, esa pasión con la que se viven las últimas jornadas, nos demuestran que los equipos podían haber hecho mucho más y probablemente algunos se habrían salvado, si hubieran empezado antes a tomar conciencia de la gravedad y seriedad que merecen todos los partidos.


No es serio señores, miles de aficionados, cientos de miles, sufren todos los años, sin saber qué hacer ante actitudes carentes de profesionalidad de muchos jugadores, entrenadores y directivos que desde luego no se merecen el afecto y admiración que los aficionados les tienen.



Y es que sin duda ¡Todos los partidos valen 3 puntos!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Intentando descifrar el sexto puesto

Debacle. Fin de ciclo. Desastre. Fracaso. Han sido las palabras que más he escuchado y leído tras la eliminación de la selección española en cuartos de final ante Serbia. No estoy de acuerdo. Como dije en el anterior post, no hay que edulcorar la realidad, pero tampoco creo que haya que ser el más tremendista. Tengo la sensación que si la crítica no es apocalíptica, no le vale al gran público deseoso y ansioso de carnaza. Y si hace falta, se altera (que no edulcora) la realidad. Como en el Europeo de Polonia el año pasado cuando camino del oro, cuando peor venían dadas, parece que hubo una matanza interna. Si no fuese porque uno conoce al grupo...

Tras cuatro años irrepetibles (campeones del mundo en 2006 y de Europa en 2009 además de subcampeones olímpicos 2007 y de Europa 2007), España se ha adentrado en el terreno de lo desconocido: la lucha por intentar quedar quinto. Adiós a las medallas a las que nos ha malacostumbrado este equipo que no se apeaba de las semifinales desde 2005. Y a esto hay que añadir la plata europea de 2003 y el bronce de 2001 logrado en Turquía. Dos años antes, la plata de París'99, aunque eso era otra época. La que coincidía con el inicio de la leyenda mundial de unos juniors de oro que ya habían conquistado Europa.

Pero eso es otra historia. Toca el presente: ¿Fin de ciclo? No lo creo, no creo que se pueda hablar de esto con jugadores tan jovenes y expertos como Ricky, Llull, Rudy, Marc Gasol o Claver y en la recámara otros como Sergio Rodríguez y Carlos Suárez. ¿Que rueden cabezas? Tampoco. ¿Excusas aprovechando las bajas de Pau y Calde? No he visto/escuchado ni una por parte de Scariolo/jugadores/FEB ¿Decepción? Sí. Un palo. Tremendo. Y acentuado tras quedar sexta y no quinta. Sigo pensando que esta misma selección que ha acabado quinta podría haberse plantado en la final y ganar el oro (vs USA jugando un partido casi perfecto para paliar su físico) o al menos haberse vuelto a casa con una medalla al cuello.

Cito el anterior post: España no ha jugado bien en la primera fase. Lo ha visto hasta un ciego. Despertó en el momento de la verdad, los cruces de octavos. Parecía que el click estaba cerca. Y Serbia, con un triple desde los 9 metros, lo evitó. Unas veces, el triple no entra como en la semifinal de Japón 2006 y se da pie a la leyenda, otras veces entra una de dos y te quedas con cara de tonto en casa (plata europea'07) y otras veces, el triple entra. Y adiós a la posibilidad de un encore más difícil todavía: medalla mundial sin Pau ni Calde. Era un salto sin red. Y yo soy de los que aplaude en el anodino circo a los funambulistas que pueden caer a un pozo lleno de caimanes y alimañas.

Pero reducirlo todo al triple o no de Teodosic sería simplista. España no ha sido España en toda la primera parte y está fuera. De una forma dolorosa y que ha generado dudas y a muchos apuntando a la cabeza de Scariolo. Y de Sáez.

Scariolo. Un genio de la pizarra. No ha estado fino en tramos, se emperró en las dos unidades. A ratos funcionó de lo lindo. Otras chirrió. Piden su cabeza. Antes de eso: ¿A quien ponemos? Hay una norma absurda de incompatibilidad en España. Y Scariolo, pese a ser italiano (algo que parece ser que molesta) es un currante nato, un perfeccionista y un gran seleccionador. Sería absurdo prescindir de él. Me parece una de los mejores entrenadores de Europa y aunque tuve alguna duda de cómo se adaptaría el año pasado a su rol de seleccionador aparcando algunos de sus tics de entrenador, sigo creyendo que es el mejor para el cargo. Aunque sea italiano.

¿Qué ha fallado? Sustituir a Pau, el mejor jugador de la historia del baloncesto español, es imposible. Intentarlo, como quedó claro desde el principio, una idiotez. Pretenderlo, una aún mayor. Hay que intentar paliarlo. Y eso se ha intentado. Si a esta baja le añades la de Calderón, te quedas sin dos titulares de tu quinteto y dos piezas determinante. Pese a todo, ni una excusa.
La baja de Calderón alteró la composición inicial del esquema. Raul (que bien pudo ser Sergio Rodríguez), ha estado bien en su rol, pero el esqueleto ya no era el mismo. En twitter me dicen que por qué no han jugado más Claver o San Emeterio. Creen que con su concurso el resultado habría sido distinto. Ojalá, peor lo dudo. Que los 12 destaquen es complicado, hay roles y los veteranos están ahí para cuando la cosa se pone fea. Lo contrario sería enviar al paredón a los soldados indefensos e inexpertos. Eso sí, como también he tweetcomentado, y antes del Argentina-España, también habría dado más minutos a San Emeterio.
En el desequilibrio forzoso por la baja de Calde, el gran perjudicado ha sido Ricky, del que olvidamos su edad:19 años. Lo bueno es que a base de palos se aprende, que se lo digan a Sergio Rodríguez en Portland. Y la base que sustentará España los próximos años ha tomado nota: Ricky, Llull, Rudy, Marc y por la tele Sergio Rodríguez y Carlos Suárez. Con esta nómina de jóvenes expertos se me antoja difícil hablar de fin de ciclo. Y Navarro, Felipe y Pau, entre otros, no se han jubilado, aunque su presencia cada año a partir de ahora se me antoja complicada y llegará con cuentagotas. Ojalá me equivoque. Y si se siguen uniendo a la causa pese a su físico, será por su espectacular compromiso e identificación.

El caso más sangrante ha sido el de Garbajosa. Criticado injustamente. El aficionado medio piensa que esto es una liga fantástica y que basta con juntar a dos tios que promedian 15 puntos. No es así. Él hace de experto veterano y desempeña un rol clave dentro y fuera. Lo injusto es pensar que ha de tener el rol de 2006. Sus intangibles y calidad + inteligencia le convierten en indispensable dentro de un grupo. "Las estadísticas son como un bikini", me dijo una vez Maljkovic: "Te dejan ver mucho, peor no lo más importante". Si decide descansar, se le echará mucho de menos. Pasará con él como con Carlos Jiménez. Que son dos jugadores insustituibles.


No creo que haya que culpabilizar a uno del resultado final. Ha sido la suma de pequeños detalles y dos grandes, las bajas de Pau y Calde. Entre esos detalles: 1. La reestructuración de la configuración inicial (se apostó por dos bases y el comodín de Llull en lugar de tres para añadir centímetros por la baja de Pau); 2. El rendimiento menor de puntales jovenes/expertos como Ricky (aprenderá del exceso de presión), Rudy (salvo ante Grecia, en algunos minutos, y contra Argentina para el quinto puesto no ha sido él) y Marc, al que la amigdalitis tocó en su peor momento, no ha sido Marc y menos Pau, algo que era absurdo ya que son dos jugadores distintos aunque algunos esperaban que sucediera; 3. La asignación de roles y la falta de reordenación de los mismos por parte de Scariolo para aprovechar el despertar de Fran Vázquez, que debió jugar más, y el buen momento de Reyes antes de su recaída del cuello, e incluso San Emeterio, aunque en su caso le tapan Navarro y Rudy; 4. Hubo fallos de concentración, extraños en un grupo experimentado como este y que dejó escapar 16 puntos ante Lituania, aunque convendría no confundir esto con falta de hambre; 5. La pizarra no funcionó en determinadas jugadas clave (los jugadores son humanos y no robots). 6. Y luego, el triple de Teodosic. ¿Haber hecho falta? Estaba bien así.

¿Lo positivo? Hay grupo, base y jugadores. Y ante todo, compromiso. El mostrado por los que están, y por los que no están y quieren estar. Hay ganas de seguir creciendo y de seguir haciendo historia. De ampliarla. Si es que es posible. Turquía será, con suerte, un doloroso punto y seguido a una trayectoria inmaculada que ha escrito las páginas más gloriosas de la historia del baloncesto español. Y esto, conviene no olvidarlo, esta ha de ser la base sobre la que seguir creciendo. No es fácil lo logrado, ni mantenerse: a EE.UU. le ha costado 16 años volver a ser campeón del Mundo.

Y acabo como finalicé el último post: el fracaso sería no levantarse. Y hay mimbres para seguir andando.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El fracaso es no levantarse

Cuando uno se acostumbrada a comer caviar, una buena lubina a la sal se te indigesta. No digamos unas insípidas pero nutritivas varitas de merluza congelada con las que muchos hemos crecido.
En esas estamos en el Mundial de baloncesto: la Selección Española de baloncesto nos ha mal acostumbrado en el éxito y en cuanto la máquina chirría aparecen las críticas y los críticos. Está claro que no hay que edulcorar ni encubrir y que hay que criticar, pero para construir y no para destruir. No con esta selección que se ha ganado el suficiente crédito y respeto: vigente campeona del mundo (2006) y de Europa (2009) y subcampeona olímpica (2008 vs USA). Además, en este fantástico ciclo de cuatro años, la plata europea de 2007. Y hay que recordar que desde Paris'99 con Lolo Sainz en el banquillo, España siempre ha tocado metal en los Europeos (salvo en 2005 que fue cuarta) y todas las veces con entrenadores distintos.


La trayectoria avala a esta selección, a este grupo, que se ha ganado el derecho a que se crea en él. Sin ir más lejos, la conquista del oro europeo del año pasado en Polonia arrancó con una derrota ante Serbia precedida por un traspiés ante Lituania en el último amistoso. Tras el varapalo ante Serbia, España estuvo casi cinco minutos eliminada virtualmente. Entonces escribí: Falta un día menos para el oro. Era el momento de creer en el grupo. Y el oro llegó tornando en loas y aplausos las cuchilladas y las críticas.
Este año, el inicio ha sido idéntico. O peor: Inesperada derrota ante Francia, pequeño resurgir sin convencer ante Nueva Zelanda y varapalo sonoro ante Lituania tras ir ganando por 16 creando un mar de dudas. Fue el momento de aprovechar y cargar contra la selección y de disparar las críticas y de recordar que el seleccionador, Sergio Scariolo, era y es italiano.



Que España no era España lo veía hasta un ciego. No había sensaciones positivas, faltaba alegría, faltaba chispa, falta 'mojo' y faltaba Pau. Y Calderón, baja a última hora por lesión que trastocó la composición inicial de la selección y los planes previstos.
Era el momento de las críticas. Y también el momento de creer pese a que el camino era el más complicado: ganando a Líbano y Canadá, las dos cenicientas del grupo, a España se le dibujaba un camino muy complicado como tercera de grupo: Grecia en octavos y EE.UU. en cuartos. El apocalipsis para los críticos.

Una última victoria de Nueva Zelanda a Francia situó a España segunda. Demasiado premio para tan poco demostrado. Pero el azar, la suerte -que es para el que la trabaja, dicen- aupó a España a la segunda plaza y a cruzarse con Grecia, que intentó evitar el lado difícil del cuadro (España y EE.UU.) y le salió mal la jugada.
Lolo Sainz, puede hablar con conocimiento de causa de lo que es la suerte de un resultado con el que no cuentas. En París'99, España estaba fuera, haciendo las maletas rumbo al avión cuando un inesperado resultado la clasificó. Acabó ganando la plata. Ahí se gestó el espíritu y el compromiso de hoy.

El caso es que esta España, que no jugaba a nada y donde sobraba todo el mundo según los críticos, se personó en octavos y se cargó a Grecia dando un puñetazo en la mesa para meterse en cuartos ante la combativa Serbia, que ganó a España al inicio de Polonia'09 y fue arrollada en la final por la misma España.
El caso es que sigo creyendo en este selección, porque me ha demostrado que hay que creer en ella y porque conozco bien a los jugadores tras tantos años, aunque está claro que algún día, muy a nuestro pesar, nos caeremos del podio. Nadie dijo que esto fuese a ser fácil. Por muchos motivos: baja de Pau, lesión de Calderón, alto nivel de otras selecciones, hay que jugar sin el mejor jugador de la historia de nuestro baloncesto, lesiones de jugadores, malos momentos de forma de otros...
Pese a todo, el compromiso de los jugadores está ahí. Y no se puede dudar de él. Bueno, algunos sí dudan de ellos: he leído que Scariolo es italiano, que Marc no es la sombra de su hermano, que Garbajosa y Mumbrú están de prestado, que otros jugadores tenían que estar ahí, que los suplentes no dan la talla, que falta relevo generacional y por supuesto, que el gran culpable de todo esto es José Luis Sáez, el demonio en persona.

Muchos de estos críticos se subirán al carro si al final, felizmente, llega la medalla. Muchos se han subido al carro del baloncesto con los éxitos recientes y no perdonan el despido de Pepu. Sí, Pepu fue un gran técnico, y así los escribimos en Basuketoboru. Se vió en Japón 2006 donde empezó la leyenda con un cuento de Disney. También chirrió en 2007 (es humano) y fue él quien anunció que dejaba la selección tras Pekín 2008. Sólo se adelantaron los plazos. Además, sin él, se ha ganado una plata olímpica con otro entrenador (Aito) y un oro europeo con otro (Scariolo). ¿No ha llegado el momento de pasar página?
Otros críticos piensan que la selección es como una Liga Fantástica en la que con juntar a 12 tios que promedien 15 puntos o más es la solución. Eso ha hecho en los últimos años EE.UU. y a sí le fue. Tuvo que reconvertirse. Y para volver a triunfar copió el modelo de España. No me lo invento. Me lo dijo el presidente de la Federación de EE.UU. en Pekín 2008.
Otros muchos no entienden de liderazgo, de intangibles, de grupo, de trabajo en equipo, de esfuerzo, de compromiso. Esto no lo refleja la estadística, engañosa en tantas ocasiones.

El miércoles toca Serbia. Si España sigue siendo España, la nueva España post Pau-Calde y que se vio ante Grecia, ganará y pasará a semis ante Turquía (presumiblemente), anfitriona de este Mundial. Y luego, la final, ante EE.UU. (presumiblemente). Y yo creo en España. Desde el sufrimiento. Así sabrá mejor. Y si no llega (al igual que si llega), a analizar para poder seguir construyendo. Llegar cuesta, mantenerse más. Esto solo lo hacen los grandes. Ya que el verdadero fracaso no es caer, si no no saber levantarse.

martes, 9 de marzo de 2010

Me gusta "La Roja"


Estoy seguro que en estos momentos en nuestro país, es fácil compartir este pensamiento, pero creo que en general también en todo el mundo por todos aquellos que amamos el fútbol.
Una vez más, el miércoles pasado volví a tener esa sensación de “sentirme bien”, viendo jugar al fútbol. Sé que hubo fases en el partido contra Francia en las que pensé que podríamos estar apartándonos de esa forma de hacer fútbol total, a la que nos está acostumbrando nuestra selección. Es muy atractivo verles tocar, pero por momentos se olvidaron que el objetivo del fútbol debe empujar a los jugadores a tirar a puerta y eso parecía relegado en algunos tramos del partido.
Hoy no voy a hablar de ese partido contra Francia, hoy quiero hablar de Vicente del Bosque. Es verdad que la base de este equipo la hizo Luis, entrenador que para mí merece todos los respetos del mundo del fútbol, pero creo que es Vicente del Bosque el que les ha hecho disfrutar de la selección. Pero hay algo, que es aún más importante, y es que desde que Vicente se incorporó como entrenador, en cuanto a resultados, sus cifras son inmejorables, teniendo en cuenta que Luis había dejado el listón muy alto y además la selección es una balsa de paz y armonía, y así lo dicen todos los agentes que la rodean.

Del Bosque es un buen entrenador. Sin duda a los profesionales hay que medirles por resultados y Vicente los tiene, pero pienso que hay que tener en consideración no solamente el resultado, sino también los comportamientos y con Del Bosque ya se sabe que los comportamientos que nos vamos a encontrar, son en todo momento razonables, humanos, desprovistos de tensión, amables, serios, comprometidos, ejemplares, porque la mayoría de las personas que le conocen bien, afirman, que la cualidad más importante suya es que antes que entrenador, es persona, una gran persona.

En el mundo que hemos construido, que importante es encontrarnos con líderes que llevan como bandera su comportamiento humano. Ser persona es sin duda para muchos, el principal valor que debería tener un líder, sería condición necesaria sin lugar a duda. Algunos dirán que para un líder eso no es suficiente, y yo lo comparto, está bien no es suficiente, pero es necesario, ya que con esa base construir otro tipo de competencias, comportamientos, características y habilidades que hagan que el profesional se convierta en el líder al que todos seguiríamos, es mucho más fácil.

Me gusta ver jugar a la Roja de Vicente del Bosque, la Roja en la que juegan muchachos de todas las partes de nuestro país, que tienen una única misión, ganar, jugando bien y por ello haciéndonos felices a los demás. Me gusta verla jugar en armonía, dónde parece que no tienen lugar los egos desmesurados, dónde la alegría domina, dónde se pueden conseguir grandes logros porque se trabaja en equipo, dónde el líder sabe comprender los diferentes momentos, buenos y malos y hacernos entender a todos, repito, a todos, haciéndonos soñar que podemos ser tan buenos y eficientes como los mejores.

Ojalá Vicente que tengas esa suerte, que el mundo del fútbol te la conceda y nos hagas campeones del mundo, pasando a la historia de los grandes entre los grandes, tu modelo es saludable para nuestra sociedad.
Me gusta la roja… y admiro el comportamiento de su líder.

domingo, 25 de octubre de 2009

Sindelar: jugar o no jugar (y II)

Hace algunos días Ricardo Colomo escribía en este blog un excelente post titulado: "Sindelar: jugar o no jugar"; se refería Ricardo al "Mozart del fútbol" o "el hombre de papel", como era conocido Matthias Sindelar, un héroe nacional en Austria que representa un símbolo de resistencia contra la Alemania nazi de Hitler y al que se le dedicó una calle (la Sinderlastrasse) en Viena.

En el libro "Fútbol: Fenómeno de Fenómenos", en el Capítulo 1 dedicado al "Fútbol como fenómeno político", le dedicó algunas líneas en el apartado de la utilización política del balompié por parte del Tercer Reich. Como alguna vez hemos comentado, el fútbol era un deporte masivo que contaba con el apoyo popular, algo que los dictadores europeos (Mussolini, Hitler y Franco) aprovecharon para transmitir ideología al mismo tiempo que fue utilizado como "droga social" para mantener a la gente en un estado de calma política.

Para apoyar lo comentado por Ricardo Colomo y lo escrito en el libro os dejo un video (dividido en dos partes) que se emitió en el Canal de Historia. Interesante. Seguro que os va a gustar.
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jueves, 15 de octubre de 2009

Sindelar: Jugar o no jugar


Tras algunos meses de calma, la zozobra ha vuelto a rodear a la Selección Española de Fútbol. Parece que algunos jugadores han abandonado la concentración antes del último e intrascendente partido de clasificación para el Mundial de Suráfrica 2010. Y, atendiendo a las informaciones de diversos medios, llueve sobre mojado.

Esta circunstancia me ha hecho recordar otros tiempos y otras circunstancias que abordé hace ya algunos años (en la Revista Mediapunta), y que reproduzco aquí con el ánimo de que ésta sirva de reflexión al lector sobre los temas clásicos de los valores y el compromiso.

Hubo una época lejana en el que saltar al campo o no hacerlo podía determinar el destino de los jugadores. Y nada tenía que ver con las primas, ni los regímenes internos o la comodidad. Se trataba del honor y la rectitud, la verdad y la valentía.

La Europa de entreguerras poco tenía que ver con el estado del bienestar. En la depauperada Austria de la época, rota por la desmembración nacional, el desempleo y las deudas de guerra, surgió el que, para muchos, ha sido el mayor talento futbolístico de centroeuropa: Matthias Sindelar, “el Mozart del fútbol”. Se trataba de un delantero centro ligero e inteligente y dotado de una exquisita calidad. Ésta le permitía, en aquel fútbol dominado por el WM, participar de la distribución del mediocampo, abandonando su posición de ariete para propiciar llegadas de los centrocampistas. El juego raso de pases cortos que ideó Hugo Misl para Sindelar, Horvath y Viertl, entre otros, es considerado precedente de la selección de los “Mágicos Magiares” de los cincuenta y del fútbol total de la “Naranja Mecánica” de Rinus Michels en los setenta.
Nacido en el seno de una familia de escasos recursos, el conocido como “hombre de papel”, quedó huérfano de padre, como tantos otros entonces, a la edad de catorce años. En la dura postguerra, Sindelar desempeñó diversos oficios compaginando su quehacer con los partidos jugados en el equipo aficionado del Hertha de Viena. Todo empezó a cambiar cuando en 1924 fue fichado por el Austria Viena. Algún tiempo después debutó con su selección contra Suiza anotando un gol. Ya en la década de los treinta, la concentración de grandes jugadores austriacos condujo a la formación del Wunderteam (equipo maravilloso). No obstante, la ausencia del fútbol en la cita olímpica de 1932, la derrota en semifinales contra los anfitriones en Italia 1934 y la nueva derrota contra Italia, esta vez en la final de Berlín 1936, privaron a Austria de un mayor reconocimiento internacional. Esta es, hasta donde hemos contado, una historia relativamente común. Sin embargo, el destino reservaba a Sindelar un fin singular y trágico.
La pujanza económica y política de la Alemania de Hitler, unida a la crisis económica austriaca y a la connivencia de la mayor parte de la sociedad determinaron la anexión de Austria en 1938. Sólo 20 días después de la entrada de Hitler en Viena, se jugó el último partido internacional de aquella gran Austria. Los nuevos dirigentes organizaron un partido amistoso entre Alemania y el Wunderteam. El partido no trascurrió de la forma que se había previsto, y Alemania perdió 2-0. Sindelar marcó un gol y celebró el triunfo de forma “excesivamente” llamativa. Sólo una semana después, más del 99% de los austriacos ratificaron en referéndum la anexión austriaca a Alemania.
El Mundial de Francia 1938 de ese verano, era un objetivo prioritario para el ministro de propaganda alemán Joseph Goebbels. La selección resultante de la fusión de la capacidad física alemana y la calidad de la escuela del Danubio debía ser todopoderosa. Sindelar sería necesariamente su delantero centro. Pero se negó a jugar defendiendo la camiseta alemana. Alemania, abucheada en masa por el público francés, cayó de forma sorprendente en primera ronda frente a Suiza por 4 goles a 2, después de ir ganando por dos tantos de diferencia.
El Enero del año siguiente, el cadáver de Sindelar fue encontrado en su piso vienés. Las circunstancias que rodearon su muerte nunca fueron totalmente aclaradas, a pesar de que los informes policiales establecieron la causa del fallecimiento en la deficiente combustión de una estufa. Sin embargo, la estufa no presentaba defectos aparentes y en la habitación no se percibía olor a gas. Se especuló con el suicidio inducido por la situación del país, por motivos amorosos, la acción directa de los nazis que le acosaban… Ocho meses después, la Wechmart invadía Polonia iniciándose así a la Segunda Guerra Mundial.

lunes, 5 de octubre de 2009

Madrid 2020 ¡Juntos podemos!


Quiero destacar, en este momento en dónde la ciudad de Madrid no ha conseguido ser elegida como sede para las olimpiadas del 2016, la importancia de encontrar proyectos que unan a todos los españoles entorno a ellos.

Para mí, y me imagino que para una grandísima mayoría de españoles, ver unidos a los políticos, a las instituciones, a los diferentes pueblos que configuran nuestro país, es algo de lo que me siento muy orgulloso.
Y ahí es dónde reside la importancia de todo lo que ha supuesto esta candidatura: Somos capaces de trabajar juntos.
Parecería obvio que esto fuese así, pero no lo es y en muchas ocasiones ponemos preferentemente de manifiesto lo poco que nos separa, en lugar de exponer todo aquello que nos une.

La demostración de unión en la Candidatura Madrid 2016, me resulta muy reconfortante, me devuelve el optimismo y me reafirma en la fe sobre mi país.
Creo que la contribución del deporte a la unidad de todos nosotros, siempre respetando la diversidad y encontrando en ella nuestra grandeza es un maravilloso ejemplo para todos.
El simple hecho de encontrar esos puntos comunes, como por ejemplo la Selección Nacional de Fútbol, Nadal, la Selección de Baloncesto, Fernando Alonso, Contador,… y tantos otros son excelentes ejemplos de ello.

Esta vez tampoco lo hemos conseguido, pero hemos estado por un tiempo, todos juntos ilusionados con el proyecto. Quisiera dar las gracias a todos los que han hecho posible este casi “MILAGRO”, en los tiempos que corren, aquí no ha habido espacio para otra cosa que no fuese la ilusión conjunta de traer a España ese acontecimiento mundial que supone unos juegos olímpicos.
Pido a quien corresponda que no haya posibilidad de desesperanza, hay que volver a intentarlo para el 2020, y así hasta que lo consigamos, en el camino estaremos todos más unidos y ese ejercicio, aunque no se consiga el éxito buscado, merece la pena.

Tengamos nuestra esperanza puesta en el 2020, empecemos a luchar por ello y que todo el olimpismo vea que lo de España, es un movimiento imparable y sólo falta ponerle la fecha definitiva en que Madrid sea sede de unas olimpiadas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Respeto


APRENDE DEL DEPORTE es un bonito nombre para nuestro blog, pero ¿es sólo eso?, no, yo creo que cuando lo elegimos, todos coincidíamos en que en el deporte hay innumerables referentes de aplicación universal a la vida profesional y por qué no, a la personal también.
Pero avancemos un poco más, ¿de qué debemos aprender?, del comportamiento de los deportistas, de los directivos, de los aficionados, de los clubes, de los medios de comunicación deportivos, de los periodistas deportivos, de los árbitros,…


En general, todos los agentes que actúan entorno al deporte podrían ser referentes en sus actuaciones, ya que normalmente la notoriedad, la tienen casi garantizada por la gran proyección que el deporte tiene para la sociedad en todo tipo de países, y para la casi totalidad de la población.
Pero ¿de qué tenemos que aprender? De los éxitos, de los fracasos, del esfuerzo, del talento, de la lucha, del intento de la superación, de la fama, del trabajo de equipo, del entrenamiento y la preparación,…
Pues bien, yo creo que de todo eso y de muchas más cosas deberíamos de sacar enseñanzas para nosotros mismos y para ponerles de ejemplo a los demás.
Pero yo quisiera destacar algo que en mi opinión es uno de los problemas más importantes que estamos viviendo ya desde hace mucho tiempo en el mundo y que es muy fácil encontrar ejemplos en el mundo del deporte de fácil comprensión.


Me refiero a dos temas:
Uno, el cortoplacismo y otro la fragilidad de las opiniones que nos hacen pasar de la alabanza a la crítica en cuestión de un solo resultado, de un mínimo acontecimiento y/o de la razonable imposibilidad de triunfar al máximo de forma permanente.


¿Ejemplos?
Nuestra selección de Baloncesto no cabe la menor duda de que es una de las selecciones europeas mejores de todos los tiempos, capaz de no arrodillarse ante EEUU, pero eso es muy difícil de mantenerlo en el tiempo. Es cierto que en este Europeo no está al máximo nivel que en otros campeonatos, por lo que necesitarían más el apoyo de todos nosotros los aficionados, los periodistas,… para intentar suplir los problemas existentes, lesiones, ausencias, baja forma de algún jugador, cambio de entrenador, etc… No siempre se puede ganar, pero no tenemos que tratar la derrota como al deshonor o la falta de entrega. Son un gran grupo, que siempre ha luchado con ambición de ganar y que a veces no lo han conseguido.

Sigo sintiéndome orgulloso de que hayan existido y hayan ayudado a crecer al baloncesto en nuestro país y porque no sean el ejemplo, con las otras selecciones, de hombres y mujeres de esa disciplina en España. Que ha demostrado (el trabajo realizado por la Federación) que el medio y el largo plazo existe y que cuando se trabaja con rigor, disciplina, entusiasmo y profesionalidad, los resultados son mejores y más estables. Creo que la Federación de Baloncesto ha demostrado un camino distinto al cortoplacismo, pero que nunca ha dado la espalda al resultado.


Por todo ello sigamos ese camino y si en este Europeo no conseguimos la victoria deseada, no matemos a nadie, analicemos, diagnostiquemos y sigamos trabajando con rigor y disciplina y todos apoyando para reencontrar otra vez todos los éxitos buscados.
Todos los jugadores que están en la selección son excelentes pero alguna vez no están a la altura de lo que pueden hacer, seamos respetuosos con ellos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Selección de basket: Confianza, fe y compromiso


Acabada la primera fase del Europeo, toca hacer balance de España: sorprendente derrota ante Serbia, complicado triunfo ante G.Bretaña y sufrida victoria en la prórroga (que no debió ser) ante Eslovenia. Total: a segunda fase arrastrando una victoria y una derrota. No es el mejor de los escenarios, ni el previsto, pero tampoco el peor. En los cruces, los del otro lado se pondrán a temblar al ver a España por abajo.

La imagen no ha sido la mejor, de acuerdo, pero tengo fe y máxima confianza en este EQUIPO. Ellos, los jugadores, también. Y eso es lo bueno. Han llovido críticas, obviandose problemas físicos, lesiones y 'tocados'. Principalmente de esos que ya le habían colgado el oro a España antes de jugarse el Europeo. En este país de extremos ahora son esos mismos los que no han tardado en afilar la guadaña. Esos mismos serán los que se suban al carro del oro (si llega, que estoy convencido de que sí) y lo que antes era negro, será blanco.

Lo bueno de este EQUIPO es que los integrantes tienen máxima capacidad de autocrítica. Lo hicieron antes de afrontar el Europeo ("Hace dos años también nos colgaron el oro antes de empezar y hemos de aprender de los errores cometidos, y lo hemos hecho", me decían Navarro y Garbajosa, los cocapitanes), y lo hacen ahora tras una irregular primera fase.

Se han despertado ciertas dudas. Normal. Hay múltiples excusas. Ellos no las buscan. Pero las hay: la ausencia de su base titular desde 2003 y estrella de los Raptors, Jose Manuel Calderón, y la retirada de la selección de Carlos Jiménez, eterno capitán y clave en la defensa, en el trabajo oscuro y decisivo en la selección como destacamos en Basuketoboru. También hay que tener en cuenta los problemas físicos que han arrastrado Pau, Rudy, Navarro, Garbajosa e incluso Marc. Hablamos de cinco jugadores clave..

Lo bueno, como me dicen, es que sólo se puede ir a más. Y que ajustando ciertos detalles, se logrará. El GRUPO, que ha ido incorporando paulatinamente ciertas piezas (Ricky, Claver, Llull), sigue unido, sin fragmentarse y haciendo gala de un enorme compromiso. Esto es clave y el primer éxito de esta selección y Federación.

He recibido ciertos comentarios curiosos en Facebook al tomar una idea prestada de Fran Guillen sobre una comparación con la selección italiana de fútbol: "Mundial de fútbol de 1982. Italia empata sus tres primeros partidos de primera fase contra Polonia, Camerún y Perú y se clasifica por los pelos y como segunda de grupo. Sensaciones lamentables, tensión en el vestuario y la prensa sin dejar títere con ... cabeza. ¿Resultado? Italia campeona del mundo. Quien quiera entender, que entienda". Me apuntaron que "la comparacion es un tanto peregrina, entre otras cosas aquella Italia tenia hambre de victoria y los nuestros llevan muchas medallas colgadas ya en el cogote". Me hizo gracia. Si algo define a este GRUPO es el hambre de victoria. Si no, ¿A cuento de qué iba a estar Pau aquí tras dos eternas temporada con los Lakers y con la presión que recibe? Se podía haber borrado antes de la lista y tras lesionarse, pero no. Demostró su compromiso, sus ganas de ganar y dio ejemplo liderando a un EQUIPO que creo que es un ejemplo de entrega, capacidad de sacrificio y de trabajo.

También me han resultado hilarantes cuando menos ciertos comentarios en los que se atacaba la confección de la Selección. Algunos se rasgan las vestiduras por la presencia de Garbajosa, Mumbrú o Cabezas y reivindican sin saber la presencia de Fran Vázquez o Sergio (ambos declinaron estar) o de Carlos Suárez o Saul Blanco, ambos jugadores sin experiencia internacional al estar en equipos no punteros. La gente cree que una selección es un Supermanager. Y no. Es un EQUIPO, en el que hay que saber gestionar un grupo humano y en el que hay que tener en cuenta intangibles, además de valorar si un veterano como uno de esos tres aludidos puede aportar más en un momento crítico que un novel como Suárez o Blanco (que formarán parte del futuro).

Con un equipo así de comprometido con una causa común, en el que todos los jugadores tienen un mismo objetivo y bien focalizado, la consecución del resultado está más cerca y el éxito deja de ser una casualidad para ser una causalidad. El secreto del éxito de esta Selección pasa por este compromiso de todos y ahí hay que aplaudir la fenomenal gestión realizada por la Federación Española de Baloncesto.

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