jueves, 23 de febrero de 2012

Corresponsales AdP: El extraño caso de la renovación de Guardiola de José Carlos Carrasquet


Como cada año por estas fechas, y desde que Guardiola es entrenador del F.C. Barcelona, la noticia más esperada y el tema más manido, es el de su renovación. Cada mes de febrero, la historia se repite, y como en un bucle infinito las portadas y noticias de los diferentes medios se fotocopian año tras año. ¿Renovará Guardiola?

Y normalmente, cada año, una vez finalizada la vorágine de partidos que supone la disputa de las eliminatorias de la Copa del Rey, el técnico azulgrana, decide que ha llegado el momento de estampar su firma en un nuevo contrato y prorrogar su continuidad un año más. Está manera de hacer, viene cimentada, entiendo, en su conocimiento del club, y en la mala experiencia que Pep tuvo en el momento de su adiós como jugador azulgrana. Hay que recordar, que el de Santpedor, después de haber protagonizado la etapa más espectacular de la historia culé, que él mismo se ha encargado de superar como entrenador, tuvo una salida más bien triste del club que lo vio crecer.

Pero aún y así, suena raro, parece extraño, ese continuo dilema que se plantea año tras año, y que hace tener al club, jugadores y seguidores en ascuas, preguntándose si la ansiada firma de Pep llegará. Y digo que es extraño, porque en este mundo cambiante que nos ha tocado vivir, una de las aspiraciones que buscan la mayoría de los humanos es la estabilidad. Ante la disyuntiva entre un contrato fijo, o uno temporal renovable año tras año, la mayoría, por no decir el noventa y nueve por ciento de las personas elegirían la primera opción.

Pero Guardiola no. Guardiola duda, y la pregunta es el origen de esa indecisión. Normalmente la duda se origina a partir de un pensamiento negativo. El “no” poder enfrentarse a un objetivo con el pleno convencimiento de su consecución nos genera dudas en cuanto a las posibilidades de llevarlo a cabo. Es por tanto evidente, que algo no cuadra en la cabeza del técnico azulgrana. Aparentemente el hecho de que una persona deba enfrentarse a una dificultad es un perjuicio, y ahí podría radicar una de las causas de esa demora. Guardiola entrevé una dificultad que entiende que no puede superar.

¿Pero cuál es esa dificultad? ¿Los jugadores? El técnico azulgrana se encuentra rodeado de jugadores que le aprecian, y que no paran de enviar mensajes abogando por su continuidad. Pep, cogió un grupo derrotado, y sumido en el caos, y lo llevó en menos de un año a las más altas cotas del universo futbolístico, alcanzando logros sin igual en la historia de este deporte. Título a título, temporada a temporada, los jugadores supervivientes a las altas exigencias del técnico, han crecido tanto de forma individual como colectivo. No es de extrañar por tanto, la veneración que éstos profesan por su técnico. Veteranos, que no desean vivir otra era de desastres en los últimos años de su carrera, y jóvenes, que ven cómo la filosofía de cantera del técnico les abre las puertas de un vestuario, que no hace muchos años les estaba vetada.

¿La exigencia de la afición? Si bien es cierto que en el fútbol, el pasado no existe, y que la historia se escribe casi partido a partido, también lo es, que la afición azulgrana suele ser bastante complaciente con aquellos que le han dado triunfos. Y así, ahora el crédito que Guardiola se ha ganado después de tres años increíbles en casi infinito. Y a pesar de algunas voces discordantes, que abogan por la magnificencia de la plantilla como la clave del éxito, en su mayoría el socio y aficionado culé, ve a Pep y su equipo técnico como las claves de un cambio de mentalidad en el habitual pesimismo de la entidad.

¿Será el entorno del club? Es de todos conocido el “feeling” que mantenían Laporta yGuardiola, en la anterior etapa presidencial. Etapa que no hace falta recordar como finalizó, y que mantiene aún vigente un proceso judicial contra el expresidentes azulgrana por los abusos económicos durante su gestión. Proceso judicial ante el que Pep se ha postulado de forma totalmente transparente haciendo ver su desacuerdo por las medidas tomadas por la actual junta. Pero también es cierto que ésta, ha puesto todas las facilidades posibles para que el cuerpo técnico se encuentre cómodo en sus funciones, y ha realizado todas las gestiones que éste ha requerido, tanto en forma de fichajes (Cesc y Aléxis), como de bajas (Ibrahimoviccomo caso más sonado).

Analizado así, pocas son las dudas que Pep debería tener. Teniendo a su lado, a directiva, equipo y afición, casi se podría decir que tiene comiendo en su mano a la totalidad de los estamentos que sostienen el club.

Y aquí, debería tener Guardiola presente, que él a su vez, también ha crecido al albor de la grandeza del club. Club que le ha permitido hacer y deshacer a su antojo. Club que le ha dado todo lo necesario para desarrollar su trabajo. Club que necesita, una planificación conforme a su grandeza, y que no puede quedar continuamente a las expensas de una única persona. Debe ser Guardiola, el primero en entender, como hombre de club que es, que esta continua exposición a los medios, es un arma más de presión, que se suma a la que ya tiene como técnico del equipo más laureado del momento.

Por otro lado, estamos presenciando la primera temporada, en la que el equipo no ha rendido como en las precedentes. Y mereciéndolo o no, se encuentra muy distanciado del liderato. Tan distanciado, que hace casi imposible la reedición del título de Liga. Una visión simplista de la situación, podría dar a entender que cual capitán del Concordia, el máximo representante de la nave se baja en el momento que más se le necesita. Ese también debería ser un planteamiento que Pep se debería hacer en el momento de tomar su decisión.

Decisión, que si tanto se demora, será porque está más cerca del “si” que de la negación. Aunque es su defensa, os dejo una frase de Henry Ford, que resume la actual situación:

“Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes... estás en lo cierto.”

miércoles, 4 de enero de 2012

NBA: ¿Qué equipo, quinteto y jugador es el mejor de la historia?

¿Quién es el mejor jugador de todos los tiempos? ¿Y el mejor equipo? ¿Por puestos? 2K, la empresa de videojuegos creadora de la saga NBA2K, ha lanzado un interesantísimo debate al que nos sumamos desde aquí unos cuantos periodistas y analistas de baloncesto. Mucha opinión y debate. Cada uno con sus argumentos. Vosotros también podéis dar vuestra opinión y ganar una consola Xbox 360 en www.twitter.com/2kspain

Daniel Senovilla Redactor de NBA en Marca.com


Mejor Jugador: Michael Jordan. Los chavales de mi generación crecimos con un importante deficit de horas de sueño por quedarnos a ver las exhibiciones de este señor. Fue capaz de convertir a un equipo 'mediocre' en la referencia de los últimos veinte años. Será recordado por grandes momentos como el partido que jugó con fiebre, la famosa jugada de la final contra los Jazz, el mate 'Air', será por jugadas... Un jugador que vuelve a la competición después de retirarse y es una referencia de nuevo, es sin duda el mejor.

Mejor Equipo Ideal: Los Lakers de los 80. Puede que hubiera otros equipos mejores, más técnicos, con más títulos... pero lo que representan para el baloncesto los Lakers de Magic no lo ha conseguido nadie. Era una forma de entender el juego, y el entorno, totalmente diferente. Showtime, espectáculo puro. No sólo consistía en ganar, sino también en entretener a la gente... y encima ganaban. Todo ello gracias a uno de los grandes de la historia; Earvin "Magic" Johnson. Un equipo que hizo sombra a Bird, a Erving... un equipazo.
Base - John Stockton veía el baloncesto como pocos bases lo han visto nunca. Era capaz de lograr pases imposibles. Sus compañeros eran infinitamente mejor con él en pista. Malone no hubiera sido tan grande, de no haber tenido en su equipo a Stockton. Tiene el récord de asistencias y robos de la NBA y lo único que se le puede echar en cara es no haber conseguido el anillo. Pese a su físico, muy lejos de lo que se le pide a un jugador de baloncesto, fue capaz de superar con su visión de juego a rivales más dotados que él.
Escolta - Jordan. ¿Cómo no iba a estar en mi quinteto ideal el mejor jugador de la historia de este deporte? Michael Jordan lo hacia todo, y todo bien. Gracias a él el baloncesto se convirtió en el deporte de moda en medio mundo. Todo lo que hace Jordan sigue siendo relevante para los seguidores del deporte de la canasta.

Alero - Kobe Bryant. Para mí es el sucesor del mejor jugador de todos los tiempos y por eso le 'cuelo' de alero. Me gustaría destacar su adaptación en los últimos años en los que su físico ha ido empeorando. La edad parece no haberle pasado factura y sigue siendo un jugador determinante, aunque ha tenido que cambiar su juego para desgastarse menos. Ha sido capaz de reconstruir a los Lakers las veces que ha hecho falta, con los compañeros que le han asignado. Esta temporada tiene el reto de volver a hacerlo sin Phil Jackson, pero con un equipo con muchas ganas de ganar tras el desastre del año pasado.

Ala-Pívot - Kareem Abdul Jabbar. El 'inventor' del skyhook', o uno de los ganchos más míticos. Campeón de seis anillos, seis veces MVP, dos veces MVP de las finales. Referencia interior de los Lakers de los 80. Capaz de jugar en equipo y de fabricarse el solito jugadas. Imparable desde la media distancia.

Pívot -
Me ha costado decidirme mucho por el pívot, por culpa de auténticas leyendas como Robinson, O'Neal, Duncan... pero creo que Hakeem se lo merece. Capaz de llegar desde Nigeria y convertirse en una referencia, siendo número 1 del draft y pudiendo con ese peso añadido. Ganó dos títulos seguidos con los Rockets. Gran defensor y taponador, pero también muy capaz en el ataque. Robinson aún tiene pesadillas con él.

Eduardo Schell. Marca, www.marca.com/nba y aprendedeldeporte.com
Mejor Jugador
La lista de posibles aspirantes es eterna. Desde Wilt Chamberlain a Michael Jordan pasando por el Dr.J a Magic Johnson. Larry Bird dijo eso de Dios disfrazado de jugador de baloncesto, y tendría que apostar por Jordan, un ganador enfermizo que hasta siendo cuarentón nos regaló un 'encore' en Washington, pero Magic siempre ha sido mi debilidad. Un base en el cuerpo de un pívot, fantasía e imaginación al poder con esa eterna y deslumbrante sonrisa y la mirada que nunca acompañaba al balón en los pases. Y lo más importante: siempre hizo mejores a los que le rodearon.
Mejor Equipo Los Lakers del Showtime. Los números dirían que son los Bulls del 72-10 con Jordan, Pippen , Kukoc, Rodman y compañía, pero me quedo con los Lakers de los ochenta: pura 'magia', diversión, fantasía y los grandes culpables de que me enganchara a la NBA. Magic, Scott, Worthy, A.C.Green, Kareem, Michael Cooper, la venganza del Memorial Day Massacre en el Boston Garden, el 'back to back', las órdenes y el fino estilismo de Pat Riley... ¡Si hasta Kurt Rambis parecía bueno!

Mejor Equipo Ideal
Base – Magic Johnson. Poco más que aportar a lo dicho. Lloré el dia que anunció que dejaba el baloncesto al contraer el virus del VIH.
Escolta - Michael Jordan. El dia que se retiró por primera vez, no recuerdo qué medio titulo 'EL baloncesto pierde la cuarta dimensión'. Muy de acuerdo
Alero – Larry Bird. Letal desde el triple y frio como un tempano de hielo. Anotador compulsivo, un líder como pocos-
Ala-Pívot – Kareem Abdul Jabbar. El máximo anotador de la historia de la NBA, el inventor del Skyhook, imparable en la zona. Además, un grandísimo actor.
Pívot – Wilt Chamberlain. El hombre de los 100 puntos que pulverizó todo tipo de registros estadísticos. Una máquina que cambió el baloncesto. Su suplente sería Bill Russell.

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ DIARIO MARCA
Mejor Jugador: Michael Jordan. Nunca nadie ha marcado las diferencias de forma tan apabullante como él, ni ha sido tan decisivo en los momentos de la verdad y dominando todas las facetas del juego. Gran defensor, anotador, recuperador de balones, asistente, trabajador incansable... Un líder con mayúsculas, con una clase inigualable. Un modelo como jugador y como persona.

Mejor Equipo: Los Lakers del Showtime. Al margen de su estilo de juego brillante, era un equipo que transmitía al espectador. Te podía caer mejor o peor, pero era incuestionable que transmitía. Magic, Worthy, Jabbar, A.C. Green, Byron Scott... y Pat Riley. Todo el que les haya visto jugar al menos una vez en su vida, ya nunca lo olvidará.

Mejor Equipo Ideal
Base – Magic Johnson: Fue el primer base moderno de la historia, gracias a sus 2,05 m. y a su increíble manejo de balón y polivalencia. Podía jugar de base, de escolta, de alero o de ala-pívot sin que su equipo se resintiera. Su visión de juego, superlativa, sólo era comparable a su altruismo a la hora de buscar a sus compañeros para pasarles el balón. Sus asistencias sin mirar o de espaldas y su catálogo de pases inverosímiles le convirtieron en un jugador único. No se ha visto otro igual como él.

Escolta -Michael Jordan:
Por lo expuesto unas líneas más arriba. El más grande de todos los tiempos. Merecía la pena ver cualquier partido de los Bulls a cualquier hora de la madrugada sólo por verle a él. Un jugador que imantaba al aficionado y deslumbraba a los rivales.

Alero – Larry Bird:
Pocas veces un jugador ha sido tan determinante sin tener las cualidades típicas que suelen adornar a un jugador profesional de ese nivel. Bird no era rápido, apenas saltaba y era blanco en una Liga dominada por negros, pero con su extraordinaria inteligencia sacó un partido inigualable a sus 2,06 n. Anotador impenitente, su muñeca era un primor y pese a no ser el más veloz del mundo, no se le podía dar medio metro. Además, defendía bien, ayudaba al rebote e inventaba jugadas a su medida. Maestro en crear espacios para poder sacar su tiro. Su visión del juego era excelente y su conocimiento del mismo, soberbia.

Ala-Pívot – Tim Duncan
: Ver danzar al jugador de los Spurs en las inmediaciones de la zona es un regalo para los ojos. Sus movimientos de pies, sus fintas, sus reversos y sus medio ganchos con ambas manos denotaban una clase superlativa, una calidad de un fuera de serie. Parecía que siempre hacía lo mismos, movimientos, pero casi nadie fue capaz de pararle. Además, reboteaba como el que más y, por supuesto, intimidaba en defensa. Los Spurs crearon una dinastía en torno a él. Además, su temperamento fuera y dentro de la cancha, su actitud y su deportividad le han encumbrado como uno de los mejores en su puesto. Para mí, el mejor.

Pívot – Wilt Chamberlain.
Marcó una época en la NBA. Ningún pívot, de los que vinieron después, ni siquiera el Shaquille O'Neal de sus primeros años, marcó tantas diferencias como él. Era, sencillamente insuperable para sus rivales, que se veían incapaces de frenarle. Su demoledor físico, unido a su estatura, le hacían inaccesible para el resto de pívots 'mortales'. Era habitual que acabase muchos partidos con más de 30 puntos y más de 25 rebotes. Ejerció un dominio estratosférico en su época.

Nacho Duque Marca
Mejor jugador. Michael Jordan. Por ser sencillamente imparable. El deportista más grande de todos los tiempos. Trascendió más allá de las canchas y elevó al baloncesto a cotas hasta entonces inimaginables. La NBA no sería lo que es si él no hubiera existido.

Mejor equipo. Los Lakers del Showtime. Por hacer el juego más atractivo sobre una cancha de baloncesto, por tener a jugadores geniales, por enganchar al baloncesto a toda una generación de jóvenes... y por ganar tres anillos en una época en la que Boston también era muy grande.

Mejor equipo ideal. Magic Johnson-Michael Jordan-Larry Bird-Tim Duncan-Wilt Chamberlain.
Base. Magic Johnson. La imaginación hecha baloncesto: pases sin mirar, asistencias en bote desde 15 metros, generosidad y sonrisas por doquier. El primer base alto de la historia, pero podría haber sido escolta, alero o ala-pívot. El mejor... de no existir Jordan.

Escolta Michael Jordan. El jugador más determinante sobre una cancha de baloncesto. La mejor combinación posible entre un físico portentoso y un talento inagotable que le permitió jugar al máximo nivel después de retirarse dos veces y haber pasado los 40. Sus anillos, sus tiros inolvidables y sus partidos por encima de 40 puntos son sólo el principio de todo lo que hizo por el baloncesto.

Alero Larry Bird. Recursos inagotables en un jugadorazo con apariencia de oficinista. Una muñeca letal, infinidad de movimientos al poste bajo, gran capacidad reboteadora, excelente visión de juego y sangre fría en los momentos decisivos.

Ala-pívot Tim Duncan. Jugador infravalorado por no ser demasiado mediático. El mejor ejemplo de cómo un jugador puede cambiar el rumbo de una franquicia. Sus movimientos en la pintura y su tiro a tablero ya forman parte de la historia del baloncesto.

Pívot Wilt Chamberlain. Aquí podría estar Bill Russell en vez de él, pero el hombre récord de la NBA no podía faltar en el mejor quinteto. Un físico de otra era que obligó a cambiar el reglamento de la Liga. Anotar 100 puntos en un partido, promediar más de 50 en una temporada y coger más de 27 rebotes por partido debería servir para estar aquí.

Miguel Martin Talavera - RADIO MARCA

Mejor Jugador - Magic Johnson....nuncá imaginé que un jugador de mas de dos metros se moviera como una bailarina!!! Hacia mejor a sus compañeros y siempre sonriendo..... Un líder con mayúsculas, magia que llevó al baloncesto a otra dimensión de juego, pero también de espectáculo!!

Mejor Equipo - Chicago Bulls, ganar tantos anillos y con tanta contundencia solo lo hace un equipo de ensueño y con unos papeles dentro del grupo mu definidos, donde todos sabían lo que tenian que hacer, y con el mismo objetivo de grupo.

Mejor Equipo Ideal
Base – Magic Johnson, manejaba el "tempo" del partido como nadie. Si tenia que anotar lo hacía, si tenía que asistir lo hacía.....hacía lo mejor para su equipo y en el momento preciso. Y lo hacía espectacular, con clase.


Escolta- Michael Jordan....todo lo que he dicho de Magic, sirve para él, pero la diferencia es que Jordan lo hacía a muchos metros de altura. El mejor en el aire. Espectacular

Alero Larry Bird. Nunca vi a nadie anotar de una forma tan fácil, paracía que no le costaba. Todo talento, sin un físico descomunal pero con una clase para el tiro nunca vista.

Ala-Pívot - Wilt Chamberlain, poderoso, un anotador con mayúsculas. Hacer puntos de todas las formas (menos de tiros libres) no era difícil para él, hasta hacer 100 en un partido!!!

Pívot Abdul Jabbar...un pivot muy completo, con unos movimientos no vistos antes para un tipo de su tamaño, que dejó para la historia del basket su mítico "Sky Hook"

David Sardinero. Marca TV
Lo reconozco. No voy a ser original. No es la mejor forma de empezar un artículo, pero entiendo que sí la necesaria en este caso. Por degracia no tuve la oportunidad de disfrutar en su plenitud de Wilt Chamberlain, Bill Russell e incluso Larry Bird o Magic Johnson; por suerte, Jordan sí aparece en mis primeros recuerdos baloncestísticos. Y para mí, ha sido el mejor.
Por lo que hizo y por lo que provocó. Porque creó un modelo, un estandar de juego y de comportamiento que todos han querido imitar. Porque consiguió que estrellas eternas posteriores como Kobe Bryant o LeBron James se vean sometidos a la losa de la comparación y porque hizo que el mejor equipo de la historia ganase 72 partidos. Y de paso, hizo que un niño de diez años se enamorase de este deporte.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Corresponsales AdP: Lo realmente importante de Javier Brizuela


El deporte, como la vida misma, es un inmenso escenario en el que se citan elementos contradictorios. Los sentimientos más nobles con las pasiones más bajas; el compañerismo y la solidaridad con la trampa y la deslealtad. En el fútbol, la ingente exposición mediática de sus protagonistas y el fervor popular que provocan acentúan la contradicción.

Se puede ver de todo en el campo, y, por pura estadística, no todo puede ser bueno. La competitividad extrema propicia algunos casos límite, como la sucesión de partidos Barça-Madrid con la que nos obsequiaron los designios del calendario el curso pasado. Una ronda de enfrentamientos que en varios momentos pareció una oda al juego subterráneo. La España futbolística se dividió. En la Supercopa, con el famoso dedo de Mourinho en el ojo de Vilanova en medio de una tángana bochornosa, se rozó lo grotesco.

Futbolistas y entrenadores, como cualquier persona de este mundo, tienen sus errores, pero también saben hacer bien las cosas. El célebre código no escrito en el que se declara que lo que pasa en un encuentro se queda dentro del terreno de juego es una manera de relativizar los acontecimientos cuando está en riesgo el trabajo de toda la temporada y tienes las pulsaciones aceleradas. Con tanta presión, la probabilidad de equivocarse se incrementa, lo que realza la importancia de pedir perdón cuando el comportamiento dista de ser ejemplar.

La semana pasada Mourinho no se disculpó por el dedazo, pero le deseó una rápida recuperación a Vilanova, operado de la glándula parótida. Lo hizo contestando a la pregunta de una periodista y parecía sincero. El preparador portugués tiene actitudes reprobables, pero están enfocadas hacia un contexto competitivo. Fuera de él tiene sentimientos, aunque algunos no lo crean, y en esas habló el martes sobre el segundo entrenador del Barcelona.

Los deportistas, ante todo, son personas, y saben valorar lo realmente importante. Como dijo Guardiola, es secundario ganar en Milán cuando tu segundo entrenador está pasando por un mal momento. Al Barça ya le afectó una circunstancia similar o peor el año pasado con el tumor de hígado de Abidal. Entonces, Madrid y Olympique de Lyon tuvieron el bonito detalle de redactar un mensaje de ánimo que se vio en los videomarcadores del Bernabéu antes del inicio de su partido de vuelta de octavos de la Champions. Además, los 22 jugadores regresaron al césped tras el pitido final para mostrar unas camisetas, preparadas para la ocasión, con el lema “Ánimo Abidal”.

Si el afectado hubiese sido alguien del Real Madrid, la reacción del eterno rival habría sido la misma, aunque se muestren en el campo como enemigos irreconciliables.

Otro caso, seguramente el más grave, es el del hijo de Carlos Martins, centrocampista portugués del Granada. Su retoño, llamado Gustavo y de solo tres años, padece un problema en la médula ósea que impide a ésta la producción del nivel necesario de plaquetas y glóbulos rojos. La única solución para el chaval es un trasplante. En la búsqueda de un donante, varios futbolistas se han movilizado y los seguidores del Granada han hecho colas para comprobar si su sangre es compatible con la del pequeño Gustavo. Su padre, destrozado, declaró en “El Larguero” que sigue jugando porque a su hijo le gusta verle en acción.

Estas circunstancias nos ayudan a organizar la escala de prioridades. El fútbol, como cualquier deporte, es un medio para trabajar o disfrutar, no una cuestión de vida o muerte (que me perdone Bill Shankly).

Los aficionados violentos olvidaron esto hace demasiado tiempo. Los verdaderos protagonistas, por fortuna, lo siguen recordando. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Navarro, el Billy Wilder de la canasta

Aquí un amigo, Primera plana, Avanti ¿qué ocurrió entre mi padre y tu madre?, La vida privada de Sherlock Holmes, En bandeja de plata, Irma la dulce, Uno, dos, tres, El apartamento, Con faldas y a lo loco, La tentación vive arriba, Sabrina, El crepúsculo de los dioses, el guión de Medianoche... Normal que Fernando Trueba le dedicara su Óscar por Belle Epoque a Billy Wilder, uno de los mayores genios de la historia del cine, en 1993.

Con la estatuilla en la mano, el director español sorprendió a todos con su discurso: “Me gustaría creer en Dios para darle las gracias, pero yo sólo creo en Billy Wilder. Así que, Gracias Mr. Wilder”.
Navarro, Juan Carlos, es mi Billy Wilder particular, un dios de la canasta que ha de estar en mi Olímpo del basket junto a Magic, Jordan, Bird, gran parte del Dream Team, Petrovic, Óscar Schmidt, Sabonis y otro pequeño grupo selecto.

Justo cuando se cumplen 15 años de su debut en la ACB, Navarro se ha convertido en el máximo anotador de la historia de la Euroliga. Otra pequeña gran gesta en su envidable palmarés.

Sin ser el más alto ni el mas fuerte en un deporte en el que cada vez prima más el músculo sobre el talento, Navarro domina el juego a su antojo cual rara avis con sangre fía haciendo fácil lo imposible sin darle la importancia que tiene a lo que hace. Y la tiene. Mucha.

Tanta, que cuando se retire, el resto de los equipos deberían homenajearle. Como sucedió con Kareem o Jordan, los rivales deberían rendirle pleitesía al asesino que tantas veces les ha matado. El maldito día que decida retirarse, será el primer día del Apocalipsis baloncestístico. Y el primero en el que sus rivales respirarán.
Gracias por los recuerdos Mr. Navarro.

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