jueves, 1 de diciembre de 2011

Corresponsales AdP: Lo realmente importante de Javier Brizuela


El deporte, como la vida misma, es un inmenso escenario en el que se citan elementos contradictorios. Los sentimientos más nobles con las pasiones más bajas; el compañerismo y la solidaridad con la trampa y la deslealtad. En el fútbol, la ingente exposición mediática de sus protagonistas y el fervor popular que provocan acentúan la contradicción.

Se puede ver de todo en el campo, y, por pura estadística, no todo puede ser bueno. La competitividad extrema propicia algunos casos límite, como la sucesión de partidos Barça-Madrid con la que nos obsequiaron los designios del calendario el curso pasado. Una ronda de enfrentamientos que en varios momentos pareció una oda al juego subterráneo. La España futbolística se dividió. En la Supercopa, con el famoso dedo de Mourinho en el ojo de Vilanova en medio de una tángana bochornosa, se rozó lo grotesco.

Futbolistas y entrenadores, como cualquier persona de este mundo, tienen sus errores, pero también saben hacer bien las cosas. El célebre código no escrito en el que se declara que lo que pasa en un encuentro se queda dentro del terreno de juego es una manera de relativizar los acontecimientos cuando está en riesgo el trabajo de toda la temporada y tienes las pulsaciones aceleradas. Con tanta presión, la probabilidad de equivocarse se incrementa, lo que realza la importancia de pedir perdón cuando el comportamiento dista de ser ejemplar.

La semana pasada Mourinho no se disculpó por el dedazo, pero le deseó una rápida recuperación a Vilanova, operado de la glándula parótida. Lo hizo contestando a la pregunta de una periodista y parecía sincero. El preparador portugués tiene actitudes reprobables, pero están enfocadas hacia un contexto competitivo. Fuera de él tiene sentimientos, aunque algunos no lo crean, y en esas habló el martes sobre el segundo entrenador del Barcelona.

Los deportistas, ante todo, son personas, y saben valorar lo realmente importante. Como dijo Guardiola, es secundario ganar en Milán cuando tu segundo entrenador está pasando por un mal momento. Al Barça ya le afectó una circunstancia similar o peor el año pasado con el tumor de hígado de Abidal. Entonces, Madrid y Olympique de Lyon tuvieron el bonito detalle de redactar un mensaje de ánimo que se vio en los videomarcadores del Bernabéu antes del inicio de su partido de vuelta de octavos de la Champions. Además, los 22 jugadores regresaron al césped tras el pitido final para mostrar unas camisetas, preparadas para la ocasión, con el lema “Ánimo Abidal”.

Si el afectado hubiese sido alguien del Real Madrid, la reacción del eterno rival habría sido la misma, aunque se muestren en el campo como enemigos irreconciliables.

Otro caso, seguramente el más grave, es el del hijo de Carlos Martins, centrocampista portugués del Granada. Su retoño, llamado Gustavo y de solo tres años, padece un problema en la médula ósea que impide a ésta la producción del nivel necesario de plaquetas y glóbulos rojos. La única solución para el chaval es un trasplante. En la búsqueda de un donante, varios futbolistas se han movilizado y los seguidores del Granada han hecho colas para comprobar si su sangre es compatible con la del pequeño Gustavo. Su padre, destrozado, declaró en “El Larguero” que sigue jugando porque a su hijo le gusta verle en acción.

Estas circunstancias nos ayudan a organizar la escala de prioridades. El fútbol, como cualquier deporte, es un medio para trabajar o disfrutar, no una cuestión de vida o muerte (que me perdone Bill Shankly).

Los aficionados violentos olvidaron esto hace demasiado tiempo. Los verdaderos protagonistas, por fortuna, lo siguen recordando. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Navarro, el Billy Wilder de la canasta

Aquí un amigo, Primera plana, Avanti ¿qué ocurrió entre mi padre y tu madre?, La vida privada de Sherlock Holmes, En bandeja de plata, Irma la dulce, Uno, dos, tres, El apartamento, Con faldas y a lo loco, La tentación vive arriba, Sabrina, El crepúsculo de los dioses, el guión de Medianoche... Normal que Fernando Trueba le dedicara su Óscar por Belle Epoque a Billy Wilder, uno de los mayores genios de la historia del cine, en 1993.

Con la estatuilla en la mano, el director español sorprendió a todos con su discurso: “Me gustaría creer en Dios para darle las gracias, pero yo sólo creo en Billy Wilder. Así que, Gracias Mr. Wilder”.
Navarro, Juan Carlos, es mi Billy Wilder particular, un dios de la canasta que ha de estar en mi Olímpo del basket junto a Magic, Jordan, Bird, gran parte del Dream Team, Petrovic, Óscar Schmidt, Sabonis y otro pequeño grupo selecto.

Justo cuando se cumplen 15 años de su debut en la ACB, Navarro se ha convertido en el máximo anotador de la historia de la Euroliga. Otra pequeña gran gesta en su envidable palmarés.

Sin ser el más alto ni el mas fuerte en un deporte en el que cada vez prima más el músculo sobre el talento, Navarro domina el juego a su antojo cual rara avis con sangre fía haciendo fácil lo imposible sin darle la importancia que tiene a lo que hace. Y la tiene. Mucha.

Tanta, que cuando se retire, el resto de los equipos deberían homenajearle. Como sucedió con Kareem o Jordan, los rivales deberían rendirle pleitesía al asesino que tantas veces les ha matado. El maldito día que decida retirarse, será el primer día del Apocalipsis baloncestístico. Y el primero en el que sus rivales respirarán.
Gracias por los recuerdos Mr. Navarro.

lunes, 7 de noviembre de 2011

La amnesia de Pepu

Asefa Estudiantes-CAI Zaragoza. 56-56. Quedan 1,5 segundos para el final y Pepu Hernández, técnico colegial pide tiempo muerto. Normal hasta aquí.
Pepu toma la pizarra. Pero el que toma la palabra es Germán Gabriel: "Y si hacemos esta jugada...". Y la dibuja con su dedo. "¿Es es la que tiras tu, ¿no?", le dice, Pepu. Y se ríe. "No, venga señores en serio, vamos a por ellos".
Pepu, con rotulador en mano, le pide a Germán que explique la jugada. El ala pívot traza la jugada y la explica. Pepu tarda en dibujar la jugada. Y se equivoca. Y rectifica. varios jugadores meten la mano. "Vosotros la sabeis mejor", dice Pepu y recuerda que esa jugada se hizo en un entrenamiento.
Los jugadores salen. De camino, Germán le explica a Carlos Jiménez de nuevo la jugada. Sacan de banda y la ejecución de la jugada es buena salvo por Luis Flores, que recibe libre de marca y en vez de lanzar, bota antes reduciendo el factor sorpresa y los defensas se le echan encima. Prórroga. El Estu acaba ganando el partido.
Se abre el debate: ¿Pepu se sabía la jugada? ¿Se la sabía pero no se acordaba? ¿Se la sabía y se acordaba pero se hizo el 'sueco' para dar protagonismo a sus jugadores y reforzar su confianza?
El debate, sus respuestas y diversas interpretaciones me recuerda a una parte de la entrevista que le realizamos a Pepu Hernández dentro del libro 'Basuketoboru, la Selección española de baloncesto desvela las claves para conseguir el equipo perfecto'. Aquí va un extracto en el que conversa sobre el diálogo con el jugador y el grado de protagonismo/implicación que le gusta que tenga el jugador dentro del equipo:
P. ¿Es complicado gestionar un vestuario como el de la selección en el que todos son estrellas en sus propios equipos o son gente muy importante y tienen mucha personalidad?
Yo quiero que tengan personalidad. A mí me gusta que no sean tíos excesivamente conflictivos pero que al mismo tiempo sean inteligentes, sepan cuando le estas diciendo una chorrada. A mí un tío que se cree todo lo que se le cuenta y un vestuario excesivamente callado me preocupa… Yo les decía el año que estábamos en el campeonato del mundo, "pero bueno pero qué pasa aquí, pero esto qué es, el día de la madre todos los días, es que nadie va a decir nada aquí", como para provocar alguna chispa. Esto lo hecho mucho, en el Estudiantes decía alguna barbaridad para provocar y si no saltaba la chispa, malo. Cuando provocaba y no saltaban, malo. "No, no lo que tú digas", no eso no vale. Respeto al entrenador sí, pero no respeto por respeto. El respeto te lo ganas cuando propones algo que vale y la gente dice "tienes razón, a por ello".
P. ¿Te gusta que se te rebata una propuesta?
Es bueno. Sí, siempre que sea una cuestión positiva, el no porque no, no lo puedo entender. Si me dan una razón, perfecto.
P. ¿Qué te rebatan te molesta?
No, no me preocupa, pero muchas veces en el partido no hay tiempo para dar explicaciones. Claro que en el vestuario se puede decir todo, absolutamente todo, puedes expresarte de una forma que no lo harías en tu casa y de una forma que no hablarías a tu hija jamás, pero aquí puedes decirlo porque es un vestuario. En las charlas previas al partido sí se pueden decir cosas, a lo mejor durante el partido o en un tiempo muerto no hay tanto tiempo y al jugador le tienes que decir, "tío haz esto y luego ya te lo explicaré por qué".
P. ¿El diálogo es importante y positivo?
Claro que es positivo. Ha habido varios ejemplos. Yo digo en la reunión previa a un partido que hay que hacer la defensa del bloqueo directo de una forma y veo una,dos tres caras... y digo ¿Qué pasa?. Y me dicen "oye Pepu si quieres lo hacemos así, pero si en vez de defender así, que te parece si lo hacemos de otra manera manera?". Lo analizamos y cambiamos y les digo "¿Así mejor? ¿Lo podeís hacer?". Y me dicen que sí y la cambiamos y salió todo muy bien. No es una cosa que yo proponga, es una cosa que quieren hacer. Si yo no cambio a lo mejor tenemos un problema, porque si ellos no piensan en qué pueden o no hacer, no son un equipo vivo. Yo prefiero un equipo vivo que piensen en qué hacer. Hay gente que prefiere tener un ayudante que no opine, callado, que no de la lata y yo no, yo prefiero que mis jugadores opinen, prefiero tener ayudantes que me digan "pero qué dices, eso es una tontería" yo prefiero tener gente que sepa mucho más de baloncesto que yo y que lo aplique porque ayuda al equipo.
Una vez contextualizada la situación, comentaré que prefiero un entrenador/jefe que escuche a uno que no lo haga, a uno abierto a uno cerrado, a uno que dialoga a otro que ladra. Y dicho esto, en esta determinada acción también creo que Pepu no se acuerda de la jugada. Pero lo bueno es que sus jugadores, desde la confianza, toman las riendas de la situación. Asumen el liderazgo. Y la jugada sale. Soy de la opinión que mejor pedir perdón que tener que pedir permiso: Claro, que también hay muchas veces que el jugador/empleado toma el mando ante la inoperancia de un jefe. Y el resultado, también sale bien.









lunes, 24 de octubre de 2011

Kathrine Switzer la primera mujer en correr una maratón


La mujer de esta foto, que me ha pasado mi amigo Fernando, es de Kathrine Switzer. Esta valiente mujer desafió las normas establecidas cuando en 1967 se convirtió e la primera mujer en correr una maratón, ya que hasta ese momento se trataba de una prueba exclusivamente para hombres.

Para ello se inscribió como KV Switzer y cruzó la línea de salida con el dorsal 261 como si fuera un corredor más. Pero Kathrine pasó a la historia cuando uno de los jueces a mitad de la carrera se dio cuenta y salto tras ella para detenerla, pero el resto de corredores se lo impidieron y la “escoltaron” para que pudiera terminar la carrera, con un tiempo de 4 horas y 20 minutos. Ese es uno de los momentos inolvidables de la historia de los maratones que quedó para el recuerdo en esta foto.



Desde entonces Kathrine Switzer se ha dedicado a luchar contra la desigualdad entre mujeres y hombres, organizando carreras en 27 países, Avon International Running Circuit, en las que han participado más de 1.000.000 de mujeres, hasta que logró en 1984 que el maratón femenino fuera prueba olímpica.

En el plano deportivo ha corrido 35 maratones, ganando el maratón de New York en 1974, y logrando su mejor marca, 2:51.33, cuando quedó segunda en 1975 en el maratón de Boston. Es la mujer con sexta la mejor marca del mundo.

Me admiran poderosamente los actos donde la gente normal se rebela contra las injusticias, contra las ideas reaccionarias, contra el “no se pude hacer” o el “nunca se ha hecho así”. Me admira tanto el valor de Kathrine , como el del resto de corredores anónimos que impidieron la injusticia.

Necesitamos recuperar el espíritu de aquel incidente de Boston, para poder transformar las cosas, para no aceptar todo lo que nos sucede, para no vivir con frialdad la desgracia ajena. Porque nuestra felicidad está completamente interrelacionada con la de los demás. Creemos que podemos ser francotiradores, independientes, pero sólo en sociedad cobramos sentido, y sólo siendo mejores personas, e implicándonos más con la gente que nos rodea,  lograremos cambiar un poco nuestro mundo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Corresponsales AdP: Jose Carlos Carrasquet - Guardiola y la Gestión del Cambio


El cambio, la innovación, la calidad, el conocimiento e incluso la creatividad no son conceptos nuevos en el marco del desarrollo de cualquier organización. En el ámbito de la empresa, y por ende, en el de la sociedad y el deporte, se han desarrollado un sinfín de modelos teóricos destinados a hacer frente a una situación cada vez más compleja y diversa, con el objetivo de mejorar, en definitiva el funcionamiento de las organizaciones.

Cualquier organización, basa su día a día, en la continua evolución, y en una profunda revisión de sus formas de hacer, que busca adaptarse a la condiciones sumamente cambiantes que le rodean..“Renovarse o morir”, es una manida frase que se utiliza en estos casos, y que pretende, de una forma simple, hacer ver que, aquello que en un momento funcionó, y dio la posibilidad de grandes triunfos, en otro, puede que no sea así, y nos lleve al fracaso.

Desde que Guardiola llegó al banquillo azulgrana, en el que implantó un nuevo modelo de organización futbolística, su esquema conceptual de esta deporte ha ido variando, y a cada temporada transcurrida, nos ha presentado novedades, destinadas a no crear un modelo de equipo estático, si no en continuo cambio y evolución.

Creo que esta característica del técnico azulgrana es la que le hace diferente a sus antecesores en el cargo. Si echamos la vista atrás, y nos quedamos en las épocas del afamado Dream Team y de Rickjaard, veremos que las causas del declive de estas dos concepciones futbolísticas tuvieron idéntica forma de perecer. Y es que aquello, que en su día fue novedad, y sorprendió a los rivales en un primer momento, no evolucionó lo suficiente, para que, una vez conocido, y contrarestado por éstos, saber adaptarse a las nuevas problemáticas planteadas. Y así el 3-4-3 de Cruyff fue perdiendo fuerza ante las tácticas defensivas rivales, y el acomodamiento y dejadez dejó a la brillante generación comandada por Ronaldinho con un palmarés menos brillante del que se preveía.

Y Pep, como integrante de aquellas dos formaciones míticas, observó de cerca el auge y declive de ambas. Supo captar la esencia de estas dos concepciones de juego, y a partir de ellas creo la que ahora le identifica. Pero si observamos las evoluciones de este equipo, veremos que, lejos de quedarse enquistado en un modelo, se ha visto obligado a introducir paulatinamente nuevos conceptos organizacionales, lo que implica someterse a todo un conjunto de cambios, a fin de responder a las cada vez mayores exigencias que le presenten sus competidores.. Y así, aquel equipo que se nos presento ante todos, con un nuevo paradigma de juego, identificado por una agobiante presión en la zona defensiva del rival, y una constante búsqueda del balón y verticalidad, ha ido variando, hasta mostrarse tal cual es hoy.

Este concepto, que tratado de forma abstracta parece fácil de aplicar, no tiene los resultados deseados si no se cumplen antes una serie de condiciones.. Para la puesta en marcha e implementación de un proceso de cambio, es necesario cumplir un conjunto de requisitos generales, como por ejemplo, un estilo de dirección que fomente la comunicación y el diálogo y una cierta jerarquización de los diferentes niveles. En resumen, un cambio o transformación no puede ser impuesto desde arriba, sino que ha de ser comprendido y asumido por todas las personas involucradas. No debemos olvidar que un cambio o transformación siempre significa para los personas una amenaza de sus estatus actual o incluso de su medio de subsistencia. No olvidemos que una reestructuración puede significar la pérdida de un puesto que se tenía asegurado.

Y aquí Guardiola vuelve a marcar diferencias con sus antecesores. Cruyff, tenía un concepto de organización futbolística totalmente jerárquico, y en el que prevalecía su criterio por encima de todo y de todos. No digamos, ya Van Gaal, que protagonizó escenas delirantes en sus dos etapas como técnico azulgrana, y que mostró tintes dictatoriales en cada una de las decisiones que se tomaban en la gestión del equipo. Rickjaard, sin embargo, fue la cara contra opuesta al “furioso” holandés, y mostró un tono afable y complaciente, que permitió como vulgarmente se dice que los jugadores “se le subieran a la chepa”, haciéndose éstos dueños del vestuario, e invirtiendo así la pirámide de la jerarquía.

Pep, sin embargo, muestra unas dotes de comunicación excepcionales, y explica constantemente a sus jugadores que espera de ellos, que les pide. Se podrían enumerar múltiples detalles que así lo demuestran. Desde un Abidal, que pensó en dejar el equipo al primera temporada, al considerarse infravalorado y tratado con un juvenil ante las constantes explicaciones y correcciones del técnico., para pasar a según él mismo declaró, a disfurtar de los mejores años de su vida deportiva. Desde un Keyta, que en una final de Champions pudó exponer sus dificultades para jugar de lateral izquierdo, y ante su sugerencia fue substituido en el once inicial por Silvinho. Desde un Messi, que ha aprendido a ser uno más en el campo, y que abandonó su excesivo juego individual, para poner todo su talento al servicio de un colectivo. Desde un Mascherano, que viniendo de ser considerado el mejor medio centro del mundo, refuerza ahora la zaga azulgrana como central, y en muchas ocasiones como único integrante de esa zona. Y desde un Thiago, que previendo que su juego preciosista y de seda no encajaba con el tipo de juego que se practica, ha adaptado su forma de jugar, para así poder disponer de minutos de calidad esta temporada.

Y esta temporada, estamos viviendo, lo que para mi es el máximo exponente de este concepto, el cambio continuo. Cada partido de los azulgranas supone una sorpresa, cada partido de los de Pep nos presenta una nueva forma de afrontarlo, cada partido del Barça presenta formaciones y esquemas totalmente diferentes al anterior.

El objetivo, a mi entender, es el de condicionar a los técnicos contrarios, de forma que éstos se vean sorprendidos por la puesta en escena de los azulgrana. Ya han sido varios los entrenadores, Garrido, Manzano y Preciado, que han reconocido su sorpresa por la disposición táctica del equipo. Y a este nivel, en el que sólo los mejores llegan a ocupar los banquillos, y en los que los más dotados están sobre el campo, los minutos de sorpresa y reubicación en el campo, tienen su precio. Y si observamos, los escasos seis partidos disputados, en casi todos ellos, en esos minutos los culés han finiquitado sus partidos, o han dispuesto de ocasiones para ello. El fútbol, como deporte y juego, tiene un alto componente de azar, que puede condicionar algunas de las apuestas, y no siempre aquello que sobre la pizarra parece una solución fiable, se traslada de forma correcta al terreno de juego. Mestalla fue una prueba de un proceso erróneo de estrategia de juego, que hubo que rectificar sobre la marcha.

Nos vamos, creo yo, esta temporada a acostumbrar, a ver lo que hasta ahora se denominaban “guardioladas”, y es que el técnico azulgrana, viendo el potencial increíble de casi todos los miembros de su plantilla, ha optado esta año, por planificar cada partido de forma individual, apartándose de la línea que le ha caracterizado estos últimos tres años, en las que sólo trece o catorce jugadores se hacían acreedores de su confianza. Tiene Pep, en su cuarto ciclo, una idea, que se podría resumir en un slogan publicitario..”Un partido, una idea!”.

Veremos si los integrantes de la plantilla, hasta ahora acostumbrados a un status permanente en una temporada, son capaces de asumir este nuevo giro. Sólo la capacidad del staff técnico azulgrana, para hacerles ver la necesidad de esta nueva situación, como la aceptación de los jugadores como integrantes de un éxito colectivo y no individual, harán posible la aceptación de este nuevo cambio, que estoy convencido, nos va a llevar nuevamente a conseguir grandes éxitos esta temporada. Camino vamos de ello.

martes, 20 de septiembre de 2011

La Leyenda de una generación de leyenda


Bronce europeo en 2001, plata europea en 2003 y 2007 y dos oros europeos consecutivos (algo que nadie lograba desde Yugoslavia en 95 y 97) en 2009 y 2011. A esto hay que añadir la plata olímpica de 2008 y el oro mundial de 2006. Siete medallas y una única palabra para describirlo: leyenda.

La Leyenda de los Juniors de Oro. Esa que empieza, como recuerda Berni Rodríguez en el libro 'Basuketoboru', la selección española de baloncesto desvela las claves del equipo perfecto, en una habitación algo cochambrosa en Varna. Allí, los júniors se proclamaron campeones de Europa y un año después del mundo. Allí estaban Pau, Navarro y Felipe. Calderón se lo perdió por lesión. También estaban otros como Raúl López, Cabezas y Antonio Bueno que han ido apareciendo y desapareciendo de la absoluta.

Desde que empezaran a forjar la leyenda en el 98 no han parado de conseguir éxitos siendo un ejemplo dentro y fuera de la cancha para el deporte, la sociedad y la empresa con una interminable lista de valores por bandera como el sacrificio, el esfuerzo, la ilusión, el compromiso, el respeto y el trabajo en equipo apoyada como no en el talento y la calidad del individuo que lo pone al servicio del colectivo.

Los Juniors de Oro se han convertido en Seniors de Oro sabiendo transmitir sus valores a los jugadores de distintas generaciones que se han ido uniendo a la piña como Rudy, Marc, Sergio Llull y Rodríguez, Mumbrú, Claver, Suárez, Sada, San Emeterio, Ibaka etc. Los fueron heredando de los herreros, rodríguez, reyes, angulos y que también vivieron los Jimenez o Garbajosa, de una generación intermedia que se mimetizó a la perfección con el bloque más joven desde la experiencia.

FOTO: RAFA CASAL @casalfoto

jueves, 15 de septiembre de 2011

El gesto de Navarro


España volvió a activar el #modocampeon ante Eslovenia tras un irregular primer tiempo y selló su pase para semifinales (no falla a esta cita desde 1999) y se medirá a la sorprendente Macedonia que eliminó a la anfitriona Lituania, ese rival que Francia quiso evitar a toda costa con su planteamiento rácano ante España. ¿Seguirá pensando Collett que su planteamiento fue el correcto?

Ante Eslovenia una vez más fue el triunfo del equipo, pero hay que destacar a Juan Carlos Navarro. "Billy Wilder" diría de él Trueba en los Oscar seguramente. Con 17 pts en el tercer cuarto rompió el partido para España con una actuación antológica. Y en pleno recital me quedo con un gesto. El que tuvo con José Manuel Calderón. El base estaba a um gran nivel cuando Dragic dejó su pie para que el español se lesionara al tirar un triple.

Navarro explotó. Se encaró con los eslovenos (espectacular foto de Rafa Casal @casalfoto). Como capitán defendió a los suyos con autoridad. Se preocupó por su compañero y le vengó a continuación en la cancha. Aniquiló a Eslovenia. Y cada triple, cada canasta dejaba dos mensajes claros: 1. Calde está va por ti, 2. Dragic eso no se hace y ahora sí que no os vamos a dejar que os metais en el partido.

Una actuación de Oscar. Propia de Billy Wilder.

#ModoCampeonActivado #undiamenosparaeloro

foto de Rafa Casal @casalfoto

lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Especular es de débiles o inteligentes?


La aplastante victoria de España ante Francia tras una segunda parte excelente dejó un ligero sabor amargo por el planteamiento de Collet. El galo decidió no alinear a Tony Parker ni a Noah (luego dijo que tenían problemas físicos) y dio pocos minutos a otras dos estrellas como Diaw y Batum para jugársela con los menos habituales. Planteamiento más que extraño teniendo en cuenta que en juego estaba la primera plaza del grupo antes del cruce de cuartos. España, no especuló. Y ganó.

Ser primero o segundo tenía su lado bueno y el malo. Acabar primero te emparejaba con Eslovenia en cuartos (salvo milagro de Finlandia) y en semifinal con Lituania, anfitriona, si ambas selecciones llegan. Lo bueno, es el descanso de dos dias hasta el miércoles y el jueves libre entre cuartos y semifinal. Lo malo, el anfitrión y miedo a una emboscada.

Ser segundo te emparejaba automáticamente el jueves con Grecia, tercera del otro lado, y sin apenas tiempo de descanso, el viernes una semifinal ante Rusia, primera del otro grupo y que se ha mostrado muy fuerte hasta ahora.

Francia, lejos de jugársela con España echó cuentas. Miró más allá de los cuartos. Escogió su camino. Algo que ha sido muy criticado. ¿Es lícito? Un informe médico avalaría al técnico galo y su planteamiento táctico en la primera mitad le valió para sorprender a España.

España, no especuló. ¿Hizo bien? ¿Se equivocó? El tiempo dirá en función del resultado final. Pero queda claro una cosa: España se siente fuerte, no mira al rival ni los cruces porque mentalmente está fuerte. Respetan, pero no temen. Que tengan miedo otros. Francia hizo planteamiento de equipo de mentalidad débil. O fue muy astuto, según se mire.

España quería el primer puesto para jugar el miércoles y no el jueves para tener un día de descanso antes de semis. Lo logró. Sacó su objetivo adelante. Sin importar las consecuencias. Síntoma de fortaleza.

sábado, 10 de septiembre de 2011

El bikini de Ricky


"Las estadísticas son como un bikini. te dejan ver, pero no lo más importante". La frase es de Boza Maljkovic, vaca sagrada del basket Europeo y actual seleccionador de Eslovenia. Era una de esas frases de cabecera que siempre repetía bien en Split, Limoges, Málaga, Madrid o por donde pasara.El mensaje es claro: el basket no son sólo estadísticas. Un actuación no se puede medir por los puntos que uno anota. Hay más.

Y en ese capítulo aparece Ricky Rubio. El universo twitter se empeña en recalcar que no anota, que ha perdido confianza en su tiro, que no es una amenaza exterior, que le flotan las defensas etc etc. Una parte, es verdad. Él mismo lo reconoce. Y también que no puede obsesionar se con el tema. También es verdad que trabaja este problema, que ya puede ser más mental y psicológico que otra cosa, porque calidad le sobra a raudales.

Pese a su 5/12 en tiros de dos y 0/9 desde el perímetro, la presencia de Ricky en la selección se me antoja sencillamente indispensable. Es un jugador totalmente distinto Calderón y ambos se complementan a la perfección. La decisiva labor de desgaste, acoso y derribo sobre Teodosic ante Serbia es una prueba de ello. Ricky es magia, osadía, diversión, otro punto de vista, imaginación y el que lanza a la selección a la contra. También, como se vio ante Alemania es defensa. Su defensa sobre Schaffardzik y Hamman fue brillante pese a que se recalque que su par se le fue tres veces. De todos sus 'errores', Alemania sólo anotó cinco puntos. Y fue clave en la defensa de ayudas sobre Nowitzki. Puesto a elegir un verdugo, mejor que se la juegue el base o el escolta de turno que Nowitzki. Pero los críticos obviarán este dato. Hay mucha fobia. Mucho interés en ciertas críticas. Insisto, el inicio de segundo cuarto ante Alemania con Ricky y el tramo final de partido fue decisivo.

Luego, llegó la labor de 'complementación' con Calderón ante Teodosic. Y el domingo tocará Francia. Otra dura prueba con Parker y DeColo.

Lo importante, triples o no al margen, es la suma de Ricky al grupo y lo que aporta. "Ricky ha reboteado, ha asistido, ha robado balones. Ha demostrado que puede ser un grandísimo jugador con cero puntos. Debe entender que la importancia que tiene en este equipo no es necesariamente la de anotar. Ricky ha estado fantástico pese a anotar cero puntos. Son los intangibles que da. Este partido reforzará su confianza. Su importancia en este equipo no ha de pasar necesariamente por anotar puntos", recalcó Scariolo sin faltarle nada la razón.

Con Ricky enchufado ("Sé mis ventajas y mis debilidades, y mi mejor rendimiento va a venir solo. Tengo que jugar como en el último cuarto de hoy. Cuando entren algunos tiros, todo irá más rodado", dice), hay un relevo de garantías en el puesto de base para Calderón y a esta dupla se suma Sada. Incluso Llull podría hacerlo, pero aquí hace de dos y falso tres en el perímetro junto a Navarro, Rudy y San Emeterio. Ya van siete. Otros dos de otro planeta como los Gasol: nueve. Felipe e Ibaka, once. Y Claver, con rol muy marginal, el número 12 para completar un cuerpo al que le sienta tan bien el bikini como el trikini o un bañador años 20. Por que lo que importa es el envoltorio final, no si a uno el bañador le marca más o menos. La cuestión es poner el talento al servicio del colectivo

lunes, 5 de septiembre de 2011

Contextualizando una derrota


En el país de la izquierda o la derecha y del negro o del blanco, suceden estas cosas: no hay término medio. Un día eres un Dios. Al siguiente apestas. No se contextualiza. Ni se tienen en cuenta distintas consideraciones. Es lo que hay. Con predilección por el tremendismo. Y así nos va.

La selección española de baloncesto, como era de esperar, tampoco iba a salir indemne de esta ruleta rusa sin balas de fogueo: pasó de super favorita en la presentación allá por finales de julio, condición que se refrendó por batir en amistosos a Eslovenia, Bulgaria, Australia y Lituania, luego despertó dudas por perder un amistoso con Lituania en Lituania y se recuperó el cartel social de gran favorito al inicio del torneo. Las sufridas victorias ante rivales de menor calado como Polonia y Portugal reabrieron las dudas y debates interesados. La victoria ante Gran Bretaña calmó algunas voces críticas. La memorable victoria ante Lituania con una primera parte de ensueño catapultó a España al Olimpo de la canasta y la derrota a continuación ante Turquía la ha bajado a los infiernos.

De pronto, los dioses son diablos tuertos y cojos. De traca.

Yo digo:
Lo dijimos el primer día: España crecería durante el torneo y apretaría el acelerador. Respondió ante Lituania y ante Turquía ofreció una doble cara. Una puntualización: Pau Gasol era baja por esguince de tobillo. Quítenle a cualquier selección/equipo a su mejor jugador. A partir de ahí hablamos. pero un equipo es más que un jugador y que la suma de sus individualidades. Se vio en la primera parte. Los jugadores dieron un paso al frente. Una primera parte muy sólida, muy seria, sin apenas fisuras y con un gran trabajo de equipo ante una Turquía que partía en las quinielas como una de las candidatas al título y que pasa por ser vigente subcampeona del mundo. Es decir, no es un grupo de amigos.

En la segunda parte llegó una pájara, se dejaron de hacer las cosas como en la primera parte y se acusaron la acumulación de minutos de juego: Marc, Ibaka y Reyes tuvieron que hacer su trabajo y el de Pau. Se notó. Se dejo de circular el balón y el aro empequeñeció. Crisis física, mental y anímica que acabó con apenas dos puntos en todo el último cuarto y derrota. Victoria de Turquía que dos horas antes no sabía si hacer las maletas ya que dependía de que Polonia no ganara. Salvo el colapso final, España jugó a un buen nivel: más la primera mitad. Pero hace falta un plus. Que todos terminen de aportar. Cada uno en su rol.

¿Cual es el verdadero nivel de esta selección? ¿Lo que se vió ante Lituania, Turquía o Polonia/Portugal? Si se olvidan fobias y prejuicios y se busca el análisis y la mesura daremos con el término medio: España a un gran nivel es inalcanzable y sin su gran estrella también es una selección de altísimo nivel. Pero contextualizar no interesa.

Insisto. #undiamenosparaeloro

PD: Foto de Rafa Casal (@casalfoto)

domingo, 4 de septiembre de 2011

España activa el modo campeón

Lituania. Primer rival de entidad de España. Fue aniquilada en una primera parte memorable que quedará para el recuerdo con una exhibición superlativa de baloncesto tanto en ataque (62 puntos) como en defensa (encajando 36 puntos ante una de las grandes favoritas al oro). España rozó la perfección con una memorable actuación a la altura de la final olímpica de Pekín 2008 y la de Japón 2008. Con dos apuntes: en China se puso en jaque a la renovada versión de EE.UU. y en el Mundial se hizo sin Pau. Da igual. El show de España ante Lituania fue para enmarcar. Justo cuando se cumplen #cincoañosdeloro.

Fue el primer gran test ante un rival que aspira a todo. Y España respondió por todo lo alto. Cuanto mayor es la exigencia, mayor es la respuesta: salió enchufada desde el calentamiento (no como ante Polonia y Portugal, rivales infinitamente inferiores) y dio una auténtica lección de juego en equipo, esfuerzo colectivo, sacrificio, compromiso, ayuda al compañero, compenetración e implicación.

Fue todo un puñetazo en la mesa. Un mensaje a los rivales. España activó el modo campeón. Y lo hizo sin tener que recurrir a Pau en el primer cuarto. Otros referentes, como Calderón, asumieron un rol mayor. Se crecieron. Y se vinieron arriba.Y las rotaciones mantuvieron el nivel. Todos sumaron. Llull lo resumió a la perfección tras el partido: "Aquí todos sabemos cual es nuestro rol y lo que es importante es que los actores secundarios cada vez estamos sumando más y vamos ayudando".

Y entre la euforia colectiva por el clinic baloncestístico que pudo acabar en sangría de puntos, apareció la mesura. El mensaje del equipo, del gupo, fue único, alto y claro y perfectamente puede estar resumido en las palabras de Scariolo: "Hemos jugado muy bien pero no hay que ceder a la euforia. Lo importante es que este es un grupo muy cohesionado y en el que todos estamos muy enganchados"

sábado, 3 de septiembre de 2011

#Cincoañosdeloro y el Equipo Perfecto


3 de septiembre de 2006. #cincoañosdeloro. Una fecha que cambió nuestras vidas: España se proclamó campeona del mundo de baloncesto tras un inmaculado torneo en Japón. Nació la leyenda de la ÑBA, un equipo perfectamente conjuntado plagado de talento capaz de superar todo tipo de dificultades desde la unión, el sacrificio, el esfuerzo, el compromiso y la ilusión. Un equipo formado por 12 jugadores capaces de moverse como uno solo que se convirtió en un espejo en el que mirarse en lo deportivo, en lo humano y en lo profesional.

Ellos 12 y los invisibles que les rodearon (ese grupo de trabajadores indispensables que no atraían los focos pero que eran clave para que la maquinaria estuviera perfectamente engrasada: cuepo técnico, ayudantes, físios, delegado, preparador físico y todo el organigrama de la FEB) provocaron el 'parto' de 'Basuketoboru', un libro en el que los héroes de Japón desvelaban las claves para triunfar dentro y fuera de la cancha en el plano deportivo y empresarial.

Con la ayuda de más de 500 entrevistados variopintos del mundo del deporte (jugadores, entrenadores, directivos y presidentes) y empresarial, dimos con los 12 valores fundamentales para crear un grupo de trabajo de éxito en lo deportivo y en lo empresarial. Los 12 héroes de Japón representaban esos valores que siguen vigentes hoy en día. Más que nunca, se puede aprender del deporte.

Capacidad de sacrificio Marc Gasol: "Ser parte de la Selección es un orgullo y uno hace lo que haga falta para poder formar parte de este grupo. Si el seleccionador me pide que me dé 100 cabezazos contra un muro, pues voy y lo hago. Es más, me doy 200".

• Ilusión Sergio Rodríguez: "Siempre intento mirar el lado positivo de las cosas por negativa que sea la situación. Analizo lo que pasa y aprendo de lo que me sucede. Ha habido momentos duros pero al final te queda la satisfacción de sobreponerte. La cancha es mi terapia").

• Competitividad Juan Carlos Navarro:"En la Selección hay muchas veces que están mis otros cuatro compañeros trabajando muy duro en la cancha para que yo pueda anotar o conseguir situaciones ventajosas de tiro e intento devolverles la confianza y el trabajo realizado con puntos".

• Espíritu de trabajo Carlos Jiménez:"Es fundamental que todos los miembros del equipo trabajen en la misma línea y que prime el trabajo en equipo. Es fundamental que prime el interés colectivo sobre el individual para el buen funcionamiento".

• Profesionalidad (Rudy Fernández: "Estoy siempre a disposición de lo que me pida el equipo y el seleccionador. Un jugador, por muy bueno que sea, no puede ganar un partido. Necesita siempre el apoyo y la contribución del equipo".

• Compromiso Garbajosa: "El mejor equipo está compuesto por los doce que, como equipo, más rendimiento puedan dar. Puede que seas el máximo anotador de tu equipo pero en la Selección te pueden pedir que te centres más en defender y puede que juegues menos, pero lo haces y ya está, sin malo rollos".

• Actitud positiva Berni Rodríguez: "En un equipo, tan importante es el que mete 30 puntos como el que juega un minuto. Todos contribuyen y lo que cada uno aporta, por poco que parezca aparentemente, es cave para el buen funcionamiento del equipo".

• Generosidad Álex Mumbrú: "Si veo que un compañero tiene un mal día o le cuesta hacer algo, le digo 'no te preocupes que ya lo hago yo por '. Sabes que esto es hoy por ti mañana por mí y sé que en la Selección siempre tendré un compañero dispuesto a ayudarme".

• Lealtad José Manuel Calderón: "Da igual si juego 2 ó 35 minutos y da igual si anoto 2 ó 25 puntos. Lo importante es que el equipo gane. El baloncesto es un deporte de equipo en el que las individualidades no bastan para ganar".

• Entrega Felipe Reyes: "Nadie se debe de conformar con lo que ha logrado. El conformista nunca llega a nada en la vida. Yo estoy listo para hacer el papel que se me pida. Mi único objetivo es intentar ayudar y hacer mejor a mi equipo, porque esto es un deporte de equipo".

• Disciplina Carlos Cabezas: "Cada vez se te pide y exige más. A mi me encantan los retos y trabajo para mejorar y crecer como jugador cada día y hacerlo lo mejor posible".

• Humildad Pau Gasol: "Agradezco los elogios, es bonito que reconozcan tu juego, pero sólo me gusta que se reconozca el éxito individual cuando está relacionado con el éxito del equipo. El baloncesto es un deporte de equipo y sin tus compañeros no eres nadie".

PD. Gracias a Rafa Casal @casalfoto por la excelente fotografía que nos sirvió para ilustrar la portada. Una imagen que representa lo que ha e ser un equipo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Rudy y la prueba del tres


Luol Deng, alero sudanés de 2,06 de los Chicago Bulls e internacional con Gran Bretaña. Esta era la primera prueba de fuego (medio/bajo) de la selección española de baloncesto. Descartado Carlos Suárez (esto es otro debate-yo le habría llevado-), Sergio Scariolo decidió afrontar el Eurobasket de Lituania sin un '3' alto y entre algunos aficionados cundió el pánico y que cierto sector crítico aprovechó sin dudar: ¿Pero cómo se va a defender a un equipo con un alero alto si no tenemos?

A la primera, se ha visto como: Se ha aprovechado la rapidez de Rudy y su mayor explosividad en algunas facetas de juego para intentar detener a este portentoso alero. El resultado, tremendamente positivo: victoria, que era lo importante, y Deng se quedó en 17 puntos con apenas 4 canastas en 14 intentos en juego. Nada mal. Rudy, muy motivado se anticipó al pase, no dejó que recibiera y cuando éste se hacía con el balón estaba preparada la trampa: si penetraba a canasta ahí le esperaban los dos Gasol o uno de ellos con Ibaka.

Es decir, se defendió atacando y con un trabajo en EQUIPO, como twitteabamos antes del partido, con un esfuerzo colectivo. Se defendió atacando, con actitud. Se subió un paso. Importante de cara a Lituania y Turquía.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El compromiso de Felipe

Cada año, algunas de las estrellas y jugadores relevantes de cada selección se cae/borra/renuncia a jugar. Salvo lesión, no es el caso de España. Destaca el compromiso de los jugadores, ese orgullo de pertenencia y ese constante deseo por querer estar ahí y por pertenecer al grupo. Todo un ejemplo a seguir dentro y fuera de la cancha en equipos y empresas. La razón: orgullo de pertenencia, el saberse valorado y cuidado. La implicación es máxima. Ha llevado años de trabajo ha dado sus frutos.

Por esto quiero detenerme hoy en la figura de Felipe Reyes, ejemplo de sacrifico, esfuerzo, trabajo en equipo y por poner su talento de especialista al servicio del grupo. Un jugador que huye de los focos y que es indispensable en este colectivo.

A escasos días del inicio del Eurobasket, falleció su padre, un personaje también clave en la formación del llamado club España: primero con Alfonso y luego con Felipe, siempre estuvo con ellos, les inculcó los valores y él y Lola fueron auténticos MVP en la grada con el resto de la familia. Se formó una gran familia. Y se le echa de menos.

Pese a la impactante noticia, Felipe ha querido estar con sus compañeros, con el grupo. Es uno de ellos. Siempre ha estado ahí. Desde los juniors de oro. Y ante Portugal fue uno de los más destacados: luchador incansable, fajador bajo los aros, pelea cada balón, cada rebote, se deja la piel en cada jugada. Un ejemplo. Para todos

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sudor ante Polonia. ¿Y ahora?

Durante el Europeo, postearemos reflexiones alrededor de un personaje, un detalle o un suceso que sirvan para debatir. Arrancamos con la complicada victoria de España ante Polonia, con la figura de Pau Gasol como líder.

Pau Gasol. 28 puntos (7/11 en tiros de 2, 1/1 en triples y 11/15 en tiros libres), 6 rebotes, 13 faltas recibidas y 39 de valoración global en 28 minutos para liderar una ajustadísima y trabada victoria ante Polonia, un rival muy inferior pero que no se dejó llevar cuando peor fue el partido y que siempre mostró un encomiable y loable afán de lucha dando la cara. Pero Pau, el líder de la selección, se la acabó partiendo. Eso sí, costó lo suyo.

A España, gran favorita, le costó entrar en el partido y cuando ya lo tenía en la mano no lo remató, dio alas a Polonia y permitió al rival que se creciera con una pájara importante.

Lo positivo: El líder siempre aparece muy bien secundado por Navarro, el otro líder. Había que ganar y se hizo aunque el horario y la diferencia con el rival complicaba la tarea a priori mentalmente.

Lo negativo: Las sensaciones, el sufrimiento y la dependencia de Pau.

La lectura: Se puede incidir en el tremendismo y todos los que no han rendido pueden flagelarse. No ayudará y sólo provocará un cortocircuito. La otra opción, más sana desde todos los puntos es hacer balance, poner la situación en perspectiva, detectar errores y seguir creciendo. El campeonato es muy largo y lo preocupante sería estar el primer día a tope. En el plano mental, conviene contextualizar. Tan malo es no saber medir la euforia como la decepción. hay que buscar el equilibrio desde un término medio siendo conscientes de quienes son, qué pueden hacer y qué van a hacer.

Mal día Pero al menos se ha ganado. Punto final. Sigo teniendo claro que esta selección es la favorita número uno.

domingo, 14 de agosto de 2011

Madres y deportistas, generosidad y confianza

Hace unas semanas escribía un post sobre los padres de los deportistas, y cómo su ejemplo marcaba y condicionaba su desarrollo, de igual forma que el “walking the talk” de los líderes, que dicen los anglosajones, determina el comportamiento de sus equipos.
Hoy ha caído en mis manos, gracias a mis estupendas vacaciones en la costa murciana, el suplemento del periódico La Opinión. En él he encontrado un artículo sobre las madres de cinco jugadores del Barça: Messi, Xavi, Piqué, Iniesta y Valdés, que me ha parecido muy interesante porque evidencia algunas de las características fundamentales del liderazgo femenino.
Prácticamente todas ellas se han tenido que enfrentar a una de las decisiones más duras para una madre: separarse de sus hijos, en este caso a una edad muy temprana para que ellos pudieran vivir un sueño de dudoso final en aquel momento. La madre de Piqué dejó, y apoyó, a su hijo para que con 17 años se fuera al Manchester así como la de Iniesta tuvo que decidir si lo mejor para su hijo era irse a vivir con 14 años a la Massía (desde Albacete) para poder ser futbolista.
El caso de la madre de Valdés fue mucho más duró ya que dejó a su hijo con 10 años en la Massía, mientras que toda la familia, por motivos del trabajo del padre, se trasladó a Tenerife. Aunque le iban a ver todos los meses varias veces, Victor sufría y lloraba mucho cada vez que tenía que separarse de sus padres, por lo que antes de un año Valdés se fue a vivir a Canarias con su familia. A los 13 años Víctor decidió volver de nuevo a la Massía tras ver un reportaje de sus compañeros en la televisión.
Ahora que tanto hablamos en la empresa de la necesidad de dar autonomía a los profesionales para que sean capaces de implicarse, de lo importante de hacer ‘empowerment’, de delegar, de dar espacio para que las personas de un equipo puedan desarrollarse plenamente, el ejemplo de estas madres me parece terriblemente importante. Cuando hay jefes que nos son capaces de dejar que sus equipos tomen la menor decisión, que les asfixian diciéndoles cada minuto lo que tienen que hacer, sin dejarles espacio para que aporten e impidiéndoles crecer, estas madres, con una materia tan sensible como sus propios hijos son un ejemplo de la generosidad y la confianza que tenemos que ser capaces de desarrollar para convertirnos en verdaderos líderes.
La madre de Piqué dice en la entrevista que ella sabía que Gerard podía conseguir afrontar el gran reto de vivir en otro país, lejos de su familia, con un montón de gente extraña, porque es una persona muy extrovertida y emocionalmente fuerte, que puede afrontar situaciones complicadas aun pasándolo mal, “A mi otro hijo le hubiera sido casi imposible hacerlo”, reconoce Montserrat Bernabéu.
Este es otro estupendo ejemplo de otras de las cualidades del liderazgo femenino, que en este caso los varones deberíamos entrenar mucho más: la empatía y la capacidad de conocer la parte más “soft” de las personas. Es importante conocer las capacidades emocionales de nuestras personas para ser capaces de entender como motivarles, como orientarles y como dirigirles. Muchos profesionales tienen fracasos en sus trabajos porque ha habido muchos jefes que no han sabido leer su personalidad y les han hecho enfrentarse a retos para los que no estaban preparados.
No sólo lo que luce es importante, y el ejemplo de estas madres capaces de dejar a sus hijos vivir su propio sueño, renunciando y sacrificándose, apoyándoles con una palabra o una sonrisa a tiempo, es un ejemplo del que sin duda tenemos mucho que aprender todos los que lideramos un equipo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Padres y deportistas, liderazgo y ejemplo

Dicen que el padre del boxeador Óscar de la Hoya le hacía entrenar más de 10 horas diarias cuando todavía era un niño. A Tiger Woods su padre le regaló por su tercer cumpleaños un palo de golf. A los 12 el “tigre” pilló a su padre en la cama con otra mujer que no era su madre.

Richard Williams puso a sus dos hijas, Venus y Serena, a jugar al tenis poco después de empezar a andar. En la cancha donde entrenaba Venus le colgó un cartel que decía “Cuando fracasas lo haces sola”, y a Serena la obligaba a elegir primero en los restaurantes para que no copiara a su hermana mayor y desarrollara así su propio carácter.

El padre de Andre Agassi, cuando este era niño, le pego con cinta americana dos palas de ping pong a las manos. Más tarde cuando Andre tenía 13 años, modificó una máquina para lanzarle pelotas de tenis a casi 180 kilómetros por hora. La primera frase que Mike Agassi le dijo a su hijo cuando este ganó su primer Wimbledon fue: “No deberías haber perdido el cuarto set”.

A los tres años, Fernando Alonso ya tenía su propio kart, hecho por su padre con sus propias manos. Aquel año Fernando ganó su primera carrera. José luís Alonso renunció a ser portero del Celta de Vigo para poder dedicarle a su hijo y a sus carreras todo el tiempo posible.

Los padres y las madres son los primeros líderes que conocemos las personas, y sus valores y estilo quedan grabados en nosotros para siempre. Fernando Alonso reconoce que la pasión que le transmitió su padre caló en él hondamente, en cambio Agassi dice que su padre “era un ser violento por naturaleza, lleno de rabia, que me trato duramente toda la vida”.

El ejemplo y la exigencia son dos de las más potentes herramientas de un líder, y por ello debemos usarlas con mucha responsabilidad. Cómo padres o responsables de un equipo, somos los referentes de nuestras personas, y lo que hacemos, y no lo que decimos, será el camino a seguir por ellas.

No exijamos sin sentido, lanzando bolas a 180 km/h a nuestras personas, ni pidamos cosas que nosotros no damos. Que nuestra gente sienta como Óscar de la Hoya que “mi padre nunca dejo de creer en mí”, pero no volquemos en ellos nuestras frustraciones o queramos alcanzar a través suyo lo que nosotros no hemos sido capaces de lograr.

Los errores de nuestros equipos son el reflejo de nuestros errores como líderes, no lo olvidemos nunca.

domingo, 10 de julio de 2011

El día que fuímos uno

Hoy hace un año de aquel mágico día en el que un puñado de hombres fueron capaces de hacernos vivir un sueño sin parangón. Un día en el que la ilusión acabó por unas horas con la crítica y el odio. Un día en el que dejaron de existir unos y otros, para sólo existir un nosotros.
Cuando Iniesta pegó con su alma aquel balón ganador, transformó nuestro país por un tiempo. Acabó con la derecha y con la izquierda, acabó con los escépticos, con los agoreros, acabó con los enfrentamientos, acabó con las diferencias, y sobre todo acabó con los complejos. 
Aquel día tuvimos unos colores únicos, tuvimos una misma voz, un mismo sentir. El grana, el blanco, el verde, el azul, todos palidecieron, para hacer brillar un rojo con más fuerza que nunca, un rojo que nos representaba a todos, que nos unía, un rojo que nos hacía sentirnos orgullosos.
  
Por primera vez la bandera perdió todas sus connotaciones negativas, todos sus partidismos, para por un tiempo ser simplemente… nuestra bandera. Con humildad, con generosidad, con orgullo, pero sin soberbia ni prepotencia.
  
Fueras donde fueras, te sentías en casa. Éramos parte de algo grande, de algo importante. Podías sentir la energía, la ilusión... Veías sonrisas, gestos, abrazos... Gritabas, cantabas, llorabas... La alegría nos invadió, nos desbordó y nos cambió.
  
Fue nuestro momento. Hicimos historia, dentro y fuera del campo. En Johannesburgo y en cada pueblo de la piel de toro. Lo hicieron cada uno de los jugadores y técnicos que jugaron aquel partido, pero también cada uno de los 44 millones de corazones que latimos por una vez al unísono.
  
Qué grande fue.
  
Que increíble haber podido vivirlo.
  
Qué pena que terminara, y que hayamos dejado que los viejos fantasmas hayan vuelto.

lunes, 20 de junio de 2011

Y tú, ¿dirigirías un club de fútbol?

Estoy seguro que a muchos de los que colaboramos o pasamos por aquí, si nos preguntasen si aceptaríamos estar en la Junta Directiva de un club gestionando (de verdad, y no sólo ocupando el sillón y haciendo lo que dice el Presi), todos aceptaríamos sin pensárnoslo dos veces. Nuestro amigo José Ignacio Rivero, de este blog, ha tenido la oportunidad de vivirlo como Vicepresidente del Real Madrid.

El fútbol es un deporte que gusta a casi todo el mundo, tiene notoriedad y visibilidad, es glamouroso, produce muchas satisfacciones en la gente (también a veces tristezas, pero se olvidan pronto)... Parece que, a primera vista, todo es positivo. Sin embargo, viéndolo con una cierta distancia, quizás no es el mejor sitio para meter la cabeza, ¿no?

¿Qué hace especialmente compleja la gestión de una club?

1. Salariamente, el club funciona como una pirámide invertida. El presidente casi nunca cobra; el director general cobra más que el presidente; el entrenador más que el director general; y los jugadores más que el entrenador. Los futbolistas no tienen un poder de iure pero sí de facto. En el mundo de la empresa, saber quién tiene poder y quién no, y cuánto es esencial. Recuerden a Florentino Pérez yéndose del Real Madrid en su rueda de prensa: "He maleducado a los jugadores".

2. Los salarios te comprometen jurídicamente. Con lo que si un club desciende (véase Deportivo de la Coruña), sus ingresos se pueden ver reducidos un 70% y los gastos permanecer casi fijos: un auténtico caos. Cuando ocurre lo contrario (véase el recién ascendido Granada), la cosa no es mucho mejor, porque si bien los ingresos crecen, los jugadores inmediatamente piden revisiones salariales... y casi siempre hay que aceptarlas. El juego es asimétrico.

3. La paciencia y el fútbol se llevan mal. En el fútbol, una temporada ya es largo plazo y así es difícil consolidar nada. Construir un proyecto, un modelo de club deportivo, requiere de visión, planificación, mucho compromiso y la paciencia del Santo Job para no dejarse influir por los resultados inmediatos y la presión de los seguidores. Lo mismo pasa en política, se vive de manera muy cortoplacista, cuando el auténtico reto está en la educación que implica planificar a largo (ver post El Real Madrid se lleva mal con la paciencia).

4. El poder de los medios de comunicación también hay que citarlo. Que meten mucho ruido alrededor y añaden un componente de presión nada sencillo de admistrar. Las palabras se interpretan, los silencios se interpretan, los gestos se interpretan... Es difícil pensar y tomar decisiones con frescura cuando los focos de las cámaras están continuamente apuntando el zoom hacia uno. En otras ocasiones se generan polémicas donde no existen y a veces pueden convertirse en reales. José Ángel Sánchez, lo primero que hizo al llegar al Real Madrid en el año 2000, fue coger a su equipo de marketing y trasladarlo de las oficinas del club a otras oficinas fuera del estadio para trabajar más tranquilo. ¿Su motivo? No estar en medio del tsunami informativo en el que vive un club como el de Chamartín.

5. Los balances económicos no se celebran en Cibeles, ni en Neptuno, ni en Canaletas. A la gente le da igual si el club tiene deuda, pérdidas, hipotecas o cualquier otra carga económica. Lo que quiere ver es jugar y ganar a su equipo. Eso de la austeridad presupestaria al aficionado le trae al fresco, y sin embargo, es fundamental para que otras áreas puedan funcionar oportunamente. Con lo que si por garantizar la estabilidad presupuestaria se decide no fichar, y los resultados no acompañan, se le tiraran encima argumentando que no ha hecho nada, que no ha fichado a nadie, que se tiene que marchar...

6. El equilibro entre la vertiente empresarial y deportiva no siempre es fácil. El equipo directivo siempre quiere ingresar más; al equipo deportivo lo que le interesa es jugar bien y ganar. En este ecosistema conciliar ambas parcelas es una labor ardua. Publicidad, giras, eventos, amistosos, pretemporadas dudosas... Son necesarios, pero ¿hasta qué punto? Decía un directivo del Real Madrid en una ocasión: "La moda convirtió a los futbolistas en hombres muy ocupados que en sus ratos libres juegan al fútbol. Entrevistas, publicidad, negocios: todo contribuye a ese yupismo que los tiene en permanente estado de alerta, cada día más alejados de sus deberes profesionales". Los déficits de los clubes y los incrementos exponenciales de los salarios obligan a buscar fuentes de financiación más allá de las clásicas de socios, abonados y taquilla, pero no se puede exprimir tanto la naranja que amargue el zumo (ver post Fan Equity: el valor de la marca en los clubes de fútbol y ¿Fútbol y negocio? Sí, gracias).

7. El fútbol es ingrato con sus dirigentes porque tiene poca o ninguna memoria (sólo pasado cierto tiempo). Bernabéu, después de todo lo que consiguió, poco antes de fallecer, en un partido contra el Gijón, abandonó muy enfadado el palco tras la pitada de la afición. Durante el mandato de Laporta, el club blaugrana lo ganó todo, pero parece que la gente le quitá mérito a su gestión diciendo que han sido los excelentes jugadores procedentes de La Masía y también el entrenador procedente de ahí; y Jesús Gil, por ejemplo, tuvo muchos amagos de mandarlo todo a paseo. Si lo haces mal, te crujen; si lo haces bien, la gestión pasa bastante desapercibida.

8. El factor suerte es para muchos superior en este sector. Puedes hacerlo muy bien en los despachos que al final todo se decide en la cancha, en cómo estén los jugadores, o incluso el árbitro con sus decisiones, afortunadas o no, condicionar el desenlace. Inocencio Arias, que fue directivo en el equipo merengue decía: "La característica en este negocio es que dependemos de que un señor acierte a meter el balón en la red contraria. De eso depende la gestión de un club. Mi gestión y la de la Junta Directiva. Todo queda olvidado en función de que el balón entre o no. Yo dependo de que un jugador le dé al  balón con el exterior o el interior del pie. Eso es así". Todo es discutible pero puede haber bastante de cierto... Se podrían poner muchos ejemplos. ¿Qué hubiese pasado si Paraguay hubiese marcado su penalti contra España en el Mundial de Sudáfrica en cuartos? ¿Fue fallo de Cardoso o acierto de Iker?... Las estadísticas (se meten el 70% de los penalties) dicen que fue más fallo del paraguayo... (ver post El balón tiene razones que la razón no entiende).

Y tú, ¿aceptarías la oferta de un club para estar al frente?.

lunes, 6 de junio de 2011

Corresponsales AdP: "El flaco de todos" por Alfonso Loaiza

Soy un mendigo del fútbol y voy sombrero en mano suplicando: "una linda jugadita" por los campos sin importarme el equipo que juega decía el escritor Eduardo Galeano. Una forma de vida que compartimos otros muchos aficionados a este lindo deporte. Aficionados que necesitamos del futbolista creativo que se sale del libreto y te mete el gozo en el cuerpo con una genialidad. Juan Carlos Valerón es de ese escaso ramillete que aún reivindica el placer de jugar. El canario posiblemente no sea tan veloz ni tenga tanta fuerza como muchos entrenadores demandan actualmente como si fueran la velocidad y la potencia sinónimos de fútbol.

Valerón es otra cosa. Se sale de los márgenes, no es explosivo ni raudo, pero atesora tanta osadía y fantasía como pocos. Da igual la edad, no hay jugadores viejos o jóvenes, hay jugadores malos o buenos, decía Santiago Bernabéu. El mediapunta deportivista es magia, un libro abierto de lo que es el fútbol auténtico. Quizás le haya perjudicado su cara de buena gente, su inseparable sonrisa o su nacionalidad, no lo sé. Muchos dicen que no ha jugado en un gran club. Mentira despiadada. Valerón junto a otros ilustres del equipo gallego como Mauro Silva, Fran, Donato, Tristán crearon fantasías al mundo entero e hicieron grande al Deportivo de la Coruña.

El descenso del equipo coruñés me trae al recuerdo pases imposibles como en el Olímpico de Múnich a Makaay o a Diego Tristán ante el Manchester United, goles que aún tengo en la retina como el de Highbury ante el Arsenal de Henry, millones de recuerdos imborrables: tacones y regates prodigiosos, el Centenariazo o su fantástico Mundial de Corea y Japón. Y es que mi mejor amigo en la infancia era del Depor, del SuperDepor, de padre haitiano y mulato le entusiasmaban los brasileños. Tan poca cosa los humanos, que al final somos de los que nos parecemos. Y puede que por eso a mí me queden tantas imágenes en la memoria de su equipo.

No creo que sea al único. Mi generación, la que por fin ha decidido salir a la calle a reclamar lo que es suyo, ha inhalado mucho deportivismo. Han sido 20 años en Primera. Los mismos que tiene un servidor, y no se nos olvidarán jamás. Disfruté mucho de pequeño con Valerón y todavía hoy era de los pocos que hacía que volviera a ser ese niño travieso que comía bollicaos a escondidas. Siempre lo guardaremos en nuestra memoria como un tesoro, porque si eres del fútbol, tienes que ser de Valerón.

Se merecía un pequeño tributo por tantos homenajes al fútbol que nos ha brindado. Puede que el Flaco no aparezca entre los mejores de este tiempo en los libros de historia, pero sea en Primera o en Segunda, Juan Carlos Valerón nos pertenece a cada uno de nosotros. Tras el término del encuentro, la afición del Deportivo no recriminó nada, no se fue nadie de Riazor, han sido muchos años de disfrute, ojalá sea sólo un año en el infierno. Valerón lo ha prometido: "Vamos a devolver al equipo donde se merece" Palabra del Flaco de todos.


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