martes, 28 de abril de 2009

Competitividad: Petrovic vs Sabonis


Creo rotundamente, que si un equipo quiere conseguir resultados debe inculcar a sus miembros un espíritu competitivo, y en el momento económico actual mucho más especialmente. Porque todo lo competitivo lleva a reacciones positivas y hace que la persona encuentre un motivo de superación y satisfacción personal, lo que tiende a producir una mayor atención y estímulo en el trabajo.
La persona competitiva denota el interés en hacerlo mejor que el otro. Si queremos ser competitivos para obtener buenos resultados y ganar debemos ayudar a nuestra gente a desarrollar su creatividad, intuición, inspiración, espontaneidad, además de desarrollar su personalidad, que sean ellos mismos. Pero sobre todo hay que conseguir para ser competitivos el que asuman responsabilidades, y ellos nos llevara a que transmitan una gran seguridad y confianza dentro del grupo de trabajo, haciéndonos mentalmente fuerte, además de conseguir que se tenga un compromiso con el equipo. Esta es la base para lograr esos objetivos que a veces nos parece imposible.
Os voy a poner el ejemplo de dos deportistas, a los que he tenido la oportunidad y el orgullo de entrenar, para que veáis las diferencias que provoca la competitividad en un jugador y su impacto en el equipo. Dos jugadores con grandes diferencias técnicas e inclusive de fama, pero donde ambos pusieron a disposición del equipo todo lo que hemos expuesto anteriormente, SU COMPETITIVIDAD, para bien del resultado final.

La Selección que yo entrenaba en el Eurobasket de Francia se tuvo que enfrentar a la temible Lituania en cuartos de final. En ella jugaba Arvydas Sabonis 220 centímetros uno de los mejores pivots de todos los tiempos. Por nuestra parte, pensamos que la única baza que teníamos para defenderle era Iñaki de Miguel, un pivot de apenas 2,05, pero rápido y muy correoso. De Miguel, contra todo pronóstico hizo un gran partido y consiguió descentrar y secar a Sabonis que sólo fue capaz de anotar 2 puntos. Cómo sería la desesperación de Arvydas que cada vez que pasaba al lado de nuestro banquillo me decía “¡¡¡Lolo, quítame de encima a este #@%&€!!!”.

En uno de los partidos más memorables de los 80 el Real Madrid de Petrovic y Martín nos enfrentamos al Snaidero Caserta de Oscar Schmidt Becerra en la final de la Recopa de 1989. Becerra nos hizo un roto anotando la friolera de 44 puntos, y como Fernando Martín tenía una mano lesionada, en uno de los tiempos muertos del principio de la segunda parte le dije a Drazen Petrovic que nuestra única baza es que tomara las riendas del partido en su faceta anotadora. Y su reacción fue ¡anotar 62 puntos! gracias a los cuales ganamos el partido,…bueno, gracias también a la defesa implacable que hicimos sobre el equipo italiano.

¿Veis la diferencia entre la actitud de Petrovic o De Miguel y la de Sabonis? ¿Veis los resultados que se consiguen con gente competitiva, independientemente de su talento? La competitividad hace que nuestras personas se crezcan ante las dificultades, que no se rindan, que se levanten cada vez que se caigan, que busquen soluciones, que consigan ventas donde otros no lo logran… Tenemos que inculcar competitividad en nuestros equipos, tenemos que apostar por objetivos exigentes pero alcanzables, no caer en la autocomplacencias y promover la autocrítica que nos permita seguir mejorando cada día.


Aquí dejo mi reflexión y le pido a mis compañeros de blog expertos en la empresa Paco, Ricky, Eugenio… que nos digan como poder hacerlo.

7 comentarios:

FAH dijo...

Desde mi punto de vista hay algunos palillos a tocar:

Cabezas directivas que sean "ganadoras": ambiciosas y que desprendan una pasión contagiosa por conseguir cosas grandes.

Confianza: la esencia de cualquier relación. Su enemigo: el miedo. Si la gente no se siente arropada, no se atreve. Además, todo el mundo necesita saber que si se equivoca tiene el apoyo de arriba.

Comunicación: mucha comunicación que lleva a conocerse y a conocer mejor al resto lo que permite potenciar sus fortalezas y compensar sus debilidades.

Diseño organizativo: procesos, sistemas y recursos sólidos, rigurosos y justos.

Y otras más para otro día.

abrazo,

Marketing Deportivo dijo...

Se dice que aquel partido con el Sanidero levantó ampollas en el vestuario porque el Madrid fue cualquier cosa menos un equipo aquella tarde.

Logicamente, no tengo datos para confirmar esto excepto mi cinta VHS (cada día más desgastada) donde se ve una actuación de Petrovic exageradamente individualista a medida que va avanzando el choque.

¿Tiraba del resto o jugaba solo?

Lolo Sainz dijo...

Os voy a contestar a los dos:
- Paco, de las que comentas me quedo con la confianza: con ella te seguiran todos, sin ella no podrás seguirte ni tú.

- Marketing Deportivo: A Petrovic fui yo quien le pedi que se echara el equipo a la espalda. Ibamos perdiendo y Fernando Martín estaba lesionado, y le fui animando y forzando para que todo el equipo jugara para él. Lo que paso despúes fue porque Fernando MArtín, otro gran jugador y también muy competitivo, estuvo muy mañ aconsejado por gente que le malmetió y se generó el problema.
Pero te sorprendería saber quién me ayudó a solucionar el problema...

Eugenio de Andrés dijo...

Yo creo que la competitividad en las organizaciones siempre hay que tratar de desarrollarla en el seno de un equipo, buscando la lucha individual por el objetivo colectivo.

Para foementarla hay muchas herramientas, pero a mí la que más me apasiona es el compromiso, que permite liberar la energía que llevamos dentro, y hacer todo lo necesario, para conseguir resultados extraordinarios sin perder la sonrisa.

Anónimo dijo...

¡Venga Lolo cuentanos como lo solucionaste que estoy harto de entrar a verlo y no lo pones!

Lolo Sainz dijo...

Pues me ayudó a solucionarlo el propio Petrovic. Le conté la situación, y tras decirme "Pero si me pediste tú que lo hiciera". Compreníó qué era lo mejor para el equipo y desde aquel momento no jugaba ni un minuto sin mirar a Fernando, son darle más asistencias que a nadie...
Fue un jugador extraordinario, en realidad lo fueron los dos.

José Ignacio Rivero dijo...

Que interesante es siempre, leer tus experincias, se nota que as dedicado mucho tiempo de tu vida a interpretar los comportamientos humanos.
Hay muchas personas que de forma natural son muy competitivas, con estos lo importante es encauzar esa competitividad hacia hacia la consecucion de las metas del colectivo, fomentando en ellos la solidaridad, la humildad, el trabajo en equipo, etc.
Hay otros que no experimentan de forma espontanea las ganas de competir con todo lo que ello supone, con estos hay mucho que trabajar, en mi opinion , de forma individualizada, cada persona es un mundo, que solo conociendolo y comprendiendolo bien, somos capaces de movilizarlos de forma recurrente.
Pero en mi opinion hay algo que es muy dificil, en cualquier caso, mantener ese espiritu de lucha, toda la vida, como si se empezara la vida todos los dias, independientemente de la edad, el dinero, la posicion, el poder, etc. que se tenga. Como decia el poeta "los que luchan toda la vida, son los imprescindibles"

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