Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felicidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de octubre de 2011

Kathrine Switzer la primera mujer en correr una maratón


La mujer de esta foto, que me ha pasado mi amigo Fernando, es de Kathrine Switzer. Esta valiente mujer desafió las normas establecidas cuando en 1967 se convirtió e la primera mujer en correr una maratón, ya que hasta ese momento se trataba de una prueba exclusivamente para hombres.

Para ello se inscribió como KV Switzer y cruzó la línea de salida con el dorsal 261 como si fuera un corredor más. Pero Kathrine pasó a la historia cuando uno de los jueces a mitad de la carrera se dio cuenta y salto tras ella para detenerla, pero el resto de corredores se lo impidieron y la “escoltaron” para que pudiera terminar la carrera, con un tiempo de 4 horas y 20 minutos. Ese es uno de los momentos inolvidables de la historia de los maratones que quedó para el recuerdo en esta foto.



Desde entonces Kathrine Switzer se ha dedicado a luchar contra la desigualdad entre mujeres y hombres, organizando carreras en 27 países, Avon International Running Circuit, en las que han participado más de 1.000.000 de mujeres, hasta que logró en 1984 que el maratón femenino fuera prueba olímpica.

En el plano deportivo ha corrido 35 maratones, ganando el maratón de New York en 1974, y logrando su mejor marca, 2:51.33, cuando quedó segunda en 1975 en el maratón de Boston. Es la mujer con sexta la mejor marca del mundo.

Me admiran poderosamente los actos donde la gente normal se rebela contra las injusticias, contra las ideas reaccionarias, contra el “no se pude hacer” o el “nunca se ha hecho así”. Me admira tanto el valor de Kathrine , como el del resto de corredores anónimos que impidieron la injusticia.

Necesitamos recuperar el espíritu de aquel incidente de Boston, para poder transformar las cosas, para no aceptar todo lo que nos sucede, para no vivir con frialdad la desgracia ajena. Porque nuestra felicidad está completamente interrelacionada con la de los demás. Creemos que podemos ser francotiradores, independientes, pero sólo en sociedad cobramos sentido, y sólo siendo mejores personas, e implicándonos más con la gente que nos rodea,  lograremos cambiar un poco nuestro mundo.

jueves, 13 de enero de 2011

La historia de Karina Hollerkim ¿Qué serías capaz de hacer por tu pasión?

El salto BASE es probablemente el deporte más peligroso del mundo. Es una modalidad del paracaidismo que consiste en saltar desde un sitio fijo en lugar de un avión. Su nombre es un acrónimo de los 4 sitios desde donde se suelen realizar los saltos: Building (Edificio), Antenna (Antena), Span (Puente) y Earth (Precipicio o saliente).

El salto BASE es considerado el más extremo de los deportes extremos. Un pequeño error puede provocar irremisiblemente la muerte. El riesgo es tan alto que la media de vida de sus practicantes no llega a los 6 años desde que se inician en este deporte. En este tiempo o abandonan, o las lesiones les obligan a dejarlo, o mueren.

Karina Hollerkim es una atleta noruega que ha sido considerada la reina del salto BASE y ha sido la primera mujer del mundo que ha realizado ski BASE (salto BASE partiendo del descenso de una ladera esquiando).

Empezó a practicarlo con apenas 25 saltos en paracaídas, cuando la experiencia aconsejable para iniciarse en el salto BASE debe ser de al menos 250, pero su convicción llamó la atención de uno de los mejores profesores, Jeb Corliss. Este para tratar de disuadirla le explicó las reglas del salto BASE:

“Te vas a lesionar. Te vas a romper huesos, no hay forma de evitarlo. Si sigues practicándolo verás morir a tus amigos, es un realidad inevitable. Y si no te retiras a tiempo, tu también te matarás”.

Y mirándola a los ojos la preguntó “¿Eres capaz de asumirlo? A lo Karina contestó. “Estoy lista, ¿Puedo saltar ya?”

Esta historia me cautivó tras ver el documental “20 segundos de felicidad”, que sin duda os recomiendo, donde Karina, su padre y sus amigos cuentan en primera persona sus vivencias. Os dejo un pequeño tráiler para picar vuestra curiosidad:




¿Locura? ¿Valor? ¿Adicción a la adrenalina? ¿Instinto suicida? ¿Búsqueda de la muerte… o de la felicidad?

¿Qué hacer cuando tu pasión te hace enfrentarte una y otra vez a la muerte? ¿Resignarte o dar un paso al frente? Si tuvieras un gran don, una habilidad increíble pero para disfrutarla, para poder realizarte tuvieras que enfrentarte a la sociedad, a lo establecido o a la propia muerte… ¿Lo usarías?

Cómo admiro a las personas como Karina que son capaces salirse del camino transitado para vivir su propio rumbo, en un mundo donde una gran mayoría vive su vida con una rutina socialmente aceptable que les roba hasta el último ápice de ilusión.

La diferencia está en ser capaz de controlar el miedo, de mirarlo a la cara y no dejarse amilanar ante él, o probablemente en la valentía de vivir la vida obviando el qué dirán para hacer lo que más te gusta.

En Agosto de 2006, en Laussanne Suiza, el paracaídas de Karina falló y se estrelló a más de 100 km/hora contra el suelo. El accidente fue gravísimo, le provocó 21 fracturas en el muslo derecho, perdió 11 cm de fémur y más de 3 litros de sangre que casi le cuestan la vida. Los médicos le dijeron que no podría volver a andar, pero tras más de veinte operaciones ha logrado recuperar gran parte de la movilidad.

En una de las escenas finales del documental, tras una de de las múltiples operaciones y mirando con tristeza a la cámara, Karina se cuestionaba: “Amo demasiado la vida como para morir, y por ello me pregunto ¿Merece la pena saltar desde un acantilado para lograr 20 segundos de felicidad?”

Meses después, cuando el médico le dijo que no podría volver a saltar nunca más, las lágrimas cubrieron sus ojos.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails