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lunes, 17 de febrero de 2014

No todo el mundo sabe perder


Supongo que tiene que dar mucha rabia que te adelanten en los últimos metros pero...





domingo, 20 de octubre de 2013

Video de apoyo de Sergio Ramos y el Real Madrid a #medulaparamateo

Fantástica la iniciativa del Real Madrid con su capitán al frente de grabar y difundir este estupendo vídeo para apoyar la donación de médula que está capitaneando magníficamente #medulaparamateo.

¡Enhorabuena!


lunes, 18 de febrero de 2013

ÑBA, un ejemplo en las duras y a las maduras (2 de 2)



Continuando el repaso de nuestros ÑBAs tenemos a:

Ricky Rubio
Tras un debut deslumbrante en la NBA, las lesiones le persiguen y su rodilla no le deja centrarse sólo en desplegar su gran juego. Valiente y luchador, entrena duro para adaptarse, recuperar la confianza y poder dar lo mejor que tiene. Su entrenador cree en él y sus compañeros lo consideran clave. Él trabaja, entrena, juega y vive para dar lo mejor, incluso tiene fuerzas para animar a su compañero Pau en estos momentos complicados “Si los Lakers no lo quieren, aquí tiene un sitio”. Un equipo es un equipo, aunque lo separen miles de kilómetros.

Víctor Claver
Claver se embarca en una difícil aventura, lanzándose a la NBA, siendo novato, extranjero, blanco y con un juego no fácil de encajar. Ha paso por muchos altibajos, pasando del filial a la titularidad con muchas escalas largas en el banquillo. Pero Víctor no se arrepiente de nada. Con humildad y actitud positiva quiere aprender y saborear al máximo esta experiencia “No me arrepiento de nada por mucho momentos duros que haya. Lo bueno se disfruta y ya está. De esos momentos se aprende de verdad. Esto te hace crecer no sólo como jugador sino también como persona”. Ese espíritu de lucha y de superación marca de la roja le hace inasequible al desaliento.

Serge Ibaka
Ibaka junto a Marc son la cara de la moneda. Su equipo los Thunder apuestan claramente por él haciéndole un contrato millonario y a traspasando al Mejor Sexto Hombre de la NBA, Harden. Ibaka asume su rol de muro infranqueable, intimidando incluso a las grandes estrellas cuando pisan su zona, pero además trabaja muy duro fuera de la cancha para tratar de sumar cada vez más en ataque. Suena para el All Star de este año lo que sería un gran premio a su esfuerzo y su entrega.



Humildad, capacidad de sacrificio, lealtad, entrega, actitud positiva, afán de superación, resistencia al desánimo… pilares comunes que unen a todos los jugadores que forman parte de nuestra flamante Selección Española. Un estilo homogéneo de jugar que se reconoce independientemente de las circunstancias y del equipo. Profesionales de primer nivel que no critican públicamente, que dan lo mejor, que se esfuerzan, que mantienen la sonrisa para hacérselo más fácil a sus compañeros, que siempre luchan por el nombre del equipo que llevan en su pecho sin pensar muchas veces en el nombre del jugador que llevan en su espalda.

lunes, 11 de febrero de 2013

ÑBA, un ejemplo en las duras y a las maduras (1 de 2)



Cuando escribimos Eduardo Schell y yo Basuketoboru, una de las cosas que más nos llamó la atención cuando entrevistamos a la Selección ganadora de mundial de Japón y a todo su entorno, fue la importancia que le daban a los valores.

José Luís Sáez, el presidente de la Federación Española, nos contó cómo le encargó al ahora nominado al Hall de la Fama Lolo Sainz, que creara una filosofía de equipo que les permitiera llegar a lo más alto.

Ahora casi quince años después, dentro y fuera de la cancha, con la camiseta de la Selección o con la de cualquiera de sus equipos, los miembros de la roja son un ejemplo de estilo y de valores deportivos, incluso cuando la mayoría de nuestros internacionales que están jugando en la NBA no lo están pasando especialmente bien:

Pau Gasol
Tras un arranque de ensueño donde ganó dos anillos con una gran aportación al equipo, está viviendo sus momentos más oscuros. Casi lo traspasan varias veces, la directiva y el entrenador no le apoyan, ahora le sientan y quieren que sea el “líder” del banquillo, y sólo cuenta en algunas ocasiones con el apoyo de su compañero Kobe.
En esta situación que hundiría o acomodaría al más pintado, Pau dice que aunque no le gusta su situación, lo importante es el equipo. “Esta es una experiencia de aprendizaje para mí. Quiero formar parte de este equipo y quiero que funcione” declaró para Marca hace unos días. Sin duda la humildad es su gran palanca que le hace ser el jugador que es, mirando siempre hacia adelante y anteponiendo el equipo a sus propios intereses,

José Manuel Calderón
En su último año de contrato, tras años superando a todos los fichajes que hacía su propio equipo para sustituirle, mantiene la sonrisa y su lealtad al equipo, dejando en un segundo plano a Kyle Lowry, y firmando unas jornadas de ensueño llegando a ser MVP. Grande de dentro y fuera su declaraciones son una lección para todos “Seré el mejor profesional mientras esté aquí”.
Ahora finalmente traspasado a los Pistons, donde parece que su actitud positiva y su impecable profesionalidad es valorada por su nuevo entrenador Lawrence Frank quien le promete una plaza de titular. Por supuesto Calderón, sigue sonriendo “Estoy feliz de estar en una situación con un equipo que realmente me quiere".

Marc Gasol
Firme como roca, y con la determinación de una locomotora Marc se abre paso un año más en los Memphis, ahora considerado su estrella. Tras haber estado ya en el All Star del año pasado, no baja su rendimiento ni se acomoda en los laureles: anota, defiende, tapona y lleva a su equipo cada vez más arriba. Coherente con su gran capacidad de lucha y su actitud ganadora, quiere más, objetivos más altos y nuevos retos, para seguir aprendiendo y creciendo. Siempre superándose para dar lo mejor que tiene a su equipo. De casta le viene al galgo.

sábado, 11 de agosto de 2012

#londres2012: Medalla de oro para el dinero


El espíritu olímpico cae permanentemente en el olvido cuando el dinero entra en escena. En esta ocasión el compartir, la comunicación y la generosidad han sido perseguidas por la policía anti wifi de British Telecom.

BT es el partner olímpico para las telecomunicaciones y ha instalado en Londres 2012 más de 1500 puntos de pago para acceder a internet. Hasta aquí muy lícito.

Pero para evitar que la gente comparta sus conexiones a internet con terceros, ha lanzado un ejercito de policías anti wifi cuyo objetivo es detectar e inhibir la “generosidad inalámbrica”.

Parece que los organizadores de los JJOO han aprendido de  Groucho Marx “Tengo unos principios, pero si no le gustan tengo otros”.

Foto de @SadaoTurner

domingo, 1 de julio de 2012

Corresponsales AdP: Previo a la final, SER vs TENER by José Carlos Carrasquet



Erich Fromm es un famoso sociólogo alemán que con un estilo simple y directo analiza las patologías producidas por la obsesión de tener, y propone priorizar una orientación al ser. 
 
Tener o ser son dos disposiciones que engloban cada una de las circunstancias que rodean a un ser humano, y si bien es cierto, que nadie está totalmente entregado a uno de estos polos, sí que en cada individuo puede identificarse cierta predilección por cada uno de ellos, así como una clara orientación general del global de la sociedad hacia el lado del tener. En general la valoración de lo que tenemos, adquiere más importancia de lo que realmente somos..
 
Estos dos modos, tener o ser, traspasan todas las esferas de la vida en sociedad, no reduciéndose a la problemática de la propiedad privada: el aprendizaje, la memoria, la conversación, la lectura, el ejercicio de la autoridad, la fe, el amor, son todas esferas en las cuales una persona puede orientarse por tener o por ser. No todo se reduce a tener objetos, a tener posesiones; se pueden tener hijos u optar por ser padres, se pueden tener amigos (miles de ellos en facebook) u optar por ser cómplice de unos pocos, se puede tener un título de nobleza, o por el contrario ser noble.
 
Cómo veis esa disyuntiva esta presente en todos los ámbitos de la sociedad, y el deporte no escapa a ello. Ahora, en plena disputa de la Eurocopa,  asisto con incredulidad al debate continúo generado por el juego de la selección española y la táctica de su entrenador.
 
España, es una selección que se ha caracterizado, al menos desde que yo tengo uso de razón, por la obsesión de TENER grandes títulos. El objetivo era conseguir algo que la hiciera referente, y que aupará al deporte rey a la más altas cotas, consiguiendo el reconocimiento de todos. Un título europeo en blanco y negro era un bagaje demasiado pobre para sacarle brillo a un palmarés.
 
En ese camino en busca de la gloria, que yo recuerde, las gestas no han sido muchas. En mi memoria está una hipnótica goleada a Malta, que ante lo insólito del hecho congregó a familias enteras ante el televisor mientras José Ángel de la Casa se desgarraba la voz cantando cada uno de los goles. O una Eurocopa con Arconada, para mi el mejor portero nunca visto, héroe y villano a la vez, que permitió ver por primera vez a mi generación, a la ahora llamada Roja en una final. O una remontada épica en dos minutos ante Yugoslavia en el Mundial de Corea, que nos ofreció la imagen de dos figuras totalmente contrapuestas en todos los sentidos, como Camacho yGuardiola abrazados en éxtasis ante lo inesperado del hecho. 
 
El resto, si mi memoria no me falla, desilusiones, eliminaciones prematuras, y el paso infranqueable de los cuartos de final. Y así, año a año, lustro a lustro, decenio a decenio la inquietud por TENER aumentaba, y la ansiedad de los combinados que se presentaban a los grandes eventos hacía que su nivel de competitividad bajara con respecto a las prestaciones habituales de los jugadores en sus equipos de origen. No había un patrón definido, no había un estilo de juega, no había una filosofía establecida. No ERAN un equipo.
 
Con la llegada de la Eurocopa del 2008, y después de desterrar por fin la “furia” como el elemento principal de identificación, se empezó a gestar una forma de interpretar el juego. Forma que poco a poco fue haciéndose petrea, y que acabó adoptando, como los buenos vinos, una denominación de origen: el ”tiki-taka”.
 
Con ese estilo, el actual seleccionador, Del Bosque, ha llevado al equipo español a cotas que muchos pensaban que ya no verían. Y a parte de la victoria en el pasadoMundial de Sudáfrica 2010, si la memoria no me falla, creo recordar que únicamente tiene dos derrotas en su palmarés. Un equipo con un sello propio, y que lo identifica en el campo. Todas las selecciones saben lo que ES este equipo.
 
Pero ahora, en un giro incomprensible, parece que no es suficiente con SER. Parece que, al igual que en otros ámbitos se ansía más el TENER. No gusta lo que se ES, y el único objetivo es volver a hacerse con el título en juego y así TENER una Copa más que haga a esta selección única, al ser la primera que encadena dos Europeos y un Mundial. Anda algo disgustado el seleccionador con todo este debate, y creo que no le falta razón.
 
Fromm pronosticaba que el ansía del TENER era la verdadera causa  de la crisis de la sociedad occidental, sus malestares y el posible camino que terminará con la vida humana en este planeta. Puede que ese sea el camino que han elegido algunos para su selección.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Corresponsales AdP: El Rey Guardiola a Muerto, ¡Viva el Rey! por José Carlos Carrasquet


El rey ha muerto, viva el rey, es un lema o grito que se emplea como expresión ritual en la sucesión de las monarquías, especialmente en el reino de Francia (Le roi est mort, vive le roi) y en la corona británica (The King is dead, long live the King).
 
Con tal lema se pretendía evitar la peligrosa situación política que se plantea en un interregno, además de servir como última ocasión de vitorear al rey fallecido y primera ocasión de hacerlo con el nuevo rey. Y desde el viernes, y viendo la rapidez con la que se sucedieron los acontecimientos, no veo otra frase que defina, aunque sea de forma metafórica, la situación actual en Can Barça.
 
Y es que mal que les pesé a algunos, el reinado de Pep en estos cuatro años ha sido indiscutible. Desde que un treintañero se presentó en el Camp Nou con la profética frase “Agárrense los cinturones, porqué tengo la sensación que nos vamos a divertir”, los súbditos culés no hemos parado de disfrutar, y porqué no decirlo, babear, ante una catarata de juego y títulos que nadie podía imaginar. Nadie pensaba, que aquel joven entrenador, sin apenas experiencia y con un simple año de bagaje en la Segunda B, iba a expandir el imperio blaugrana por el mundo, derrotando a las antiguas supremacías que reinaban hasta entonces en el planeta.

Y cual vasallos, los seguidores azulgranas nos pusimos en manos del nuevo Rey, y acatamos cualquiera de sus decisiones como buenas, sabiendo que todas ellas iban a ser tomadas en beneficio del pueblo. Decisiones valientes, como lo fueron prescindir de Ronnie y Deco sólo ocupar el cargo. Decisiones arriesgadas como fue dejar marchar a un Eto’o en plenitud goleadora. Decisiones incomprensibles, como fue el rechazo de Ibra con tan sólo un año en el equipo. Todas ellas aceptadas, y a pesar de alguna crítica surgida, todas ellas asumidas. Todo a cambio por la perpetuidad de un sistema de juego y valores que todavía hoy hacen del equipo azulgrana, a pesar de los reveses sufridos esta última semana, el mejor del mundo. El gusto por el juego de toque, el cuidado de la cantera, el mimo de las jerarquías del vestuario, las formas cuidadas en la imagen y el lenguaje, han hecho de Pep un ícono de la historia azulgrana.

Una historia, la suya, que ha sido breve. Una historia intensa, vivida al cien por cien, y que le ha llevado a vaciarse de tal forma que el final ha llegado antes de lo que muchos hubiéramos deseado. Ha sido víctima Guardiola de su propio éxito, el cual le llevó en su primera temporada a conseguir un hito nunca logrado en la historia del fútbol. La consecución de forma consecutiva de todos los títulos puestos en juego. Seis títulos, seis trofeos que se pasearon de forma gloriosa por todo el territorio culé, como muestra de la supremacía lograda.

A partir de ese momento, cualquier otro hito nunca alcanzaría los logros de ese primer año. Cualquier temporada posterior sólo podría igualar esa primera. Cualquier derrota culé sería vista como un paso atrás en un equipo que lo había ganado TODO, absolutamente TODO. Y a ello se lanzaron jugadores y técnicos. Y año tras año, con unos niveles de exigencia brutales, se asumía que el objetivo debía ser cada uno de los títulos puestos en juego. No había períodos intranscendentes, no había títulos menores, no había partidos de trámite. Y así, poco a poco, el equipo se ha ido desgastando, y con él, su máximo representante.

Han sido cuatro años no sólo de fútbol. Han sido cuatro años de sentimientos y golpes duros. La enfermedad de Abidal, la de Tito Vilanova, la lesión de Villa, los enfrentamientos con Ibra, la presión de la prensa, la tensión de los clásicos, que han sido llevados a una dimensión de intensidad y disputa no vista hasta la fecha, las tertulias nocturnas que amparándose en la oscuridad, intentaban acabar con el que veían el máximo responsable de la perdida de esplendor blanca, los fines de ciclo... Ahora sí, Hermel, ahora sí. Fin del ciclo de Pep. Estará por ver si el del Barça.

Todos hechos y causas que han dejado exhausto al Rey. Y el Rey ha abdicado. Y ha abdicado en un momento crítico. En la semana más dura que se recuerda en esos cuatro años de gloria. En la semana en la que la pérdida de dos partidos ha supuesto el decir adiós a los dos principales títulos del año. En la semana en la que se constata que esta será la peor temporada en palmarés en número de trofeos llevados a las vitrinas del Museo.

Y así ha puesto en bandeja de plata a sus detractores el argumento propicio para un último ataque. Sinceramente creo que aquí Pep se ha equivocado. No en la decisión sino en el momento de anunciarla. Tenía que haber previsto que esta situación se podía dar, y que la demora del anuncio de su final, podía verse asociada con la derrota. Y así, la lectura que asociaría su marcha con el primer periodo de derrotas del equipo, haría que sus detractores vendieran la imagen de abandonar a la institución en su peor momento.

Al resto, sólo nos quedan palabras de agradecimiento hacia su gestión, dedicación y obra. Una obra que nos ha mostrado como de bonito puede ser este deporte, y que ha llevado a la institución a cotas a las que nadie ha llegado nunca. Ahora, su sucesor, Tito Vilanova, tendrá la misión de preservarla, y desde su propio criterio volver a la conquista de los territorios perdidos en las últimas batallas. La reconquista ha empezado. Y el nuevo Rey tiene las fuerzas intactas. Larga vida al Rey.

martes, 10 de abril de 2012

Corresponsales AdP: Periodistas indignos y Periodistas Indignados de Alfonso Loiza


El corazón del periodismo se ha entristecido por los corrillos de las redacciones. Éstas parecen oficinas de funcionarios, hospitales donde los empleados se limitan a dar palabras y forma a la realidad para salvar sus vidas. “Los periodistas engordan y los periódicos adelgazan”, escribe Juan Villoro. La generación más preparada es la más aséptica, la que menos sale a la calle. Pocos son los que escuchan y muchos los que hablan. Últimamente en el periodismo deportivo se dedican a analizar para sacar las conclusiones del medio, en lugar de reflexionar para que las saquen los lectores. Ahí se supone que residía la magia de este oficio, el del tú y no el de yo. Marca y AS hablan de un Villarato y Sport y El Mundo Deportivo, de otro. La moda va para largo. El vender la mercancía sin previo paso por el filtro del sentido común es el camino. Y si al trayecto se le añade la perspectiva de las filias y fobias, mejor será el tránsito por las tripas de este abominable negocio.

Cuenta Cappa en su libro “La intimidad del fútbol” que, en el Mundial de México, Maradona envió una pelota hacia donde estaban los periodistas, en un entrenamiento, y uno de ellos se la devolvió con la mano. “¡Cómo van a hablar de fútbol estos tipos si la agarran con la manos! ¡Por Dios!”, aseveró. Quizá no le falte razón a esa espontaneidad del Pelusa. Hemos acatado con resignación la máxima de que en fútbol se hable de todo menos de fútbol. O no nos gusta mucho este bello deporte o somos unos cobardes. Pocos mencionaron el pase preciosista de Özil, pero sí su expulsión. También hubo espacio para los gestos de Cristiano, las demás tarjetas rojas o si Pepe o Mourinho dijeron filho de puta o hijo de puta. ¿Cómo no iba a haberlo? El fútbol, un juego, es así el producto mejor vendible en nuestro país. Un circo. Una especie de Gran Hermano donde prima el esperpento. Da lo mismo que participen concursantes con la historia del fútbol en su cabeza, como Xavi, o en sus pies, como Messi; los premios de las portadas se repartirán según la histeria que generen en el receptor.

No soy nadie para dar lecciones, tengo 21 años, pocos pinitos hechos en este trabajo y mil batallas por vivir. Sin embargo, creo necesario distinguir el grano de la paja y para ello rescato una aseveración del escritor de “Fútbol a sol y sombra”, Eduardo Galeano: “La vida se reduce a indignos e indignados“. Ocurre lo mismo en el periodismo deportivo. El periodista deportivo es indignado o indigno. El indigno se hace de oro a costa de ‘teorías conspiranoides’ sobre los árbitros y va con la camiseta del Barcelona o del Real Madrid adherida, no a su corazón, debemos reconocernos como humanos para ser honestos, sino a la de su pluma como acérrimo. Además, aparecen en televisión para dar gritos; viendo cómo está el panorama pronto será un signo de elegancia no salir en ella.

El indignado trata la información con rigor y se detiene para reflexionar sobre el juego. En un mundo indigno es probable que le den más palos a los indignados que a los indignos. Aún está mal visto unir la inteligencia con fútbol y mucho menos a éste con la cultura. No obstante, el indignado no ha de derrumbarse; la clave, supongo, que estará en tener fuego y pasión, en no perder el entusiasmo, una palabra preciosa que viene a significar poseer a los dioses dentro. Indica que en la travesía por el desierto no estarán solos. Tengamos ojos, poros y oídos abiertos y la conciencia despierta por la dignidad del deporte y del fútbol auténticos. En una entrevista con el subdirector del AS, Juanma Trueba, me explicó que para hacer una buena crónica había que encontrar nuestra propia voz. La voz ha de ser la del impertinente, nunca la del imprudente y siempre la del indignado. Periodismo no es un servicio, no son audiencias; es un derecho, son voces para los lectores.

Pienso como el poeta Luis García Montero que “el fútbol es lo más importante de las cosas no importantes”, pero es innegable el impacto que tiene el deporte rey en la vida de las personas y sobre todo en los jóvenes. Todos volvemos a nuestra infancia gracias a esos benditos 90 minutos. Los pequeños imitan a sus ídolos y, lamentablemente, hoy día se fomenta un mundo único para ganadores, no para luchadores y eso que, a veces, esos luchadores triunfan, como el Levante que está en Champions. Y si nos gusta tanto el fútbol es por ese encanto, por los versos escritos por el humilde rebelde desde la poesía de los sueños posibles.

El fútbol es también arma de futuro. No hay mejor ventana al mundo que la del balompié. Admito que uno de los mejores maestros que he tenido ha sido este lindo juego y mi aula más preciada para aprender de la vida sigue siendo la de este deporte. Esos niños no deberían crecer mediante la cultura del exitismo porque, un día, esos niños se harán mayores y será tarde para darse cuenta que admitir la derrota es la prueba donde se miden a los hombres. Los periodistas deportivos indignados deberían comentárselo a los indignos y a las altas esferas de la mercadotecnia de la comunicación. Por artículo o por twitter mediante 140 caracteres. Para algo deberíamos emplear estas tecnologías y no para aplaudirnos a nosotros mismos. Vivir en la histeria permanente puede traer consecuencias devastadoras.

martes, 20 de marzo de 2012

¿Todo vale a la hora de realizar los traspasos en un equipo?

Os dejo la entrevista que @EduardoSchell tuvo a bien hacerme la semana pasada en Marca sobre el final del culebrón de los traspasos realizados por los Lakers. Espero que os guste.


El traspaso de Derek Fisher y el de Luke Walton vuelve a dejar de manifiesto que los Lakers no entienden de sentimentalismos. Ya intentaron traspasar a Odom y a Gasol, dos piezas fundamentales en los éxitos recientes. ¿Es buena esta frialdad? ¿Vale todo? ¿No hay que cuidar mejor a tu producto? ¿Vale todo para triunfar? El asunto es delicado, nadie mejor que Eugenio de Andrés*, experto en gestión de Recursos Humanos, para valorar los traspasos de los Lakers y su gestión desde el punto de vista empresarial y humano. ¿Afectarán estos movimientos al vestuario amarillo?
"Partiendo de la base que en una empresa privada cualquier decisión tiene cabida para tratar de mejor los resultados de una organización, desde mi punto de vista no todas son lícitas, y es muy corto de miras el tomar determinadas decisiones buscando meramente un rédito económico o deportivo. Más, teniendo en cuenta los éxitos recientes de los Lakers desde la llegada de Pau Gasol: dos anillos y tres finales consecutivas no merecen un cambio tan radical por el mal resultado de la pasada campaña".
¿Vale todo? "Claro que no, quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, y quien lo hace sin corazón se quedará solo", dice. Lo mejor es tratar de sintetizar y esquematizar el posible impacto de estos traspasos. Habla Eugenio de Andrés:
A favor de los Lakers

· No hay que tener miedo a tomar decisiones difíciles, quien no vale o no aporta al proyecto no tiene cabida en él. Quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, pero quien lo hace sin corazón se quedará solo

· Acabado todo este culebrón de traspasos y fallidas operaciones, lo mejor es que los que están saben que están ahí. Al menos hasta final de año. Muchos saben que no estarán mucho tiempo y que no les queda demasiado. Saben que no tendrán muchas oportunidades más de ganar anillo. Como dijo Ron Harper en su reciente visita a MARCA, se trata de "intentar el último hurra". Un último billete para el tren del anillo. Daños colaterales al margen, el grupo tiene la posibilidad de intentar hacer algo grande.


En contra de los Lakers
· Las decisiones difíciles no se pueden dilatar en el tiempo ni se pueden filtrar al equipo, y mucho menos a la opinión pública, ya que lo que provoca reacciones muy negativas para el equipo, como ha ocurrido con Odom, quien se enfadó con motivo y buscó su salida tras el 'no traspaso de Chris Paul', o con Pau quien a pesar de apelar a su gran profesionalidad ha visto mermado su juego.

· Deben responder a un proyecto y una estrategia de futuro. Querer arreglar el largo plazo, con decisiones cortoplacistas es un error garrafal.

· Hay aspectos que deben estar por encima de los resultados económicos, como es la cultura y los valores de una organización, de un equipo. Esto lo confirmaron tanto los miembros de la Selección Española que ganaron el mundial de Japón, como una gran parte de profesionales del baloncesto a los que entrevistamos para el estudio del libro 'Basuketoboru' explicando el éxito de la selección. Los valores de un equipo son su ADN, cuando se manipula o se les da la espalda, el equipo se queda sin identidad, sin rumbo. Prescindir torpemente de Derek Fisher, jugador con un rol clave en la consecución de los últimos anillos de la NBA del club angelino y alma máter del vestuario, a priori es una decisión equivocada. El dinero no lo es todo, el vestuario, el estilo, las personas, son determinantes. Él conocía perfectamente su rol dentro del equipo, en la cancha y en el vestuario y esto será complicado de suplir. En uno de los cursos que impartimos en Tatum junto al ex seleccionador Lolo Sáinz, éste cuenta cómo reestructuró la selección, antes de ganar la medalla de plata en el europeo de París'99, manteniendo en el equipo al mítico Súper Epi para que le ayudara a crear equipo desde el vestuario.

· Al fin de cuentas lo que un líder debe buscar es que los miembros de su equipo pongan todo su capacidad al servicio del equipo, pero por muy buenos que sean los jugadores, su capacidad siempre se ve matizada por su compromiso. Es decir, no vale con ser bueno, es necesario querer hacerlo bien. Y estas decisiones de la directiva de los Lakers lanzan un complicado mensaje: Odom y su versatilidad y compromiso están fuera desde hace meses, Gasol ha sufrido una situación complicada ya que desde su 'no traspaso' hasta el cierre del mercado ha vivido en la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con él escuchando constantes rumores y noticias de que le ponían en el mercado y ahora Fisher, el eterno capitán y líder del vestuario (además de presidente del sindicato de jugadores) está fuera. Y los que se quedan la única garantía que tienen es que saben que están hasta verano, luego nadie lo sabe a ciencia cierta.

· Cuando uno toma decisiones complicadas debe tratar de hacerlo lo mejor posible con la gente que se va, sobre todo por la gente que se queda, ya que esta va a ver en sus compañeros su futuro. Que los jugadores, de los que esperas su entrega total para ganar el campeonato, vean que en cuanto el vil dinero entra en escena tú no eres más que un peón con el que juegan a su antojo, no creo que ayude mucho. Estos comportamientos provocan que los jugadores vayan a lo suyo, que el concepto de equipo no exista. Quizás, por este tipo decisiones, la NBA sea un sitio tan individualista.
· La magia de los equipos no se construye con el talonario, lo hacen las personas. Los corazones no se inspiran con decisiones teóricamente buena sobre el papel, lo hacen cuando sientes la lealtad, los valores o la confianza en ellos mismos.
· En este sentido el comportamiento de los Lakers en los últimos meses con Pau Gasol dista mucho de ser ejemplar. En ocasiones hay que afrontar complicadas remodelaciones de los proyectos pero no se puede tener en vilo a un pilar fundamental de los éxitos recientes y a alguien tan valioso dentro y fuera de la cancha como es Pau. He añorado que un directivo de la franquicia saliera públicamente y respaldara a Gasol poniendo fin a los rumores y especulaciones de su posible traspaso. Con tanta especualción sobre su futuro es normal que alguien humano como Pau haya podido ver mermado su rendimiento. Además, situándole de una forma tan descarada en el mercado han podido depreciar su valor

jueves, 23 de febrero de 2012

Corresponsales AdP: El extraño caso de la renovación de Guardiola de José Carlos Carrasquet


Como cada año por estas fechas, y desde que Guardiola es entrenador del F.C. Barcelona, la noticia más esperada y el tema más manido, es el de su renovación. Cada mes de febrero, la historia se repite, y como en un bucle infinito las portadas y noticias de los diferentes medios se fotocopian año tras año. ¿Renovará Guardiola?

Y normalmente, cada año, una vez finalizada la vorágine de partidos que supone la disputa de las eliminatorias de la Copa del Rey, el técnico azulgrana, decide que ha llegado el momento de estampar su firma en un nuevo contrato y prorrogar su continuidad un año más. Está manera de hacer, viene cimentada, entiendo, en su conocimiento del club, y en la mala experiencia que Pep tuvo en el momento de su adiós como jugador azulgrana. Hay que recordar, que el de Santpedor, después de haber protagonizado la etapa más espectacular de la historia culé, que él mismo se ha encargado de superar como entrenador, tuvo una salida más bien triste del club que lo vio crecer.

Pero aún y así, suena raro, parece extraño, ese continuo dilema que se plantea año tras año, y que hace tener al club, jugadores y seguidores en ascuas, preguntándose si la ansiada firma de Pep llegará. Y digo que es extraño, porque en este mundo cambiante que nos ha tocado vivir, una de las aspiraciones que buscan la mayoría de los humanos es la estabilidad. Ante la disyuntiva entre un contrato fijo, o uno temporal renovable año tras año, la mayoría, por no decir el noventa y nueve por ciento de las personas elegirían la primera opción.

Pero Guardiola no. Guardiola duda, y la pregunta es el origen de esa indecisión. Normalmente la duda se origina a partir de un pensamiento negativo. El “no” poder enfrentarse a un objetivo con el pleno convencimiento de su consecución nos genera dudas en cuanto a las posibilidades de llevarlo a cabo. Es por tanto evidente, que algo no cuadra en la cabeza del técnico azulgrana. Aparentemente el hecho de que una persona deba enfrentarse a una dificultad es un perjuicio, y ahí podría radicar una de las causas de esa demora. Guardiola entrevé una dificultad que entiende que no puede superar.

¿Pero cuál es esa dificultad? ¿Los jugadores? El técnico azulgrana se encuentra rodeado de jugadores que le aprecian, y que no paran de enviar mensajes abogando por su continuidad. Pep, cogió un grupo derrotado, y sumido en el caos, y lo llevó en menos de un año a las más altas cotas del universo futbolístico, alcanzando logros sin igual en la historia de este deporte. Título a título, temporada a temporada, los jugadores supervivientes a las altas exigencias del técnico, han crecido tanto de forma individual como colectivo. No es de extrañar por tanto, la veneración que éstos profesan por su técnico. Veteranos, que no desean vivir otra era de desastres en los últimos años de su carrera, y jóvenes, que ven cómo la filosofía de cantera del técnico les abre las puertas de un vestuario, que no hace muchos años les estaba vetada.

¿La exigencia de la afición? Si bien es cierto que en el fútbol, el pasado no existe, y que la historia se escribe casi partido a partido, también lo es, que la afición azulgrana suele ser bastante complaciente con aquellos que le han dado triunfos. Y así, ahora el crédito que Guardiola se ha ganado después de tres años increíbles en casi infinito. Y a pesar de algunas voces discordantes, que abogan por la magnificencia de la plantilla como la clave del éxito, en su mayoría el socio y aficionado culé, ve a Pep y su equipo técnico como las claves de un cambio de mentalidad en el habitual pesimismo de la entidad.

¿Será el entorno del club? Es de todos conocido el “feeling” que mantenían Laporta yGuardiola, en la anterior etapa presidencial. Etapa que no hace falta recordar como finalizó, y que mantiene aún vigente un proceso judicial contra el expresidentes azulgrana por los abusos económicos durante su gestión. Proceso judicial ante el que Pep se ha postulado de forma totalmente transparente haciendo ver su desacuerdo por las medidas tomadas por la actual junta. Pero también es cierto que ésta, ha puesto todas las facilidades posibles para que el cuerpo técnico se encuentre cómodo en sus funciones, y ha realizado todas las gestiones que éste ha requerido, tanto en forma de fichajes (Cesc y Aléxis), como de bajas (Ibrahimoviccomo caso más sonado).

Analizado así, pocas son las dudas que Pep debería tener. Teniendo a su lado, a directiva, equipo y afición, casi se podría decir que tiene comiendo en su mano a la totalidad de los estamentos que sostienen el club.

Y aquí, debería tener Guardiola presente, que él a su vez, también ha crecido al albor de la grandeza del club. Club que le ha permitido hacer y deshacer a su antojo. Club que le ha dado todo lo necesario para desarrollar su trabajo. Club que necesita, una planificación conforme a su grandeza, y que no puede quedar continuamente a las expensas de una única persona. Debe ser Guardiola, el primero en entender, como hombre de club que es, que esta continua exposición a los medios, es un arma más de presión, que se suma a la que ya tiene como técnico del equipo más laureado del momento.

Por otro lado, estamos presenciando la primera temporada, en la que el equipo no ha rendido como en las precedentes. Y mereciéndolo o no, se encuentra muy distanciado del liderato. Tan distanciado, que hace casi imposible la reedición del título de Liga. Una visión simplista de la situación, podría dar a entender que cual capitán del Concordia, el máximo representante de la nave se baja en el momento que más se le necesita. Ese también debería ser un planteamiento que Pep se debería hacer en el momento de tomar su decisión.

Decisión, que si tanto se demora, será porque está más cerca del “si” que de la negación. Aunque es su defensa, os dejo una frase de Henry Ford, que resume la actual situación:

“Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes... estás en lo cierto.”

jueves, 1 de diciembre de 2011

Corresponsales AdP: Lo realmente importante de Javier Brizuela


El deporte, como la vida misma, es un inmenso escenario en el que se citan elementos contradictorios. Los sentimientos más nobles con las pasiones más bajas; el compañerismo y la solidaridad con la trampa y la deslealtad. En el fútbol, la ingente exposición mediática de sus protagonistas y el fervor popular que provocan acentúan la contradicción.

Se puede ver de todo en el campo, y, por pura estadística, no todo puede ser bueno. La competitividad extrema propicia algunos casos límite, como la sucesión de partidos Barça-Madrid con la que nos obsequiaron los designios del calendario el curso pasado. Una ronda de enfrentamientos que en varios momentos pareció una oda al juego subterráneo. La España futbolística se dividió. En la Supercopa, con el famoso dedo de Mourinho en el ojo de Vilanova en medio de una tángana bochornosa, se rozó lo grotesco.

Futbolistas y entrenadores, como cualquier persona de este mundo, tienen sus errores, pero también saben hacer bien las cosas. El célebre código no escrito en el que se declara que lo que pasa en un encuentro se queda dentro del terreno de juego es una manera de relativizar los acontecimientos cuando está en riesgo el trabajo de toda la temporada y tienes las pulsaciones aceleradas. Con tanta presión, la probabilidad de equivocarse se incrementa, lo que realza la importancia de pedir perdón cuando el comportamiento dista de ser ejemplar.

La semana pasada Mourinho no se disculpó por el dedazo, pero le deseó una rápida recuperación a Vilanova, operado de la glándula parótida. Lo hizo contestando a la pregunta de una periodista y parecía sincero. El preparador portugués tiene actitudes reprobables, pero están enfocadas hacia un contexto competitivo. Fuera de él tiene sentimientos, aunque algunos no lo crean, y en esas habló el martes sobre el segundo entrenador del Barcelona.

Los deportistas, ante todo, son personas, y saben valorar lo realmente importante. Como dijo Guardiola, es secundario ganar en Milán cuando tu segundo entrenador está pasando por un mal momento. Al Barça ya le afectó una circunstancia similar o peor el año pasado con el tumor de hígado de Abidal. Entonces, Madrid y Olympique de Lyon tuvieron el bonito detalle de redactar un mensaje de ánimo que se vio en los videomarcadores del Bernabéu antes del inicio de su partido de vuelta de octavos de la Champions. Además, los 22 jugadores regresaron al césped tras el pitido final para mostrar unas camisetas, preparadas para la ocasión, con el lema “Ánimo Abidal”.

Si el afectado hubiese sido alguien del Real Madrid, la reacción del eterno rival habría sido la misma, aunque se muestren en el campo como enemigos irreconciliables.

Otro caso, seguramente el más grave, es el del hijo de Carlos Martins, centrocampista portugués del Granada. Su retoño, llamado Gustavo y de solo tres años, padece un problema en la médula ósea que impide a ésta la producción del nivel necesario de plaquetas y glóbulos rojos. La única solución para el chaval es un trasplante. En la búsqueda de un donante, varios futbolistas se han movilizado y los seguidores del Granada han hecho colas para comprobar si su sangre es compatible con la del pequeño Gustavo. Su padre, destrozado, declaró en “El Larguero” que sigue jugando porque a su hijo le gusta verle en acción.

Estas circunstancias nos ayudan a organizar la escala de prioridades. El fútbol, como cualquier deporte, es un medio para trabajar o disfrutar, no una cuestión de vida o muerte (que me perdone Bill Shankly).

Los aficionados violentos olvidaron esto hace demasiado tiempo. Los verdaderos protagonistas, por fortuna, lo siguen recordando. 

lunes, 24 de octubre de 2011

Kathrine Switzer la primera mujer en correr una maratón


La mujer de esta foto, que me ha pasado mi amigo Fernando, es de Kathrine Switzer. Esta valiente mujer desafió las normas establecidas cuando en 1967 se convirtió e la primera mujer en correr una maratón, ya que hasta ese momento se trataba de una prueba exclusivamente para hombres.

Para ello se inscribió como KV Switzer y cruzó la línea de salida con el dorsal 261 como si fuera un corredor más. Pero Kathrine pasó a la historia cuando uno de los jueces a mitad de la carrera se dio cuenta y salto tras ella para detenerla, pero el resto de corredores se lo impidieron y la “escoltaron” para que pudiera terminar la carrera, con un tiempo de 4 horas y 20 minutos. Ese es uno de los momentos inolvidables de la historia de los maratones que quedó para el recuerdo en esta foto.



Desde entonces Kathrine Switzer se ha dedicado a luchar contra la desigualdad entre mujeres y hombres, organizando carreras en 27 países, Avon International Running Circuit, en las que han participado más de 1.000.000 de mujeres, hasta que logró en 1984 que el maratón femenino fuera prueba olímpica.

En el plano deportivo ha corrido 35 maratones, ganando el maratón de New York en 1974, y logrando su mejor marca, 2:51.33, cuando quedó segunda en 1975 en el maratón de Boston. Es la mujer con sexta la mejor marca del mundo.

Me admiran poderosamente los actos donde la gente normal se rebela contra las injusticias, contra las ideas reaccionarias, contra el “no se pude hacer” o el “nunca se ha hecho así”. Me admira tanto el valor de Kathrine , como el del resto de corredores anónimos que impidieron la injusticia.

Necesitamos recuperar el espíritu de aquel incidente de Boston, para poder transformar las cosas, para no aceptar todo lo que nos sucede, para no vivir con frialdad la desgracia ajena. Porque nuestra felicidad está completamente interrelacionada con la de los demás. Creemos que podemos ser francotiradores, independientes, pero sólo en sociedad cobramos sentido, y sólo siendo mejores personas, e implicándonos más con la gente que nos rodea,  lograremos cambiar un poco nuestro mundo.

viernes, 5 de agosto de 2011

Padres y deportistas, liderazgo y ejemplo

Dicen que el padre del boxeador Óscar de la Hoya le hacía entrenar más de 10 horas diarias cuando todavía era un niño. A Tiger Woods su padre le regaló por su tercer cumpleaños un palo de golf. A los 12 el “tigre” pilló a su padre en la cama con otra mujer que no era su madre.

Richard Williams puso a sus dos hijas, Venus y Serena, a jugar al tenis poco después de empezar a andar. En la cancha donde entrenaba Venus le colgó un cartel que decía “Cuando fracasas lo haces sola”, y a Serena la obligaba a elegir primero en los restaurantes para que no copiara a su hermana mayor y desarrollara así su propio carácter.

El padre de Andre Agassi, cuando este era niño, le pego con cinta americana dos palas de ping pong a las manos. Más tarde cuando Andre tenía 13 años, modificó una máquina para lanzarle pelotas de tenis a casi 180 kilómetros por hora. La primera frase que Mike Agassi le dijo a su hijo cuando este ganó su primer Wimbledon fue: “No deberías haber perdido el cuarto set”.

A los tres años, Fernando Alonso ya tenía su propio kart, hecho por su padre con sus propias manos. Aquel año Fernando ganó su primera carrera. José luís Alonso renunció a ser portero del Celta de Vigo para poder dedicarle a su hijo y a sus carreras todo el tiempo posible.

Los padres y las madres son los primeros líderes que conocemos las personas, y sus valores y estilo quedan grabados en nosotros para siempre. Fernando Alonso reconoce que la pasión que le transmitió su padre caló en él hondamente, en cambio Agassi dice que su padre “era un ser violento por naturaleza, lleno de rabia, que me trato duramente toda la vida”.

El ejemplo y la exigencia son dos de las más potentes herramientas de un líder, y por ello debemos usarlas con mucha responsabilidad. Cómo padres o responsables de un equipo, somos los referentes de nuestras personas, y lo que hacemos, y no lo que decimos, será el camino a seguir por ellas.

No exijamos sin sentido, lanzando bolas a 180 km/h a nuestras personas, ni pidamos cosas que nosotros no damos. Que nuestra gente sienta como Óscar de la Hoya que “mi padre nunca dejo de creer en mí”, pero no volquemos en ellos nuestras frustraciones o queramos alcanzar a través suyo lo que nosotros no hemos sido capaces de lograr.

Los errores de nuestros equipos son el reflejo de nuestros errores como líderes, no lo olvidemos nunca.

domingo, 10 de julio de 2011

El día que fuímos uno

Hoy hace un año de aquel mágico día en el que un puñado de hombres fueron capaces de hacernos vivir un sueño sin parangón. Un día en el que la ilusión acabó por unas horas con la crítica y el odio. Un día en el que dejaron de existir unos y otros, para sólo existir un nosotros.
Cuando Iniesta pegó con su alma aquel balón ganador, transformó nuestro país por un tiempo. Acabó con la derecha y con la izquierda, acabó con los escépticos, con los agoreros, acabó con los enfrentamientos, acabó con las diferencias, y sobre todo acabó con los complejos. 
Aquel día tuvimos unos colores únicos, tuvimos una misma voz, un mismo sentir. El grana, el blanco, el verde, el azul, todos palidecieron, para hacer brillar un rojo con más fuerza que nunca, un rojo que nos representaba a todos, que nos unía, un rojo que nos hacía sentirnos orgullosos.
  
Por primera vez la bandera perdió todas sus connotaciones negativas, todos sus partidismos, para por un tiempo ser simplemente… nuestra bandera. Con humildad, con generosidad, con orgullo, pero sin soberbia ni prepotencia.
  
Fueras donde fueras, te sentías en casa. Éramos parte de algo grande, de algo importante. Podías sentir la energía, la ilusión... Veías sonrisas, gestos, abrazos... Gritabas, cantabas, llorabas... La alegría nos invadió, nos desbordó y nos cambió.
  
Fue nuestro momento. Hicimos historia, dentro y fuera del campo. En Johannesburgo y en cada pueblo de la piel de toro. Lo hicieron cada uno de los jugadores y técnicos que jugaron aquel partido, pero también cada uno de los 44 millones de corazones que latimos por una vez al unísono.
  
Qué grande fue.
  
Que increíble haber podido vivirlo.
  
Qué pena que terminara, y que hayamos dejado que los viejos fantasmas hayan vuelto.

viernes, 11 de febrero de 2011

Cine y Deporte: Titanes, hicieron historia

Esta cinta del año 2000, curiosamente producida por Disney como otras muchas películas sobre hazañas deportivas (El Milagro, Invincible Somos los mejores, etc.), trata sobre la integración de dos grupos humanos, sobre cómo se debe crear un equipo y cómo desmontar dos culturas para lograr que nazca una nueva y compartida filosofía de juego. Una cinta muy actual en esta época de fusiones y adquisiciones en la que se encuentra el tejido empresarial.

La película rememora un hecho real que ocurrió en 1971 cuando el proceso de integración racial obliga a dos institutos de Alexandría (Virgina), uno sólo de blancos y uno sólo de negros, a fusionarse, y por tanto también sus equipos de fútbol americano. Para complicar más la situación en esta pequeña ciudad pero gran apasionada de este deporte, la nueva dirección decide poner al frente del equipo (Los Titanes) a un entrenador negro Herman Boone (interpretado la solvencia habitual de Denzel Washington), relegando a un segundo puesto al entrenador del equipo de los blancos (encarnado por el ya veterano, aunque poco conocido, Will Patton que le da una buena réplica a Denzel, logrando una química interesante).

La historia está bien contada y logra, como se debe pedir a cualquier película de este género, movilizar las emociones del espectador, especialmente de los aficionados al deporte.

Muchas son las lecturas que se pueden hacer de “Titanes”, pero a mí me gustaría centrarme en lo bien que narra las dificultades de integrar dos equipos de personas para conseguir hacerles sentir uno sólo, con su propia identidad, con los mismos objetivos y con los mismos valores.

Habla muy bien de la necesidad de que los líderes se pongan al servicio de todo el nuevo equipo, y no sólo de los que hasta el día anterior eran sus compañeros. Me contaba un directivo de una entidad financiera que se encuentra actualmente en un proceso de fusión, que cuando estaban configurando el nuevo equipo de dirección, el líder de otra de las organizaciones le dijo “Esto no puede ser el comité de dirección tiene 8 (de 12) personas de tu organización”. A lo que este magnífico profesional le contesto “Te confundes, este equipo está formado por las 12 mejores personas del nuevo proyecto, porque mi organización dejó de existir en el momento en el que nos fusionamos”. Una inercia que cuesta vencer. Un respeto y una autoridad que hay que volver a ganarse con una parte del equipo, sin perderla con las que fueron tus personas. Un proceso complicado que no va a ser entendido por algunos, y que cómo en la película, no tendrán más remedio que salir del proyecto.

El proceso no es fácil, pero el método del entrenador Herman Boone es efectivo: se los lleva a hacer la pretemporada fuera de la ciudad, establece nuevas normas, aplica un estilo de dirección intransigente con las falta de respeto hacia el resto del equipo, trata de múltiples formas, algunas racionales, otras inconscientes y otras muy emocionales de crear vínculos entre los jóvenes jugadores, formas de forzar la relación y el conocimiento de los diferentes jugadores.

Ecuanimidad y exigencia. Empatía y resiliencia. Estrategia y corazón. Centrarse en las personas, en las personas y más en las personas (Y mucho menos en los procedimientos, el sistema de juego o la tecnología). Probablemente estos podrían los ser ingredientes para ser un buen líder, pero sin duda son las piezas claves en un proceso de integración.

Una receta cuasi perfecta que se podría resumir en "Respeto". En palabras del auténtico Herman Boone. "Siempre he creído en el respeto. Me enseñaron a respetar al hombre, sus creencias, su cultura, su espacio. Sean cuales sean sus principios, sé que debo tratar con respeto a todo el mundo. Esa ha sisdo siempre mi regla de oro y la de todos los equipos que he entrenado”.


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