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lunes, 17 de febrero de 2014

No todo el mundo sabe perder


Supongo que tiene que dar mucha rabia que te adelanten en los últimos metros pero...





martes, 20 de marzo de 2012

¿Todo vale a la hora de realizar los traspasos en un equipo?

Os dejo la entrevista que @EduardoSchell tuvo a bien hacerme la semana pasada en Marca sobre el final del culebrón de los traspasos realizados por los Lakers. Espero que os guste.


El traspaso de Derek Fisher y el de Luke Walton vuelve a dejar de manifiesto que los Lakers no entienden de sentimentalismos. Ya intentaron traspasar a Odom y a Gasol, dos piezas fundamentales en los éxitos recientes. ¿Es buena esta frialdad? ¿Vale todo? ¿No hay que cuidar mejor a tu producto? ¿Vale todo para triunfar? El asunto es delicado, nadie mejor que Eugenio de Andrés*, experto en gestión de Recursos Humanos, para valorar los traspasos de los Lakers y su gestión desde el punto de vista empresarial y humano. ¿Afectarán estos movimientos al vestuario amarillo?
"Partiendo de la base que en una empresa privada cualquier decisión tiene cabida para tratar de mejor los resultados de una organización, desde mi punto de vista no todas son lícitas, y es muy corto de miras el tomar determinadas decisiones buscando meramente un rédito económico o deportivo. Más, teniendo en cuenta los éxitos recientes de los Lakers desde la llegada de Pau Gasol: dos anillos y tres finales consecutivas no merecen un cambio tan radical por el mal resultado de la pasada campaña".
¿Vale todo? "Claro que no, quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, y quien lo hace sin corazón se quedará solo", dice. Lo mejor es tratar de sintetizar y esquematizar el posible impacto de estos traspasos. Habla Eugenio de Andrés:
A favor de los Lakers

· No hay que tener miedo a tomar decisiones difíciles, quien no vale o no aporta al proyecto no tiene cabida en él. Quien dirige un equipo sin cabeza, se estrellará, pero quien lo hace sin corazón se quedará solo

· Acabado todo este culebrón de traspasos y fallidas operaciones, lo mejor es que los que están saben que están ahí. Al menos hasta final de año. Muchos saben que no estarán mucho tiempo y que no les queda demasiado. Saben que no tendrán muchas oportunidades más de ganar anillo. Como dijo Ron Harper en su reciente visita a MARCA, se trata de "intentar el último hurra". Un último billete para el tren del anillo. Daños colaterales al margen, el grupo tiene la posibilidad de intentar hacer algo grande.


En contra de los Lakers
· Las decisiones difíciles no se pueden dilatar en el tiempo ni se pueden filtrar al equipo, y mucho menos a la opinión pública, ya que lo que provoca reacciones muy negativas para el equipo, como ha ocurrido con Odom, quien se enfadó con motivo y buscó su salida tras el 'no traspaso de Chris Paul', o con Pau quien a pesar de apelar a su gran profesionalidad ha visto mermado su juego.

· Deben responder a un proyecto y una estrategia de futuro. Querer arreglar el largo plazo, con decisiones cortoplacistas es un error garrafal.

· Hay aspectos que deben estar por encima de los resultados económicos, como es la cultura y los valores de una organización, de un equipo. Esto lo confirmaron tanto los miembros de la Selección Española que ganaron el mundial de Japón, como una gran parte de profesionales del baloncesto a los que entrevistamos para el estudio del libro 'Basuketoboru' explicando el éxito de la selección. Los valores de un equipo son su ADN, cuando se manipula o se les da la espalda, el equipo se queda sin identidad, sin rumbo. Prescindir torpemente de Derek Fisher, jugador con un rol clave en la consecución de los últimos anillos de la NBA del club angelino y alma máter del vestuario, a priori es una decisión equivocada. El dinero no lo es todo, el vestuario, el estilo, las personas, son determinantes. Él conocía perfectamente su rol dentro del equipo, en la cancha y en el vestuario y esto será complicado de suplir. En uno de los cursos que impartimos en Tatum junto al ex seleccionador Lolo Sáinz, éste cuenta cómo reestructuró la selección, antes de ganar la medalla de plata en el europeo de París'99, manteniendo en el equipo al mítico Súper Epi para que le ayudara a crear equipo desde el vestuario.

· Al fin de cuentas lo que un líder debe buscar es que los miembros de su equipo pongan todo su capacidad al servicio del equipo, pero por muy buenos que sean los jugadores, su capacidad siempre se ve matizada por su compromiso. Es decir, no vale con ser bueno, es necesario querer hacerlo bien. Y estas decisiones de la directiva de los Lakers lanzan un complicado mensaje: Odom y su versatilidad y compromiso están fuera desde hace meses, Gasol ha sufrido una situación complicada ya que desde su 'no traspaso' hasta el cierre del mercado ha vivido en la incertidumbre de no saber qué iba a pasar con él escuchando constantes rumores y noticias de que le ponían en el mercado y ahora Fisher, el eterno capitán y líder del vestuario (además de presidente del sindicato de jugadores) está fuera. Y los que se quedan la única garantía que tienen es que saben que están hasta verano, luego nadie lo sabe a ciencia cierta.

· Cuando uno toma decisiones complicadas debe tratar de hacerlo lo mejor posible con la gente que se va, sobre todo por la gente que se queda, ya que esta va a ver en sus compañeros su futuro. Que los jugadores, de los que esperas su entrega total para ganar el campeonato, vean que en cuanto el vil dinero entra en escena tú no eres más que un peón con el que juegan a su antojo, no creo que ayude mucho. Estos comportamientos provocan que los jugadores vayan a lo suyo, que el concepto de equipo no exista. Quizás, por este tipo decisiones, la NBA sea un sitio tan individualista.
· La magia de los equipos no se construye con el talonario, lo hacen las personas. Los corazones no se inspiran con decisiones teóricamente buena sobre el papel, lo hacen cuando sientes la lealtad, los valores o la confianza en ellos mismos.
· En este sentido el comportamiento de los Lakers en los últimos meses con Pau Gasol dista mucho de ser ejemplar. En ocasiones hay que afrontar complicadas remodelaciones de los proyectos pero no se puede tener en vilo a un pilar fundamental de los éxitos recientes y a alguien tan valioso dentro y fuera de la cancha como es Pau. He añorado que un directivo de la franquicia saliera públicamente y respaldara a Gasol poniendo fin a los rumores y especulaciones de su posible traspaso. Con tanta especualción sobre su futuro es normal que alguien humano como Pau haya podido ver mermado su rendimiento. Además, situándole de una forma tan descarada en el mercado han podido depreciar su valor

viernes, 15 de mayo de 2009

El negocio del Fútbol (I)


Cuando uno lee en los periódicos deportivos o escucha los programas de radio dedicados al deporte y a groso modo intenta comprender cuál es la esencia, lo importante, lo fundamental, en la Liga de Fútbol Profesional, en la Primera División, parecería que todo se reduce al equipo campeón.
Parece razonable, un conjunto de 20 equipos luchan durante una temporada y tan sólo uno alcanzará la gloria de alzarse con el título, luego es lógico pensar que en esto reside la importancia de este campeonato.
Pues bien, es evidente que no. En la liga se juegan muchas cosas y la posibilidad de ganarla, aunque en realidad todos podrían hacerlo, está por lógica, es decir por la lógica de los presupuestos, limitada a muy pocos equipos, dos son fijos en las apuestas y luego por épocas otros 3 ó 4 se incorporan a esa selecta categoría, llegando en alguna ocasión a imponerse a la lógica del dinero.
Esto del dinero, es un tema muy interesante para reflexionar, ya que se suele decir que en el fútbol; y en otros deportes también, el tema económico no es importante, que lo importante es lo deportivo, pero sin embargo tanto a nivel de país como a nivel europeo, tan sólo los que gozan de un presupuesto económico poderoso son capaces de permanecer en la élite, incluso a pesar de no obtener importantes resultados deportivos durante años, pero bueno, esto lo desarrollaré en otra ocasión.
Hoy quiero hablar de la importancia económica en encierra un campeonato de Liga como la Española.
Hay en España 9 equipos, que al empezar la liga en Agosto no saben que en Mayo cuando finalice, algo importante o muy importante habrá sucedido para ellos:
· Uno será el campeón, con todo lo que ello significa, aunque en realidad es un triunfo muy efímero, en seguida las vacaciones para los jugadores e inmediatamente unos se irán del equipo y vendrán otros fichajes nuevos. La afición se olvidará ya en la pretemporada del éxito en la Liga. Es decir, escasos días de gloria. Pero tiene algo muy importante, gana notoriedad, local principalmente, y jugará la Champions, inmenso escaparate de equipos y jugadores, es prácticamente imposible tener uno de los premios apreciados como jugador, sin estar en un equipo que juegue la Champion.

· Otros 3 equipos también jugarán la Champions, sabiendo que dos de ellos tienen que jugar la previa para clasificarse definitivamente, si lo consiguen los tres estarán en el mismo nivel del que ganó la liga. Jugar la Champions, además de la notoriedad de Marca, antes mencionada, tanto para los Clubes como para los jugadores, la Champions supone una posibilidad de ingresos tanto directos, como inducidos, importantísima, lo que en los difíciles momentos que vive el fútbol mundial, puede ser determinante para todos.
· Hay dos equipos más, que juegan en Europa en la UEFA, para muchos Clubes, un sueño casi inalcanzable, para otros un clavo ardiendo, para intentar no desaparecer de la élite, y económicamente tiene o puede tener un importante rendimiento, si se sabe aprovechar.

· Y lo más importante probablemente, para el mayor número de equipos que juegan en primera división, es que tres equipos descenderán a segunda, desde el punto de vista económico, un desastre, es difícil comprender, el salto negativo que supone para Club y jugadores ese descenso.
Todo eso se está jugando en la liga y no tan sólo el quedar campeón, por eso hay millones de aficionados en España que son seguidores de dos equipos, uno, de los que deben aspirar a ser campeones, y otro que juega los otros premios o castigos que encierra la Liga de Fútbol Profesional.
En el mundo de la empresa sucede lo mismo, en todos los sectores, hay grandes, medianas y pequeñas empresas, y aunque todos juegan en el mismo mercado, sus planteamientos, sus realidades y sus posibilidades, son bien distintas. En notoriedad, en presupuestos, en dificultades, en peligros, viven realidades distintas. Pero es muy importante para los gestores tener claro cuál es su específica realidad, no se es feliz por trabajar en las más grandes, por tener los mejores sueldos, por ser los más conocidos, en la vida hay muchos modelos y todos nos pueden conducir a la felicidad, que es el mayor de los éxitos.
Cualquier empresa pequeña de un sector puede quitarle un cliente a la empresa más grande de su sector, y hay muchos ejecutivos que han renunciado a todo lo que supone dirigir grandes corporaciones, y han montado sus propias empresas, pequeñas, pero plenas de satisfacciones, dando un nuevo sentido a sus vidas.
Recordemos en la Liga hay varios que la ganan alguna vez, algunos la han ganado varias veces, y muy pocos que la ganan muchas veces, pero tan sólo 3 en toda su historia, nunca han descendido a segunda, luego es tan meritorio, o quizás más ganarla como no descender.

martes, 28 de abril de 2009

Competitividad: Petrovic vs Sabonis


Creo rotundamente, que si un equipo quiere conseguir resultados debe inculcar a sus miembros un espíritu competitivo, y en el momento económico actual mucho más especialmente. Porque todo lo competitivo lleva a reacciones positivas y hace que la persona encuentre un motivo de superación y satisfacción personal, lo que tiende a producir una mayor atención y estímulo en el trabajo.
La persona competitiva denota el interés en hacerlo mejor que el otro. Si queremos ser competitivos para obtener buenos resultados y ganar debemos ayudar a nuestra gente a desarrollar su creatividad, intuición, inspiración, espontaneidad, además de desarrollar su personalidad, que sean ellos mismos. Pero sobre todo hay que conseguir para ser competitivos el que asuman responsabilidades, y ellos nos llevara a que transmitan una gran seguridad y confianza dentro del grupo de trabajo, haciéndonos mentalmente fuerte, además de conseguir que se tenga un compromiso con el equipo. Esta es la base para lograr esos objetivos que a veces nos parece imposible.
Os voy a poner el ejemplo de dos deportistas, a los que he tenido la oportunidad y el orgullo de entrenar, para que veáis las diferencias que provoca la competitividad en un jugador y su impacto en el equipo. Dos jugadores con grandes diferencias técnicas e inclusive de fama, pero donde ambos pusieron a disposición del equipo todo lo que hemos expuesto anteriormente, SU COMPETITIVIDAD, para bien del resultado final.

La Selección que yo entrenaba en el Eurobasket de Francia se tuvo que enfrentar a la temible Lituania en cuartos de final. En ella jugaba Arvydas Sabonis 220 centímetros uno de los mejores pivots de todos los tiempos. Por nuestra parte, pensamos que la única baza que teníamos para defenderle era Iñaki de Miguel, un pivot de apenas 2,05, pero rápido y muy correoso. De Miguel, contra todo pronóstico hizo un gran partido y consiguió descentrar y secar a Sabonis que sólo fue capaz de anotar 2 puntos. Cómo sería la desesperación de Arvydas que cada vez que pasaba al lado de nuestro banquillo me decía “¡¡¡Lolo, quítame de encima a este #@%&€!!!”.

En uno de los partidos más memorables de los 80 el Real Madrid de Petrovic y Martín nos enfrentamos al Snaidero Caserta de Oscar Schmidt Becerra en la final de la Recopa de 1989. Becerra nos hizo un roto anotando la friolera de 44 puntos, y como Fernando Martín tenía una mano lesionada, en uno de los tiempos muertos del principio de la segunda parte le dije a Drazen Petrovic que nuestra única baza es que tomara las riendas del partido en su faceta anotadora. Y su reacción fue ¡anotar 62 puntos! gracias a los cuales ganamos el partido,…bueno, gracias también a la defesa implacable que hicimos sobre el equipo italiano.

¿Veis la diferencia entre la actitud de Petrovic o De Miguel y la de Sabonis? ¿Veis los resultados que se consiguen con gente competitiva, independientemente de su talento? La competitividad hace que nuestras personas se crezcan ante las dificultades, que no se rindan, que se levanten cada vez que se caigan, que busquen soluciones, que consigan ventas donde otros no lo logran… Tenemos que inculcar competitividad en nuestros equipos, tenemos que apostar por objetivos exigentes pero alcanzables, no caer en la autocomplacencias y promover la autocrítica que nos permita seguir mejorando cada día.


Aquí dejo mi reflexión y le pido a mis compañeros de blog expertos en la empresa Paco, Ricky, Eugenio… que nos digan como poder hacerlo.

lunes, 2 de marzo de 2009

Ganar, ¿La única forma de conseguir la felicidad?


En el mundo del fútbol, es fácil encontrar unanimidad en la teoría de que lo importante es ganar, y algunos incluso van más allá y añaden “aunque sea de cualquier forma”.
En el mundo empresarial, ha vencido el criterio de que lo más importante para una empresa son los resultados económicos, y muy especialmente los resultados a corto plazo. Y en el mundo de los individuos es el éxito económico, la meta más ambicionada por una gran mayoría de personas.
Esta similitud entre estos tres mundos, nos debe hacer pensar que hemos creado algo que tiene como principal ídolo, al éxito y que ese éxito, primero puede merecer cualquier tipo de comportamiento, segundo, se tiene que obtener al más corto plazo posible y tercero su manifestación más clara es la económica.


Pues bien, creo firmemente que necesitamos revisar estos conceptos, ya que en ellos probablemente se apoyan la mayoría de las frustraciones que vivimos en la actualidad. Reflexionemos:
- Pocos alcanzan el éxito económico.
- Muchos de los que lo alcanzan no encuentran en él la felicidad.
- El corto plazo no tiene fin, cada vez que se consigue un logro, se está estableciendo otro aún más difícil y después otro y otro…
- El comportamiento desleal, la envidia, la soberbia, la codicia, etc… son antagónicos con la felicidad (no todo vale, no de cualquier forma)

Si nos centramos en el mundo del fútbol como referente en el que se puede visionar con facilidad comportamientos y sacar conclusiones de ello, para aplicarlos en otras actividades, podemos analizar con claridad lo anteriormente mencionado.

En primer lugar, en la mayoría de los casos, el éxito, ganar un partido, ganar una final, es bastante inconsistente. No siempre gana el mejor o el que más se lo merece y además, todo se puede definir en un “espacio” profundamente estrecho.
En la historia de las finales de la Champions o en las finales de los Campeonatos del Mundo, o en las Euroligas, es mayoría los partidos que se han ganado por la sola diferencia de un gol, por lo tanto en el mundo del fútbol, la diferencia entre éxito y fracaso se mide en segundos y se denomina Gol.
Por otro lado en una competición de cualquier tipo, sólo gana un club o la selección de un país. En el mejor de los casos pasados un cierto tiempo, sólo recordamos al campeón y como mucho al “perdedor de la final” que en términos concretos llaman subcampeón o campeón de los perdedores.
Esto nos podría hacer pensar que lo único válido es ganar, pero no es así, ¿conocen ustedes algún socio de un club o ciudadano de un país que se haya dado de “baja” de su club o de su país por perder una final? Yo no lo conozco.
Todos, cuando jugamos o juega nuestro equipo, no digo una final, que sólo algunos en alguna ocasión llegan a jugarla, sino cualquier partido que se juegue, insisto, todos, queremos ganar, y eso sí es fundamental, salir a ganar y poner en la victoria todo nuestro esfuerzo y todo nuestro talento. Pero con el profundo convencimiento de que un éxito finaliza cuando comienza el siguiente partido o el siguiente campeonato, y con el fracaso (la derrota) sucede lo mismo.
El éxito es efímero, pero la derrota también.

En el mundo del fútbol hay muchos clubs que nunca han jugado una final de la Champions, es más, nunca han jugado la Champions y posiblemente nunca la jugarán y en ellos han jugado cientos de miles de futbolistas y han tenido millones de aficionados que nunca los han abandonado. Luego no es necesario obtener el máximo triunfo para triunfar en la vida del fútbol, ya que el triunfar es disfrutar y ser feliz con él y si además algunos pueden vivir de él jugando o participando en ese maravilloso espectáculo, pues mucho mejor.

Yo sé que muchos no comparten esta idea, pero yo creo que es básica para poder alcanzar la felicidad en esta y cualquier otra actividad.
Siempre hay que tener:
- Espíritu de lucha, de esfuerzo.
- Entrega
- Ambición por ganar
- Humildad ante el resultado
- Autoexigencia
- Generosidad ante el esfuerzo y con los compañeros
- Visión de equipo
- Lealtad a los colores
- Respeto al contrario y a los espectadores


Y con todo ello, intentar disfrutar y ganar. Pero lo que no puede ser es que si no se gana se pierdan las ganas de volver a competir, tantas veces como sea necesario.

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